INFORME ANUAL 1999 DEL CONSEJO ECONÓMICO Y SOCIAL SOBRE LA SITUACIÓN ECONÓMICA, SOCIAL Y LABORAL DE CANARIAS EN 1998

SUMARIO

Primera parte:

La economía, la sociedad y el empleo en Canarias durante 1998

Capítulo I

El Entorno Económico

1.1. La economía internacional

1.1.1. Los focos de inestabilidad financiera: sudeste asiático y Brasil
1.1.2. El impacto sobre las grandes áreas económicas

1.2. La economía de la Unión Europea

1.2.1. Las economías europeas y los criterios de convergencia
1.2.1.1. La estabilidad de precios
1.2.1.2. Los saldos presupuestarios públicos
1.2.1.3. Los tipos de cambio
1.2.1.4. Los tipos de interés a largo plazo
1.2.2. Las condiciones económicas de Europa a finales del año: a las puertas del euro.

1.3. La economía española

1.3.1. La producción: la actividad productiva por sectores
1.3.2. La demanda
1.3.2.1. La demanda interna como motor del crecimiento
1.3.2.2. El impacto negativo de la demanda externa: la balanza de pagos.
1.3.3. Costes y precios
1.3.4. Empleo y mercado laboral
1.3.5. Los saldos presupuestarios públicos
1.3.6. Los aspectos monetarios financieros
1.3.7. Las regiones económicas españolas durante 1998

Capítulo II

El Marco Institucional

2.1. La Zona Especial Canaria

2.2. La Reserva de Inversiones

2.3. La Organización Común de Mercado para el plátano

2.4. El registro de buques

2.5. El Árbitrio sobre la Producción y la Importación en las Islas Canarias (APIC)

Capítulo III

CICLO ECONÓMICO, CRECIMIENTO Y ANÁLISIS SECTORIAL

3.1. La economía canaria en el contexto de las comunidades autónomas españolas

3.2. La economía canarias: análisis sectorial

3.2.1. La producción en Canarias
3.2.1.1. El sector primario
3.2.1.1.1. Análisis del sector primario en el año 1998 a través de indicadores
3.2.1.2. El sector industrial
3.2.1.2.1. Análisis del sector industrial en el año 1998 a través de indicadores
3.2.1.3. El sector constructor
3.2.1.3.1. Análisis del sector constructor en el año 1998 a través de indicadores
3.2.1.4. El sector de los servicios
3.2.1.4.1. Análisis del sector servicios en el año 1998 a través de indicadores
3.2.2. El sector empresarial canario
3.2.3. Las familias

3.3. El desarrollo económico de Canarias en el período 1977-1988

3.3.1. El análisis sectorial

Capítulo IV

El sector público canario

4.1. Evolución de los ingresos y gastos de la C.A.C.

4.2. El nivel de endeudamiento de la C.A.C.

4.3. El programa de Cooperación Económica Local

Capítulo V

Tecnología e innovación tecnológica en canarias

5.1. Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC). Sociedad de la Información

5.2. I+D e Innovación

5.3. El Plan Estratégico de Innovación de Canarias (PEINCA)

Capítulo VI

DEMOGRAFÍA Y MERCADO LABORAL

6.1. Demografía

6.1.1. Caracterización de los municipios canarios según el grado de atracción de población
6.1.2. La estructura de los hogares
6.1.2.1. El tamaño de los hogares canarios
6.1.2.2. La estructura de los hogares según edad
6.1.2.3. La estructura de los hogares según edad y sexo

6.2 El mercado laboral canario

6.2.1. Evolución de las principales magnitudes laborales en Canarias
6.2.2. Contribución sectorial a la generación de empleo
6.2.3. Análisis comparativo de las pincipales magnitudes del mercado de trabajo por sexo y tramos de edad (1997-1998)
6.2.4. Evolución en el período 1976-1998 del paro por sexo y grupos de edad
6.2.5. Relación de las principales magnitudes laborales con los niveles educativos
6.2.6. Características de la relación de la población mayor de 16 años con la actividad laboral
6.2.6.1. La relación con el empleo
6.2.6.1.1. Tipología del empleo. El crecimiento del trabajo temporal
6.2.6.1.2. El proceso de "asalarización" en Canarias
6.2.6.2. La relación con el desempleo. La búsqueda del primer empleo y el paro de larga duración.
6.2.7. La siniestralidad laboral en Canarias durante 1998
6.2.7.1. Antecedentes
6.2.7.2. Datos a tener en cuenta

Capítulo VII

PRECIOS Y SALARIOS

7.1. El Índice de Precios al Consumo (IPC)

7.1.1. El IPC en el año 1998 en Canarias con respecto a España
7.1.2. Análisis del IPC en Canarias por grupos de gasto
7.1.3. Las rúbricas del IPC. Su comportamiento en el año 1998

7.2. Los salarios

7.3. El IPC y el Índice de Garantías medias por trabajador y mes en Canarias y España

Capítulo VIII

EDUCACIÓN

8.1. Introducción

8.2. Los niveles educativos de la población canaria

8.2.1. Niveles formativos por islas, sexo y tramos de edad
8.2.2. La formación a lo largo del ciclo de vida

8.3. Los niveles de enseñanza no universitaria

8.3.1. Evolución del alumnado matriculado en enseñanzas no universitarias
8.3.2. El rendimiento escolar

8.4. La enseñanza universitaria

8.4.1. Matriculados por áreas de enseñanza
8.4.2. Matriculados por islas de residencia familiar
8.4.3. Matriculados por ciclos según estudios de los padres

Capítulo IX

LA PROTECCIÓN SOCIAL Y LA ECONOMÍA SOCIAL EN CANARIAS

9.1. Pensiones del sistema de Seguridad Social

9.2. Las prestaciones por desempleo

9.3. Las pensiones no contributivas

9.4. Las pensiones asistenciales

9.5. Comparativa entre las pensiones contributivas y no contributivas

9.6. Otras prestaciones sociales

9.7. La Economía Social en Canarias

9.7.1. La importancia de la Economía Social
9.7.2. La Economía Social: un modelo empresarial para la creación de empleo
9.7.3. El nivel organizativo de las empresas de Economía Social
9.7.4. Los recursos de la Economía Social en Canarias

Capítulo X

Recursos naturales y medioambiente

10.1. Ordenación reciente de los recursos naturales y territoriales de Canarias y sus consecuencias

10.1.1. Ley de Ordenación del Territorio
10.1.2. Ley de Residuos de Canarias

10.2. Aspectos medioambientales de especial relevancia para Canarias

10.2.1. La energía, el transporte y la contaminación atmosférica
10.2.2. Plan Forestal de Canarias

10.3. Los peligros medioambientale exógenos: el desarrollo nuclear norteafricano

ANEXO 1

LA ASISTENCIA SANITARIA EN CANARIAS

Introducción

1. El marco normativo de la sanidad canaria. Organización y financiación

1.1. Marco normativo de referencia: la Ley General de Sanidad, el Decreto de transferencias sanitarias a Canarias y otras disposiciones de especial relevancia

1.2. La organización sanitaria de Canarias

1.2.1. El Servicio Canario de Salud y la Ley de Ordenación Sanitaria de Canarias
1.2.2. Zonificación sanitaria y dispositivo asistencial del Servicio Canario de Salud
1.2.3. La ordenación de la prestación farmacéutica

1.3. Financiación sanitaria

1.3.1. La distribución territorial del presupuesto sanitario
1.3.1.1. La distribución territorial del presupuesto sanitario en el momento de las transferencias
1.3.1.2. El modelo de financiación sanitaria hasta 1997
1.3.1.3. El nuevo modelo de financiación de 1998. Consecuencias para Canarias
1.3.2. La financiación de Centros y prestaciones sanitarias en Canarias
1.3.2.1. La financiación de Centros propios del SCS y los contratos de gestión convenida
1.3.2.2. La financiación de las prestaciones sanitarias con medios ajenos en Canarias. El sector sanitario privado y los conciertos

2. Evaluación del estado de salud en Canarias mediante los indicadores propuestos por el programa "Salud para Todos" en el año 2000", al hilo de los objetivos y actuaciones del Plan de Salud de Canarias

2.1. El programa "Salud para todos en el año 2000" de la OMS: sus 38 objetivos regionales para Europa y sus indicadores

2.2. El Plan de Salud de Canarias: diagnóstico de problemas de salud, objetivos y actuaciones previstas

2.3. Evaluación

3. Recursos, actividad y utilización del sector sanitario. Dotación e innovación tecnológica

Introducción

3.1. Recursos humanos, capital humano y actividad profesional

3.2. Los recursos materiales de asistencia sanitaria en Canarias: atención primaria y atención especializada

3.3. Dotación e innovación tecnológica: los equipos de alta tecnología en Canarias

3.4. Otros proveedores sanitarios. Las oficinas de farmacia

3.5. El tejido empresarial sanitario de Canarias y su evolución desde las transferencias

3.6. Indicadores de actividad y de utilización. Programas de actuación sanitaria

4. Indicadores económicos. El gasto sanitario y su distribución. Proyecciones y tendencias de futuro

4.1. Evolución del gasto sanitario. Gasto público y privado

4.2. Un intento de explicación de los determinantes del aumento del gasto sanitario en Canarias: cobertura, precios, intensidad del uso de los recursos

4.3. La evolución de los precios del sector sanitario

4.4. Proyecciones y tendencias de futuro

 

ANEXO 2.

LA DIMENSION EXTERIOR DE LA ECONOMIA CANARIA

1. El marco institucional de las relaciones de Canarias con el exterior

2. El grado de atractivo exterior de Canarias y la presencia inversora canaria en el extranjero

2.1. La inversión extranjera directa e indirecta en Canarias. Análisis por subsectores con consideración especial del mercado inmobiliario
2.2. Situación actual y tendencias de la participación extranjera en el mercado laboral canario
2.3. El capital canario en el extranjero: destino por areas geográficas y tipos de inversión. Un análisis particular de la inversión canaria en África y en el Caribe.

3. Las relaciones comerciales canarias con el exterior

3.1. Introducción. Descripción general de las características más relevantes
3.2. Apertura, cobertura y concentración del comercio de bienes
3.2.1. Distribución geográfica
3.2.2. Composición por productos y grupos de demanda
3.3. Estudio de los perfiles de las empresas exportadoras
3.3.1. Análisis para la provincia de Las Palmas
3.3.2. Análisis para la provincia de Santa Cruz de Tenerife

4. Turismo

4.1. Introducción acerca del papel del turismo en la economía canaria y el marco normativo
4.2. Evolución reciente de la oferta y demanda. Factores determinantes
4.3. Análisis de la evolución y estructura del gasto turístico en Canarias

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES Y PROPUESTAS DE ACTUACIÓN

El entorno económico
El marco institucional
Ciclo económico, crecimiento y análisis sectorial
El sector público canario
Tecnología e innovación tecnológica en Canarias
Demografía y mercado laboral
Precios y salarios
Educación
La protección social y la economía social en Canarias
Recursos naturales y medioambiente
La asistencia sanitaria en Canarias
La dimension exterior de la economia canaria

SEGUNDA parte:

CANARIAS REGIÓN INSULAR:

LA ISLA DE GRAN CANARIA

1.- Descripción física
2.-Medio ambiente
3.-La población
4.-La producción
5.-La agricultura
6.-La ganadería
7.- La pesca
8.-La industria
9.-El agua
10.-Energía
11.-La construcción
12.-El turismo
13.- Comercio interior
14.- Transporte aéreo
15.-Transporte marítimo
16.-Transporte terrestre
17.-Mercado de trabajo
18.-Educación
19.-Las viviendas
20.-Sanidad
21.-Pobreza
22.-La planificación
Conclusiones

…/…

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES Y PROPUESTAS DE ACTUACIÓN

 

CAPITULO 1. EL ENTORNO ECONÓMICO

  1. A lo largo de 1998 fueron adquiriendo intensidad los efectos de la crisis económica del sudeste asiático, iniciada en julio de 1997, la crisis económica y política en Rusia, la crisis de confianza de los inversores internacionales y las tensiones en algunas economías emergentes, aspectos que alcanzaron un momento álgido en el último trimestre del año en que se temía una recesión global, que por fortuna remitió a finales del año gracias a los compromisos de ajuste y saneamiento que permitieron un clima de mayor confianza.

  2. El impacto de la crisis fue desigual según las áreas económicas. Mientras que Japón observó descensos consecutivos del PIB desde el último trimestre de 1997 hasta el tercero de 1998, Estados Unidos superó la cota de crecimiento del 4%, con un incremento en el nivel de empleo, un nivel de inflación controlada y un importante superávit presupuestario que no se había dado en los últimos treinta años. Probablemente, y con la salvedad del Reino Unido, las economías de la Unión Europea son las que mejor han resistido los embates de la crisis. La Europa de los once países que comparten moneda única registró en media anual una tasa de crecimiento cercana al 3%, inferior, no obstante, a las previsiones. Junto a la mayor ralentización en el crecimiento de la economía británica, los motores del proceso de construcción europea, Francia y Alemania, registraron importantes retrocesos en la batería de indicadores de la salud económica, lo cual hizo temer en algunos momentos por el buen fin de la Unión Monetaria.

  3. Con el último día de diciembre de 1998 finalizó la fase previa al nacimiento de la nueva moneda europea. Con anterioridad, y de conformidad a lo establecido en el Tratado, el Consejo Europeo recibió informes de la Comisión y del Instituto Monetario acerca del cumplimiento de los acuerdos de convergencia adoptados en el Tratado de Maastricht. Finalmente, a principios de mayo, el Consejo tomó la solemne decisión acerca de los países que hoy comparten el euro en la tercera fase de la Unión Monetaria Europea. Para ello los países aspirantes no sólo tuvieron que aplicar importantes medidas de convergencia nominal, sino también adaptar sus legislaciones de manera que se garantizara la independencia de los bancos centrales nacionales como prerrequisito para la entrada en funcionamiento del Banco Central Europeo.

  4. La economía española prolongó durante 1998 la tendencia expansiva observada ya en el año anterior y alcanzó una tasa de crecimiento del 3,8%, lo cual permitió un impacto muy favorable en términos de empleo. Este comportamiento expansivo fue compatible con una gran moderación de precios respecto a los niveles alcanzados en 1997. Sin embargo, el diferencial de inflación respecto a los socios comunitarios amenazaba a finales del año con una pérdida de la competitividad exterior de la economía española.

  5. Desde la óptica de la oferta, los aspectos más sobresalientes a destacar en el cuadro macroeconómico son el elevado y acelerado crecimiento de la construcción, el fuerte aunque desacelerado crecimiento en la industria y la superación de la fase contractiva en la producción primaria. Desde el lado de la demanda, el componente interno se ha mostrado mucho más dinámico que el externo, y particularmente la formación bruta de capital fijo, que prolongó el perfil expansivo diseñado ya en 1997. Por el contrario, la demanda externa tuvo una aportación negativa cercana a los cuatro puntos al crecimiento del PIB.

  6. La favorable evolución de las cuentas públicas permitió elaborar a finales de año el Primer Programa de Estabilidad de acuerdo a las directrices acordadas en el Pacto de Estabilidad y Empleo del Consejo Europeo de Dublín, aprobado posteriormente en la cumbre de Amsterdam de 1997.

  7. La moneda española mostró una palpable estabilidad tanto dentro del mecanismo cambiario del Sistema Monetario Europeo como frente al conjunto de países desarrollados, registrándose una apreciación del 1,2% en el tipo de cambio efectivo nominal, que permitió fijar el tipo de conversión irrevocable frente al euro en 166,386 pesetas.

     

CAPÍTULO 2.- EL MARCO INSTITUCIONAL

  1. Probablemente el año 1998 sea recordado en los anales del proceso de incorporación de Canarias a la Unión Europea como uno de los periodos de mayor confusión y de vértigo en el proceso de negociación. El año se inició con un convencimiento generalizado de que la mayor parte de los aspectos en litigio tendría una rápida y satisfactoria resolución, si bien a medida que nos acercábamos al último trimestre se comprobó que buena parte de las aspiraciones quedaban pendientes para 1999.

  2. En el caso de la Zona Especial de Canarias en el mes de mayo, tras intensas negociaciones y ensayos de estrategias negociadoras el expediente de la ZEC entró en fase de análisis por un Grupo de Trabajo del Código de Conducta Fiscal, encargado de congraciar los regímenes fiscales de Madeira, Luxemburgo e Irlanda con el proceso de homogeneización fiscal.

    Después de la confirmación, en el mes de noviembre, de que Canarias no perdería el máximo nivel de Ayudas de Estado en el período 2000-2006, y no con carácter indefinido, como se requería, puesto que no se había vinculado la máxima intensidad de las ayudas a la condición de Región Ultraperiférica, sino a la permanencia por debajo del 75% del PIB medio Comunitario, medido en términos de PPC, se inicia una nueva ofensiva negociadora que no vio luz durante 1998.

  3. También en materia de Reserva de Inversiones el año 1998 se caracterizó por un proceso de negociación intenso para cristalizar el acuerdo alcanzado en septiembre de 1997 que permitía ampliar los supuestos de materialización de la RIC a la compra de solares y bienes inmuebles y a la modernización de la infraestructura alojativa con uso turístico. Ello mejoró sustancialmente el grado de atractivo exterior de Canarias.

  4. El año 1998 ha sido definitivo en la definición de las normas reguladoras de la importación de plátano en la Unión Europea, tras el litigio a partir del dictamen acordado en septiembre de 1997 por la Organización Mundial de Comercio en contra del régimen de licencias de importación, de los contingente y de la fecha de caducidad de la nueva Organización Común de Mercado. El periodo que medió desde el inicio del año hasta el cierre del proceso de reforma de la OCM del plátano fue especialmente intenso para los intereses canarios, en un debate en el que los países comunitarios productores y no productores se alinearon en posiciones contrapuestas. De una parte, el denominado "frente liberalizador" que comandado por Alemania acogía a una buena parte de los países del norte, defendieron su negativa a aumentar las ayudas a los productores europeos. En esta postura encontraron cobijo en las amenazas de Estados Unidos de imponer sanciones comerciales si las ayudas se incrementaban. Este país, aunque no es productor de plátanos, ha representado los intereses de las multinacionales comercializadoras que tienen una importante participación en la financiación de los dos partidos políticos norteamericanos. De otra parte, el "frente sur", formado por España, Francia, Portugal y Grecia. Finalmente, la Unión Europea cerró la reforma de la OCM con un incremento de las ayudas por pérdida de renta de 3.300 millones de pesetas, lo que supone un montante superior a los 19.000 millones al año, a razón de unas 52 pesetas por kilo comercializado.

  5. Los intentos por definir un Arbitrio sobre la Producción e Importación en las Islas Canarias (APIC) selectivo, paralizando el descreste iniciado en 1997 para una lista restringida de códigos arancelarios que colisionan con la producción de la industria regional, y de mantener una carga fiscal similar a la existente a finales de 1996 ocuparon una buena parte de las negociaciones de los contenciosos canarios en la Unión Europea. El fundamento jurídico de tal pretensión lo encontraron los negociadores en la sentencia del Tribunal de Luxemburgo que consideró compatible con la normativa comunitaria la discriminación a favor de la producción interna del "octroi de mer", vigente en los territorios de ultramar franceses (DOM), y muy parecido al APIC canario. Esta sentencia supuso que por primera vez la Unión Europea otorgaba un trato fiscal singular a las regiones periféricas, de manera que, basándose en el artículo 227.2 del Tratado, Canarias podría alcanzar similar consideración.

     

CAPÍTULO 3: CICLO ECONÓMICO, CRECIMIENTO Y ANÁLISIS SECTORIAL

  1. El análisis de los datos procedentes de la Contabilidad Regional de España dibujan una comunidad autónoma de Canarias con una estructura productiva especializada en el sector servicios, con unos niveles de productividad del trabajo muy similares a los de la media española, destacando el sector industrial por su elevado valor si se incorpora a la estadística el registro del subsector eléctrico y por debajo de la media si se atiende al resto de sectores, que conforman un tejido frágil y aquejado de dificultades de carácter estructural que le impiden alcanzar rendimientos a escala creciente, y el sector primario por ser el quinto sector del conjunto de las comunidades autónomas españolas con menor productividad, solo superior a los sectores agrarios de Madrid, Asturias, Galicia y Extremadura.

  2. El sector primario canario en el año 1996 produjo el 3.1% del valor añadido bruto a precios de mercado de la comunidad y ocupó al 8% de los trabajadores. Esto ha supuesto, en términos de productividad del trabajo, que un trabajador de este sector ha producido en el año 1996 un 40% de lo que produjo un trabajador medio de la comunidad.

    El análisis de los pocos indicadores disponibles para el agro canario en el año 1998 ofrecen una imagen claramente negativa con respecto al año 1997. En gran medida estos resultados se encuentran justificados por la mala climatología que tuvieron que soportar las islas sobre todo en el primer semestre del año. La presencia de una fuerte calima, con unas temperaturas muy elevadas y una gran sequía trajo como consecuencia una fuerte reducción de la producción de los principales productos, sobre todo en el semestre intermedio del año.

    Este escenario poco favorable tiene una repercusión clara sobre el comportamiento del mercado laboral de la agricultura y la ganadería. El año 1997 se cierra con un total de 40900 ocupados de los cuales 25900 eran asalariados, mientras que el año 1998 finaliza con 35500 ocupados y 20600 asalariados, según los datos de la Encuesta de Población Activa. En términos medios, el año 1998 ha supuesto la pérdida del 15.6% de los puestos de trabajo que se tenían en el año 1997, y todos ellos se han reducido de la partida de asalariados. La situación en cuanto a datos de paro no es más favorable. En el año 1998 el sector ha registrado un 33.6% más de parados.

    La evolución de los indicadores del sector pesquero puede estar poniendo de manifiesto dos posibles realidades, que están actuando conjuntamente o por separado. Por un lado, la falta de renovación del Acuerdo Pesquero con Marruecos y, de otro lado, la captación de nuevos operadores internacionales de pesca en el Puerto de Las Palmas, explican, en gran medida, los incrementos en los niveles de producción que se conjugan con pérdida en los niveles de empleo, derivados de la inactividad de la flota arrastrera.

  3. El primer dato a destacar es que la industria en el año 1995 ocupa únicamente al 8.91% del empleo total mientras que, como ya se vio, genera el 11.6% de la riqueza total de la economía canaria. En consecuencia, el sector industrial canario tiene una productividad más alta que la media de los sectores económicos. El segundo dato a destacar, también en esta línea, es la altísima productividad relativa del sector energético. El sector de la energía en el año 1995 ha creado el 5.5% del valor añadido bruto total a precios de mercado de la economía canaria únicamente con el 1.26% de la mano de obra.

    La situación del sector en el año 1998, medida a través del Índice de Producción Industrial, ha sido positiva, alcanzando dicho índice una tasa de crecimiento anual del 4.9% para Canarias, frente al 4.5% del año 1997. Esta situación positiva debe ser matizada, en cuanto a las perspectivas futuras del sector, en el sentido que el año 1998 parece indicar un pico en la evolución del índice. Ese pico en el ámbito nacional está justificado por el hecho de que la tasa de variación del año 1998 es claramente inferior a la de 1997, un 6.85% en este último año frente a un 5.46% en 1998.

    El sector industrial, en cuanto a su clima laboral, se puede afirmar que no es un sector generador de empleos netos y su crecimiento está claramente marcado por la mejora en las productividades. En cuanto a la coyuntura del año 1998, este año confirma la fase recesiva del ciclo del empleo en el sector y un considerable desánimo en los que buscan empleo industrial con un trasvase importante a la demanda de empleo en el sector servicios.

    Por subsectores, únicamente el subsector de bienes de consumo ofrece un saldo positivo en cuanto a generación de empleo en el año 1998 con una tasa de crecimiento del 1.15% en términos medios. Los otros tres subsectores, energía (-4.62), la industria de bienes de equipo (-18.56%) y la de bienes intermedios (-3.98%) mantienen la tendencia a la baja propia del empleo en el sector.

  4. El comportamiento de la construcción en los últimos años ha convertido al sector en uno de los pilares del crecimiento de la economía regional debido, por una parte, al peso de la construcción en la estructura productiva (cercana al 9% en producción y cercana al 12% en empleo), en segundo lugar, por el importante efecto multiplicador sobre otros sectores de actividad de la construcción y, en tercer lugar, por el 'feedback' que existe entre la construcción de infraestructuras de naturaleza pública, el sector turístico y su demanda de construcción y la construcción residencial.

    Su evolución a o largo del año 1998, tomando como referencia el nivel de licitación oficial, el número de visados y la encuesta de Coyuntura Industrial de la Construcción, se puede definir como muy buena.

    Además, en cuanto al mercado laboral, si tuviésemos que calificarlo de alguna forma diríamos que su comportamiento en el año 1998 ha sido explosivo. En los tres últimos años el sector ha creado en torno a los 30000 nuevos puestos de trabajo. En términos relativos esto supone un crecimiento del 53%. De este crecimiento, la mitad se ha producido en el año 1998. Sin embargo, la evolución de los parados, en cuanto a su reducción, no ha sido tan explosiva.

    La combinación de la evolución del número de ocupados y parados indica que este sector se está nutriendo de mano de obra procedente de los excedentes de otros y de la incorporación de mano de obra del exterior de la comunidad. Por otra parte, el hecho de que en número de parados no descienda más rápidamente está indicando una disociación entre las habilidades de los parados del sector y las habilidades requeridas para ocupar los puestos de trabajo ofertados.

    En conclusión, podemos afirmar por tercer año consecutivo, que la coyuntura del sector ha mostrado signos de recuperación, siendo el ejercicio que nos ocupa el mas relevante, con un perfil claramente expansivo a lo largo del año, esperando contar con una tendencia de desarrollo y estabilidad para 1.999.

    Los gastos comunitarios de la vivienda en propiedad, la contribución urbana, los arbitrios municipales y las tasas ligadas a la propiedad de una vivienda (tasa por recogida de basura) –precios derivados, mayoritariamente, de actuaciones de carácter administrativo tributario- han grabado adicionalmente al ciudadano que deseó acceder a una vivienda, lo que unido a la escasez de suelo propia de nuestra comunidad autónoma, a la dificultad para encontrar mano de obra cualificada y al incremento de las rentas de las familias derivado de la bonanza del ciclo económico, constituye la argumentación básica del incremento de los precios de la vivienda en propiedad.

    Se requiere, por tanto, la adopción de los mecanismos administrativos necesarios que permitan determinar el suelo liberalizado que puede afluir al mercado, y atemperar así la presión que ejerce la demanda, y un menor nivel de presión fiscal de las Administraciones vinculada a impuestos, arbitrios y tasas sobre la adquisición o tenencia de una vivienda en propiedad, como queda de manifiesto tras el análisis de la subclase viviendas en propiedad del IPC, que alcanzan un exagerado incremento del 40% desde 1992

  5. Según los datos de la Contabilidad Regional de España, el sector servicios ocupó en el año 1996 al 74.2% de los empleados en la comunidad autónoma. Comparando esta cifra con el 77% de la producción se pone de manifiesto que el sector presenta una productividad ligeramente por encima de la productividad media global de la economía.

    La economía canaria presenta un sector servicios muy sobredimensionado. Por la parte privada, la sobredimensión se sustenta en la importancia de la actividad turística, y por la parte pública, en la necesidad de suministrar unos servicios básicos de educación, sanidad y prestaciones sociales de calidad y que además deben de prestarse en un territorio fragmentado, lo que aún incide más en el tamaño de los mismos.

    Dada esta dimensión de sector, uno esperaría disponer de un volumen de indicadores proporcional al tamaño del sector. Sin embargo, esto no es así. De hecho, no hay información global sobre la evolución del comercio en las islas, ni sobre el negocio inmobiliario, ni sobre la restauración. Esto significa que cerca del 40% de la economía canaria, tanto en cuanto a empleo como en producción, tiene un seguimiento difícil y, en todo caso, incompleto. Además, un sector productivo tan importante como el turístico no dispone, en algunos caso, de datos fiables sobre los niveles de actividad en todos los tipos de establecimientos destinados a este fin, como es el caso del uso de los apartamentos. En otros casos, como es el de los establecimientos hoteleros, se dispone de dos estadísticas oficiales, una regional y otra nacional, cuyas interpretaciones en muchos casos son contradictorias como instrumento de seguimiento de la actividad del sector en ese tipo de alojamiento turístico.

    El indicador más completo de la actividad turística de las islas es el Indicador Sintético de la Actividad Turística elaborado por el Instituto Canario de Estadística. De su análisis se pueden destacar tres características: Lo primero es el carácter creciente en todas y cada una de las islas. En segundo lugar, el comportamiento diferencial de la isla de La Palma que presenta una variabilidad muy superior al resto de las islas. En tercer lugar, el 'boom' tan fuerte que ha soportado Lanzarote en el tercer trimestre del año 1997 y, sobre todo, en el año 1998, año en el cual se supera el nivel de 164. Si se tiene en cuenta que la base 100 se fija para la media del año 1996, esto significa que en menos de dos años la actividad turística se ha incrementado en un 64%.

    En cuanto al mercado laboral, tomando como cifras de referencia los datos de la Encuesta de Población Activa, y trabajando sobre valores medios anuales, el sector servicios ha creado en el año 1998 un 2.8% de empleos más de los que había en el año 1997. El comportamiento dentro del sector ha sido desigual. Parte del sector público, el comercio y la hostelería han sido los responsables de este incremento. Por el contrario, transportes y comunicaciones, intermediación financiera y actividades inmobiliarias han visto decrecer el número d ocupados en el año 1998.

    En definitiva, podemos decir que la actividad productiva en el sector servicios ha mostrado signos claros durante todo el año 1998 de gran dinamicidad. Bien es verdad que la misma se ha sustentado sobre la evolución del subsector turístico, para el cual el año 1998 se ha manifestado como el mejor año de la última década del siglo XX, a falta de cómo se comporte el año 1999.

    Una última consideración hace el CES, específicamente dirigida al subsector del comercio en nuestra comunidad autónoma, y es que, entendemos, procedería una conveniente reconsideración respecto a la insuficiente dotación que al sector comercio le destina, en su política de gastos, el Gobierno de Canarias y, en general, los recursos que a dicho subsector se atribuyen en los Presupuestos de la Comunidad Autónoma, nada acordes con la aportación del comercio al PIB regional. La significación e importancia que, en estos momentos, tiene el debate abierto sobre la conveniencia o no de la apertura de nuevas "grandes superficies comerciales" y sus efectos y compatibilidad con la estructura del pequeño y mediano comercio en Canarias, requeriría, en opinión del Consejo, un análisis institucional al máximo nivel.

  6. Más de la mitad de las empresas no agrarias canarias no tienen asalariados y el noventa por ciento no superan los cinco asalariados. Esta dimensión de la empresa canaria dificulta la obtención de rendimientos a escala crecientes y la introducción de nuevas tecnologías en sus procesos productivos o de prestación de servicios que permitan una mejora sustancial de sus productividades. En todo caso, la evolución desde el año 1995 indica que la dimensión de las empresas canarias está creciendo alcanzando menor importancia relativa las empresas sin asalariados. Este dato vuelve a poner de evidencia la necesidad que tiene el empresariado canario de ayudas que le permitan incorporar, por un lado, nuevas tecnologías y, por otro, fomentar el asociacionismo empresarial.

    El estudio de los datos procedentes de la estadística de Sociedades Mercantiles y Suspensión de Pagos y Quiebras, de la estadística de Efectos Impagados y Devueltos, ponen de manifiesto la buena salud que ha disfrutado la economía canaria en el año 1998 y cuyos efectos se han visto reflejados en la actuación de los empresarios canarios.

  7. Según la Encuesta Continua de Consumo, el nivel de gasto medio por persona está por debajo del de España, en función de que se estima un nivel de ingresos inferior en Canarias que en España, si bien la comparación oportuna es aquella que se realiza en términos de paridad de poder de compra. También es cierto que la Encuesta refleja que el 22,6% de los hogares a nivel nacional manifiestan que pueden dedicar algún dinero al ahorro, frente al 28,2% que se registra en Canarias, lo que resulta un dato reseñable para definir el gasto medio por persona en Canarias.

    El comportamiento en cuanto a la capacidad para llegar a fin de mes desde el punto de vista económico es claro en cuanto a su relación con España. En Canarias hay mucho más porcentaje de familias que declaran tener muchas dificultades para llegar a fin de mes que en España.

    La estadística de Hipotecas muestra que el volumen de hipotecas, en cuanto a su importe, ha crecido en Canarias casi un 32% en el año 1998 con respecto al año 1997, fundamentalmente debido al comportamiento de la provincia de Las Palmas.

    Por último, la evolución de otros indicadores relacionados con las familias como pueden ser el consumo de gases licuados del petróleo, el consumo de gasolina o la matriculación de vehículos, muestran comportamientos positivos.

    El elemento más negativo para las familias, desde el punto de vista económico, se centra en el comportamiento de los precios, y, dentro de estos, en los de alquiler y compra de vivienda.

  8. El desarrollo económico de Canarias, medido a través del ciclo de empleo y de valor añadido bruto, en los últimos veinte años se caracteriza por la presencia de dos grandes valles. El primero abarca desde finales de los setenta hasta mediados de los ochenta. A su vez, esta fase de recesión presenta una sub-fase de ligera recuperación en los años 1982 y 1983. Similar comportamiento se observa en el otro valle del ciclo, que se corresponde con el período 1989 a 1993. En esta recesión, también en los años centrales se intenta producir una recuperación que luego no se materializa.

    Los dos valles comentados van seguidos de dos picos que sitúan al desarrollo económico en los niveles más altos de las dos décadas. El primer pico se alcanza en el año 1987 para la producción y en 1988 para el empleo. Los niveles de crecimiento tanto de la producción como del empleo superan el 6%. El segundo pico aún está sin definir en el tiempo puesto que nos encontramos sobre él. Lo que sí está claro es que la economía canaria se encuentra en una fuerte fase expansiva que se ve materializada tanto en la producción como en el empleo.

    Existe un elemento que diferencia esta última fase desde el año 1994 al 1997 de casi todos los demás años. Este hecho es que las tasas de crecimiento del empleo se encuentran por encima de las tasas de crecimiento de la producción y esto no parece soportable, al menos a largo plazo, puesto que ello supondría que la productividad aparente del trabajo está decreciendo.

    En el año 1998 este fenómeno se invierte y se vuelve a una situación llamémosle 'normal'. Según las estimaciones de Hispalink, en el año 1998 el valor añadido bruto a precios de mercado en pesetas constantes del año 1986 ha crecido un 4.48% frente a un crecimiento medio de los ocupados del 2.84%, tomando como dato de empleo la media de los valores trimestrales de la Encuesta de Población Activa.

    La evolución de la productividad se puede llegar a convertir en el elemento más preocupante de la evolución económica de las islas. No olvidemos que la reducción o estancamiento de la productividad del trabajo puede estar detrás de las presiones inflacionistas, pueden reducir el período de crecimiento y pueden aumentar los riesgos de desaceleraciones fuertes de la actividad económica. El proceso de crecimiento que ha seguido la economía canaria desde el año 1994 se ha obtenido mediante el incremento de la cantidad de factores productivos, tanto capital como trabajo, sin embargo, esta economía ha sido muy pobre en el objetivo de mejorar la calidad de estos factores. Gran parte de la futura evolución de esta economía se centra en la capacidad que la misma tenga para convertir los esfuerzos en la mejora del capital humano, en la incorporación de los recursos de investigación y desarrollo en incrementos de productividad en unos niveles que superen a los de Europa.

    El sector servicios destinados a la venta ha aportado de forma acumulada desde el año 1977 hasta 1998 casi el 50% del crecimiento de la economía global. En segundo lugar se encuentra los servicios no destinados a la venta con un 28.61% y, en tercer lugar, la construcción aporta el 12.85%. Por último la industria alcanza el 6.78% y el sector primario solamente el 1.81%. Aunque sea un tópico el decirlo, el sector servicios ha sido el motor de crecimiento de la economía canaria en los últimos veinte años.

    Los datos disponibles a junio de 1999 llevan a cerrar el año 1998 con una tasa de crecimiento del valor añadido bruto total del 4.48%, siendo los principales responsables de esa cifra el sector de servicios destinados a la venta y el sector construcción. El primero por su importancia relativa en el valor añadido bruto total y el segundo por el gran crecimiento que presenta para este año, un 12.5%. El resto de sectores, excepto el primario que presenta una tasa negativa, tienen un comportamiento también muy positivo, pero su menor peso en la estructura productiva canaria produce una incidencia menor en la cifra global.

    Sobre la base del análisis realizado podemos concluir que la economía canaria se encuentra inmersa en una dinámica de crecimiento mantenido desde el año 1994 que hace que el período de cinco años que abarca desde dicho año hasta el año 1998 se puede considerar como uno de los mejores que ha vivido la economía insular a lo largo de las últimas décadas, comparable a los años del 'boom' turístico de mediados de la década anterior. De hecho, el cumplimiento de las predicciones de Hispalink para los años 1999 a 2001 convertiría al período 1994-2001 como el mejor, en términos del comportamiento del valor añadido bruto a precios de mercado, desde principios de los años 70, con una tasa media de crecimiento anual del 3.3%.

     

CAPÍTULO 4. EL SECTOR PÚBLICO CANARIO

  1. El sector público canario, desde el punto de vista económico y en una división clásica a cinco sectores, es el segundo sector en importancia tanto en empleo como en producción dentro de la economía insular después del sector de servicios destinados a la venta (incluyendo transportes y comunicaciones).

    La evolución acumulada del sector, para el período que se dispone de datos homogéneos de contabilidad regional, ha sido la más dinámica sectorialmente del conjunto de sectores alcanzando un crecimiento acumulado en valores corrientes del 134% durante el período 1986-1996.

  2. La Comunidad Autónoma de Canarias en tres de los últimos cinco años ha presentado un superávit, siendo en el año 1998 donde los ingresos se han distanciado más de los gastos presentando una diferencia relativa del 4.6%. En términos acumulados, desde el año 1994 hasta el año 1998, la comunidad autónoma de Canarias ha ingresado un 0.52% más de lo que ha pagado, con relación a los pagos.

    Como resumen se puede decir que los datos de pagos e ingresos de la comunidad autónoma muestran en el año 1998 una clara tendencia a controlar los gastos corrientes y destinar más recursos a la faceta inversora. Por parte de los ingresos, destacan los ingresos corrientes por su volumen, como era de esperar, y dentro de ellos los tres primeros capítulos, los impuestos directos, los indirectos y las transferencias de corrientes.

  3. En este contexto la comunidad autónoma de Canarias es una de las comunidades autónomas españolas con un menor volumen de deuda. Estas cifras sitúan a Canarias como la comunidad autónoma española con menor nivel de endeudamiento como porcentaje del Producto Interior Bruto dentro del conjunto de comunidades del artículo 151.

    La tendencia de la comunidad autónoma de Canarias es de incremento del peso de la deuda a corto plazo, medida como porcentaje de los gastos totales. Sin embargo, debemos destacar dos aspectos: en primer lugar, la fuerte reducción que se produce en el año 1997, y, en segundo lugar, la comunidad autónoma de Canarias es una de las comunidades que presentan un menor peso de su deuda a corto plazo sobre los gastos totales.

    En consecuencia, el comportamiento de la deuda pública en Canarias, a falta de los datos correspondientes al año 1998, no parece que sea un problema para la salud financiera de las cuentas de la comunidad autónoma. Durante todos los años analizados la disciplina presupuestaria ha permitido mantenerse a unos niveles de endeudamiento muy por debajo de lo que se establece en la LOFCA y cumpliendo en todos ellos la regla de genérica aceptación por la cual el endeudamiento tiene como finalidad la financiación de inversiones.

  4. Canarias ha recibido una proporción cada vez mayor de estas ayudas a lo largo de los años 1996 a 1998. La importancia relativa de Canarias en este programa sobre el total nacional ha pasado del 4.57% en el año 1996, al 6.16% en 1997 y al 6.89% en el año 1998.

    Las dos islas capitalinas presentan un peso que se sitúa alrededor del 25% para cada una de ellas en cuanto al volumen de las subvenciones aprobadas. En cuanto a la contratación, el comportamiento en ambas islas es coherente con su peso en cuento al peso de las obras aprobadas, pero, sin embargo, destaca el bajo volumen de obra ejecutada en Tenerife en el año 1996, solo un 18.59% frente a un peso de la obra contratada del 23.98%, y en Gran Canaria en los años 1997 y 1998. En estos dos años el peso de la obra contratada es del 21.1% y 25.11% para los años 1997 y 1998 y, solo se ha ejecutado un 16.59% en el primer año y un 16.07% en el segundo. Por el contrario, el ritmo de ejecución en Tenerife en el año 1998 es del 44.36%, casi triplica a la siguiente isla con mayor nivel de ejecución.

     

CAPÍTULO 5. TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN TECNOLÓGICA EN CANARIAS

  1. La especial estructura del tejido empresarial canario con un reducido peso de la industria, su reducido tamaño, poco exportadora, y muy joven, no favorecen su desenvolvimiento en las nuevas corrientes de desarrollo tecnológico e innovación. Así, por ejemplo, el 91% del gasto nacional total en innovación en 1996 fue realizado por empresas con más de 20 trabajadores, cuando en Canarias el 97,2% de las empresas cuenta con una plantilla inferior a ese mismo número de trabajadores. Es por ello que el esfuerzo de todos los agentes económicos para impulsar la marcha de la innovación y el desarrollo requiere un apoyo sin fisuras, pues a nadie se le escapa la importancia para nuestra región de no perder el tren tecnológico, especialmente para potenciar un sector servicios de alta calidad. Sin embargo, a pesar de las grandes dificultades estructurales, no hemos de olvidar que Canarias cuenta con centros de excelencia en sectores tan estratégicos como el energético, el astronómico o el aeroespacial.

  2. Dentro de los objetivos fijados por el Marco Comunitario de Apoyo para las regiones españolas objetivo 1, Canarias debería pasar de un esfuerzo tecnológico del 0,58% registrado en 1994 al objetivo 0,76% en 1999. Durante 1995 y 1996 los resultados no fueron halagüeños en este sentido, y todo parece indicar que tampoco lo han sido en 1997.

  3. Los gastos internos totales en I+D en Canarias en 1996 representaron el 2,2% de los gastos nacionales en I+D. Canarias es la quinta CC.AA. con menor gasto por investigador. Sin embargo, nuestra Comunidad ha sido, tras Baleares y Extremadura la que mayor incremento de gastos en I+D ha realizado respecto a 1995 (20,5%).

  4. En cuanto a los principales programas de I+D de ámbito nacional, el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) que se ha erigido en uno de los organismos claves en la promoción del desarrollo tecnológico en nuestro país, es el primer inversor público en materia de innovación tecnológica industrial en Canarias, especialmente en los sectores del gas, agua y energía eléctrica. Durante 1998 Canarias fue la Comunidad española con menor participación en proyectos CDTI. Además de la financiación dirigida a las empresas procedente del CDTI, el Plan Nacional de I+D es el primer generador de recursos de investigación dirigidos al sistema público de investigación en Canarias. Durante el periodo 1992-1996 que incluye en II Plan Nacional de I+D y el primer año de ejecución del tercer plan, las ayudas concedidas en nuestra comunidad ascendieron a poco más del 1% de las ayudas totales concedidas.

    La innovación y el desarrollo tecnológico requiere un gran esfuerzo inversor, tanto público como privado y Canarias no puede desaprovechar el impulso inversor facilitado por la UE a las regiones ultraperiféricas en particular.

  5. Durante el bienio 1997-1999 y gestionado por el Instituto Tecnológico de Canarias, S.A., se desarrolla El Plan Estratégico de Innovación de Canarias (PEINCA). Tiene como objetivo apoyar, potenciar y promocionar el desarrollo en el análisis de la innovación, la transferencia de tecnología y la infraestructura de I+D y define cinco áreas estratégicas de actuación: creación de empleo industrial, creación de un tejido innovador empresarial, desarrollo territorial e infraestructura industrial y la internacionalización de la industria canaria. Este plan se ubicará como la guía de la política tecnológica de Canarias en los próximos años y ha identificado cinco sectores prioritarios: Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información; Actividades Turísticas, Agricultura, Agroindustria, Recursos Marinos y Acuicultura; Industria Madura; y Energías Renovables Tratamiento de agua y Ahorro Energético

  6. Dentro del diagnóstico del Sistema Regional de Innovación realizado al amparo del PEINCA se han identificado las áreas tecnológicas demandadas y no cubiertas por la oferta que están, en gran medida, relacionadas con el desarrollo de nuevas tecnologías en el ámbito del sector turístico y sobre todo agrícola-pesquero. Si estas necesidades no son satisfechas es posible que se produzcan efectos de estrangulamiento en el proceso de crecimiento y arrastre de estos sectores, pilares de nuestro desarrollo económico.

  7. El Proyecto PEINCA ha caracterizado el perfil tecnológico de nuestras empresas como "un perfil tecnológico de baja intensidad, con importantes limitaciones para asumir riesgos asociados a la innovación" en base a tres elementos caracterizadores: Escaso conocimiento y confianza en los servicios de la oferta tecnológica, Escasa capacidad de generación de empresas innovadoras, y Coordinación insuficiente entre las instituciones de la Administración Regional para establecer objetivos comunes de apoyo a la Innovación (acciones, financiación, etc.).

     

CAPÍTULO 6.- DEMOGRAFÍA Y MERCADO LABORAL

  1. Los resultados de la renovación padronal de 1996 permiten caracterizar a algunos municipios de las islas de Fuerteventura y Lanzarote, con un elevado peso de las actividades de hostelería y comercial, tales como Yaiza, Pájara, San Bartolomé, La Oliva, Arrecife y Puerto del Rosario como atractores de población procedente, fundamentalmente de otras Comunidades Autónomas del Estado. Asimismo, municipios como Santiago del Teide, Valle Gran Rey, El Tanque, Adeje y Tijarafe se caracterizan por su elevado grado de atracción de inmigrantes extranjeros. Otros municipios como Santa Brígida, Candelaria y El Rosario se han convertido en destino de residencia de población residente en otros municipios canarios por tener fácil acceso a las zonas capitalinas y disponer de suelo urbanizable que ha posibilitado el acceso a la vivienda y que los convierten en municipios dormitorio en muchos casos.

  2. No obstante y, tal y como señalan demógrafos como Fernández y Leguina (1999), es conveniente analizar con cierta cautela los datos procedentes de los nuevos padrones de habitantes. Si bien los datos agregados para España resultan coherentes y confirman la tendencia hacia el declive demográfico, los resultados por Comunidades Autónomas están deparando grandes sorpresas por cuanto algunos crecimientos no parece que puedan producirse en condiciones normales. Así, el diferencial poblacional que no se le quiso reconocer a comunidades como Andalucía ha sido ‘absorbido’ por otras comunidades que en los últimos años no habían mostrado síntomas de atracción de inmigrantes sino que, justo al contrario, habían perdido por la vía migratoria algo más de mil habitantes por año.

  3. Existen diferencias en la composición de los hogares entre las distintas islas, lo cual responde claramente a la diversidad de estructuras poblacionales por edad y sexo, a los distintos modelos familiares y a diferencias en la evolución de la dinámica demográfica.

    Los hogares canarios destacaban en 1991 por ser los de mayor tamaño medio del Estado (más de 3,5 miembros por término medio). Según datos de la Encuesta de Población de Canarias de 1996 el tamaño medio de los hogares canarios ha caído a 3,38 miembros lo cual está relacionado con la reducción de las tasas de fecundidad y del aumento de la participación de los hogares unipersonales.

  4. La tendencia de evolución favorable de las principales magnitudes laborales canarias se confirma en 1998. En este año la tasa de paro pasa del 19,9% de 1997 al 18,8% lo cual es un síntoma positivo. Si a esto unimos que el número de ocupados ha crecido en el último año podremos concluir que la senda seguida es la adecuada.

    No obstante lo dicho, el problema del paro ataca a colectivos concretos de manera persistente como son los jóvenes, las mujeres y los parados de larga duración. A los problemas individuales que éste y cualquier otro tipo de paro genera habría que añadir la problemática social inherente por los fenómenos de exclusión que lleva aparejado. No es una cuestión baladí que, del total de parados en el segundo trimestre de 1998, un 30,5% llevaba en esta situación de paro más de dos años a los que hay que unir otro 17,6% que lo había estado entre 1 y 2 años. No se puede hablar pues, del paro en Canarias como un paro de ‘episodios’ o de `pasos temporales’ por situaciones de desempleo. Actúa en este tipo de paro el denominado ‘efecto trinquete’ del paro de larga duración que perpetúa a los parados en esta situación.

    Hay características demográficas que discriminan perfectamente los colectivos que se ven afectados mayoritariamente por el paro y es en ellos en los que hay que focalizar los apoyos institucionales. A saber, estos colectivos son las mujeres, los jóvenes y los de edades de entre 30 y 44 años y aquéllos con niveles de estudios más bajos.

  5. Se ha ido produciendo un descenso paulatino de la contratación indefinida en Canarias desde inicios de los años 90 que tuvo su punto de inflexión en el año 1997. Desde la entrada en vigor de la última Reforma Laboral alcanzada entre empresarios, sindicatos y Administración, se producen significativos incrementos en los contratos de naturaleza indefinida, que colocan a la Comunidad Autónoma de Canarias la tercera en términos de participación de la contratación indefinida sobre el total de nuevos contratos registrados durante 1998, produciéndose un incremento en términos de participación de esta modalidad contractual de 4,92 puntos porcentuales en poco más de año y medio.

  6. Desde 1984 que se realizaron las transferencias de las competencias de los medios materiales y humanos desde la Administración General del Estado a la Comunidad Autónoma de Canarias, en materia de Gabinetes de Seguridad e Higiene en el Trabajo. A pesar de asumir nuevas competencias derivadas de la normativa de Seguridad y protección contra incencios en establecimientos turísticos alojativos de la Comunidad Autónoma de Canarias y posteriormente la entrada en vigor de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, sus reglamentos de desarrollo, los Gabinetes de Seguridad e Higiene en el Trabajo, que son órganos técnicos en materia preventiva, no pueden desarrollar su labor ya que tienen una dotación de personal claramente insuficiente, que pasaron de tener 76 puestos de trabajo a 66 (34 en Las Palmas y 32 en Tenerife), y el número de técnicos disminuyó de 39 a 31 (18 en Las Palmas y 13 en Tenerife), estos datos son desoladores, sobre todo si tenemos en cuenta que se ha incrementado de forma importante la población ocupada en Canarias.

    Vistos los datos de este capítulo, es imprescindible reseñar la inquietur que este epígrafe genera, evidenciándose la necesidad de un riguroso análisis de las causas detonantes de la accidentabilidad, de tal forma que se valore, no solo la causa directa que la propicia, sino los antecedentes que llevan a la causa.

    Los datos barajados a nivel nacional denotan un mayor índice estadístico de los accidentes en los contratos temporales, sin que, sin embargo, se analicen factores como la cualificación, tipología de contrato, sectores económicos, porcentage sobre total, etc…

    Es estrictamente necesario que la base analítica sobre la que se sustenta la siniestralidad se amplie, de tal forma que se desgranen las variables contenidas en el accidente de trabajo, con el fin de contar con un plan de objetivos sobre el que sustentar los esfuerzos necesarios para la minimización, hasta lo anecdótico, de la siniestralidad.

    Es conveniente también recordar, que las Administraciones Públicas tienen no sólo responsabilidades directas marcadas por la Ley en materia de promoción de la prevención y del asesoramiento, sino que también tiene la obligación de cumplirla. Cabe preguntarnos ¿Qué dotación presupuestaria tiene nuestra Comunidad Autónoma para la prevención, la información y el asesoramiento en esta materia?. El Instituto de Seguridad Laboral acaba de crearse ¿Qué medios tiene a disposición? ¿Están dotados los Gabinetes de Seguridad e Higiene en recursos económicos y humanos?, pues de todos es sabido que un instrumento de máximo calado en materia preventiva y de asesoramiento como son los Gabinetes, ven cada vez más mermados sus recursos financieros, técnicos y humanos.

     

CAPÍTULO 7. PRECIOS Y SALARIOS

  1. La evolución del IPC en Canarias, en el contexto del estado español y sus comunidades autónomas, el primer elemento a destacar es que esta es la única comunidad autónoma española en la cual siempre el nivel de su IPC se ha situado por encima del nacional, excepto en el año base, 1992, en el cual, por motivos de cálculo, todos los índices de precios de las comunidades autónomas españolas toman el valor 100 durante el período 1980 a 1998.

  2. La evolución del IPC en el año 1998 en Canarias se puede calificar como negativa si la comparamos con la evolución seguida para el conjunto del estado español, motivada en gran medida por las repercusiones del IGIC sobre el incremento en el precio del tabaco.

    España finalizó el año 1997 con una tasa del 2% y el 1998 con una del 1.44%, mientras que en Canarias para el primer año la tasa se cifra en un 2.55% y para el segundo en un 2.34%.

  3. Los precios que más han crecido son los del grupo de vivienda, calefacción, alumbrado, tasa, impuestos, alquileres y distribución de agua. Los precios de estos productos han crecido desde el año 1992 hasta diciembre de 1998 un 40%.

    En un segundo grupo se encuentran los productos correspondientes a alimentación, bebidas y tabaco, transporte y comunicaciones y otros bienes y servicios. Todos ellos finalizan el año 1998 con un índice próximo al 130%.

    El tercer grupo lo forman los productos de medicina y conservación de la salud, esparcimiento, enseñanza y cultura y menaje y servicios para el hogar. El valor de sus índices en el mes de diciembre del año 1998 son 124.5%, 122.8% y 118.2% para medicina y conservación de la salud, esparcimiento, enseñanza y cultura y menaje y servicios para el hogar respectivamente.

    Por último, el grupo de menor inflación en Canarias es el de vestido y calzado el cual únicamente alcanza el nivel de 112.1% en su índice en diciembre de 1998, lo cual supone que sus artículos por término medio han incrementado sus precios en un 12.1%, solamente un 30% de lo que lo ha hecho el grupo de vivienda.

  4. De las 24 rúbricas en que se divide el grupo de alimentación, bebidas y tabaco solamente en cinco se ha producido una reducción de precios desde diciembre del año 1997 a diciembre del año 1998. Estas son carne de cerdo (-2.87%), otras carnes (-1.1%), café, cacao, infusiones y sucedáneos (-2.07%), azúcar (-3.12%) y bebidas no alcohólicas (-1.48%). El resto de rúbricas de consumo presentan tasas de variación positivas para la referencia temporal comentada. Las rúbricas más inflacionistas son la de tabaco y la de la papa y sus preparados, lo que está relacionado con un significativo incremento del IGIC que grava el producto, en el primero de los casos, y con las condiciones climatológicas y de configuración de mercado, en el segundo de los mismos. Las rúbricas con un nivel de inflación acumulado más elevado son, de mayor a menor, tabaco, fundamentalmente por el comportamiento del año 1998, carne de ovino, pan, patatas y sus preparados, también por el comportamiento durante el año 1998, café, cacao, infusiones y sucedáneos.

    En el grupo de vestido y calzado, el elemento a destacar es que únicamente la rúbrica correspondiente a la reparación de calzado supera el nivel del índice general y lo hace por una décima. El índice general toma el valor 127.4 y el de reparación de calzado 127.85. Además, en términos de crecimiento, también un solo concepto supera la tasa de crecimiento del índice general, el calzado de niño, siendo su nivel de partida claramente inferior al índice general.

    El siguiente grupo a analizar es el grupo de vivienda que como ya hemos visto es el que presenta un nivel más elevado en el valor del índice. Solamente el grupo de calefacción y alumbrado tiene un valor del índice por debajo del índice general. La razón se encuentra en el comportamiento del precio de la electricidad, lo cual, a su vez, permite alcanzar una tasa de variación negativa para el grupo de -4.38%. Por el contrario, todos los demás subgrupos se encuentran claramente por encima del valor 127.4 del índice general y las tasas de variación se encuentran por encima de la del índice general.

    El grupo de medicina y cuidado de la salud se caracteriza en términos generales por tener un índice que supera el valor del índice general de toda la economía. Únicamente las rúbricas de medicamentos y otros productos farmacéuticos y aparatos y material terapéutico se encuentran por debajo de dicho nivel. Por el contrario, la rúbrica más inflacionista de este grupo, medida de forma acumulada desde el año 1992 hasta diciembre de 1998, es el apartado de seguros médicos, con un valor que roza el 160 lo cual supone que en los seis últimos años los precios de estos se han incrementado en un 60%, más del doble de lo que se ha incrementado el índice general de precios. En cuanto a la evolución dentro del año 1998, el apartado más inflacionista ha sido el de servicios médicos y similares, y, dentro de estos, destaca el de servicios médicos, enfermeras y otros con una tasa de crecimiento a lo largo del año 1998 que casi multiplica por 2.5 a la tasa de crecimiento del índice general.

    El grupo de menaje y servicios para el hogar es el segundo grupo menos inflacionista después del de vestido y calzado. Analizando su evolución acumulada se observa que los precios de los artículos textiles para el hogar, accesorios y reparaciones junto con servicios, superan el valor del índice general. Por el contrario, los precios de los electrodomésticos, los artículos no duraderos para el hogar y bienes y servicios de la vivienda, excepto domésticos presentan un nivel de inflación acumulado desde el año 1992 que no llega al 10%. En cuanto al comportamiento en el año 1998, la rúbrica correspondiente a los artículos textiles y accesorios para el hogar es la que se ha mostrado más inflacionista presentando una tasa de crecimiento del 3.86% a lo largo de dicho año. El resto de artículos del grupo tienen un crecimiento de sus precios por debajo del 2.33% de crecimiento del índice general e incluso los artículos no duraderos para el hogar y los bienes y servicios de la vivienda, excepto doméstico, presentan una disminución de sus precios del 2.13% en el primer caso y del 1.87% para el segundo, siempre calculado sobre el dato de diciembre del año 1997.

    Los productos que forman el grupo de transportes y comunicaciones se sitúan a mes de diciembre de 1998, desde el punto de vista acumulado, en torno al nivel del índice general y su comportamiento dentro del año 1998 se ha caracterizado por la estabilidad de sus precios, incluso con una ligera reducción de los mismos. Del análisis por rúbricas destaca la evolución de los precios del transporte público urbano, los cuales han crecido un 65% desde el año 1992 frente a un crecimiento de los precios del transporte público interurbano del 26% o del personal de un 24%. Es evidente que estas cifras no favorecen en absoluto la tendencia deseada de intercambio de transporte personal por transporte público que permitiese alcanzar una mayor fluidez en las carreteras. Por el contrario, la rúbrica con menor índice es la correspondiente a los productos relacionados con la utilización de vehículos que, además, presenta en el año 1998 una caída del 4% en sus precios.

    El séptimo grupo que forma el Índice de Precios al Consumo es el que contiene los productos relacionados con el ocio, la enseñanza y la cultura. El aspecto más relevante es el comportamiento de los precios de la enseñanza frente al resto de rúbricas del grupo, relacionadas todas ellas con productos destinados al ocio y la cultura. Los niveles de crecimiento de los precios de la enseñanza se sitúan entre el 159.8% de la enseñanza secundaria y el 149.8% de la universitaria. Además, la evolución en el último año de los precios de la enseñanza secundaria claramente ha sido muy superior a la de los precios en general.

    El último grupo a analizar es el de otros bienes y servicios. Contiene a todos aquellos bienes y servicios que no han sido incluidos e uno de los siete grupos anteriores y en concreto forman parte del mismo todos los productos y servicios relacionados con la hostelería y el turismo. Un análisis realizado al mayor nivel de desagregación disponible nos muestra un comportamiento claramente diferenciado dentro de alguna de las rúbricas comentadas. En concreto cabe resalta el comportamiento de dos conjuntos de bienes y servicios de este grupo. El primero, el correspondiente a los servicios turísticos. Este grupo de productos han incrementado sus precios en un 67% desde el año 1992. Es el conjunto de servicios y productos que más han incrementado su precio de forma acumulada desde el año 1992 después del tabaco. Pero, además, su comportamiento en el año 1998 ha sido el más inflacionista con una tasa de crecimiento del 11.8% de todos las rúbricas después de los servicios financieros y el ya comentado tabaco. Por el contrario, los precios de los productos y servicios ofertados por los restaurantes, los bares y las cafeterías mantienen un nivel de precios ligeramente superior al del índice general, un 131.5%, y en el año 1998 sus precios han crecido por término medio en un 1.8%, medio punto por debajo del crecimiento del índice general. Por último, el índice de precios al consumo de los servicios financieros durante el año 1998 es el que presenta la mayor tasa de crecimiento, excluyendo tabaco, en este año. Crece un 14%.

  5. Tanto en España como en Canarias se produce un incremento continuado tanto de la ganancia media por hora trabajada como por trabajador y mes, y la diferencia relativa entre España y Canarias se mantiene alrededor del 16%, tomando como base la cifra correspondiente a España.

    En términos de globales, para ambas variables, los crecimientos que han tenido lugar en el año 1998 han sido sensiblemente inferiores a los obtenidos en el año 1997, produciéndose no obstante ganancias en términos de poder adquisitivo en todos los casos, por cuanto los incrementos salariales se situaron por encima del IPC.

    Por sectores, lo primero que destaca es la forma en que se han disparado los salarios en el sector construcción. En el año 1998 en Canarias la ganancia media por hora trabajada ha crecido un 11.08% y, si lo medimos por ganancia media por trabajador y mes, la cifra se sitúa en el 10.48%. Sin embargo, debemos tener en cuenta que los salarios del sector construcción en el año 1996 eran el 76.6% del correspondiente valor para la media de la economía canaria. Los años 1997 y 1998 elevan relativamente más sus ganancias .Así, en el año 1998 el trabajador medio de la construcción gana por hora trabajada un 84,6% de lo que gana un trabajador medio de la economía insular, esto es 1,7 puntos porcentuales por encima de la cifra que se calcula como media del territorio nacional (82,9%).

  6. El comportamiento acumulado desde el año 1992 no es nada favorable a los residentes canarios. En términos absolutos se puede ver que de manera acumulada desde el año 1992 los precios en Canarias han crecido en el año 1998 un 26.53% mientras que la Ganancia Media por trabajador y mes solo lo ha hecho en un 26.26%. Si, además lo comparamos con la evolución en España la brecha se amplia más. Para el conjunto del estado español, en el mismo período los precios han crecido un 23.79% y los salarios medidos mediante la Ganancia Media por trabajador y mes, lo han hecho en un 28.69%. Mientras España recupera 4.9 puntos porcentuales, Canarias pierde 0.27.

    Si se trata de analizar el comportamiento acumulado desde el año 1990, entonces, es favorable a los residentes canarios. En términos absolutos podemos ver que de manera acumulada desde el año 1990 los precios en Canarias han crecido en 1998 un 38,44% mientras que la Ganancia Media por trabajador y mes lo ha hecho en un 51,37%. Si además lo comparamos con la evolución en España vemos que se produce un mejor comportamiento en la economía regional, en términos de ganancia de poder adquisitivo. Para el conjunto del Estado español, en el mismo período los precios han crecido un 38,31% y los salarios medidos mediante la Ganancia Media por trabajador y mes lo han hecho en un 48,84%. Mientras España recupera 10,53 puntos porcentuales, Canarias gana 12,92 puntos más, lo que produce una mayor ganancia en términos de capacidad de compra para los residentes en Canarias

     

CAPÍTULO 8.- EDUCACIÓN

  1. En Canarias, 28 de cada cien personas mayores de 25 años no sabía en 1996, leer o escribir o, poseyendo estas habilidades, no asistió al colegio más de cinco años. Diez años antes, en 1986, eran 46 de cada cien personas mayores de 25 años las que se consideraban analfabetas funcionales.

    Este hecho hace que sea indispensable continuar e intensificar la inversión en educación hasta la edad adulta ya que, la reposición del acervo formativo es fundamental, además de para el propio enriquecimiento del individuo, dadas las características de los nuevos requerimientos del mercado de trabajo.

  2. El número total de matriculados en la enseñanza no universitaria en Canarias ha ido descendiendo ininterrumpidamente desde el curso 1991-92 con excepción de los niveles de Enseñanza Infantil y Preescolar.

    Canarias ha pasado de una tasa de escolarización en Enseñanza Infantil y Preescolar (3-5 años) 85,1% en el curso 1995-96 a una del 92,9% en el curso 1997-98

  3. Los resultados escolares continúan siendo un problema del sistema educativo canario. A pesar de que la tendencia de los últimos cursos muestra logros en este sentido, aún queda un largo camino por recorrer en el que están implicados los centros, las autoridades educativas, las familias, los profesores y los propios alumnos. Así, mientras el rendimiento académico en COU ha permanecido inalterado en el curso 1996-97 respecto al curso anterior, empeoran los resultados en BUP. Los mejores resultados se obtuvieron en los Módulos Profesionales que comienzan a consolidarse mientras que los resultados de FPI fueron realmente desalentadores ya que de cada 100 alumnos matriculados en el curso 1996-97 (último curso del que la Dirección General de Centros ha publicado información) tan solo 42 aprobaron, quedando una o más asignaturas pendientes al resto. Por otra parte, los resultados de los alumnos de la ESO mejoraron en cuatro puntos en el curso 1996-97.

  4. En Canarias, y en el curso académico 1997-98, uno de cada cuatro jóvenes con edades comprendidas entre los 18 y los 24 años cursaba estudios universitarios de primer o segundo ciclo. De estos jóvenes, un 53,6% son mujeres.

  5. El mayor porcentaje de los estudiantes de las dos universidades canarias (43%) cursa estudios del área de Ciencias Sociales y Jurídicas que es el área preferida por las mujeres de ambas universidades seguido de Humanidades.

  6. Un 22,5% de los jóvenes con edades comprendidas entre 18 y 24 años de la isla de Gran Canaria accede a la universidad. En la isla de Tenerife este porcentaje alcanza el 24,7% y son los jóvenes de las islas de Fuerteventura y Lanzarote los que tienen mayores barreras geográficas de acceso a la universidad. Tan sólo 10 de cada 100 jóvenes del grupo de edad considerado de la isla de Fuerteventura puede acceder a los estudios universitarios.

  7. Los jóvenes que proceden de familias en las que el nivel educativo de los padres es más bajo, tienden a matricularse, en mayor proporción que aquéllos con padres con mayor formación, en carreras de ciclo corto. Esto puede ser debido al riesgo que el alumno sabe que asume si cambian, a mitad de sus estudios, las condiciones socioeconómicas de su familia. Asegurar una titulación, transcurridos los tres primeros años puede estar impidiendo el acceso a la titulación realmente deseada.

  8. Por último, mencionar que la Comunidad Autónoma Canaria es la única, junto con la catalana, que dispone, desde julio de 1999 de un Sistema de Indicadores de la Educación que permite conocer la realidad educativa de nuestra región.

     

CAPÍTULO 9.- LA PROTECCIÓN SOCIAL Y LA ECONOMÍA SOCIAL EN CANARIAS

  1. El número de perceptores de pensiones que constituyen el sistema básico de protección social se incrementó en 1998 cerca del 3%, ligeramente superior a la media española, si bien el importe medio de la prestación se sitúa más de un 5% por debajo de la media española.

  2. En los once primeros meses del año las prestaciones por desempleo descendieron en 3.500, congruente con el descenso en el número de parados según la Encuesta de Población Activa. La tasa de cobertura de estas prestaciones descendió en 1,6 puntos porcentuales.

  3. A resultas de los datos de las pensiones no contributivas por invalidez o jubilación podemos concluir que en Canarias se ha producido una sustancial mejora respecto al resto de Comunidades y respecto a la media española, lo cual implica un esfuerzo comparativamente mayor para satisfacer las necesidades del segmento menos protegido de la población.

  4. Las situaciones de marginación y pobreza siguen adoleciendo de un serio y pormenorizado estudio en Canarias, no sólo en lo que afecta a las posiciones más extremas, sino también a las nuevas formas de exclusión social propias de sociedades con un elevado nivel de desarrollo. La existencia de segmentos marginados, cada vez más numerosos, y sobre todo en los ámbitos de jóvenes y ancianos, reclaman una decidida política de acción, incluso más allá del Plan de Integración Social contra la Pobreza y la Exclusión Social que este Consejo dictaminó en 1998. La concreción de planes de actuación por zonas, barrios y colectivos específicos, la coordinación entre todos los niveles de la Administración implicada y la concienciación ciudadana acerca de la injusticia social son medidas de carácter urgente que no han tenido durante 1998 avances sustanciales, como tampoco lo han tenido los necesarios planteamientos acerca de la desigualdad y la distribución de la riqueza.

  5. Las formas societarias propias de la Economía Social, y particularmente las cooperativas, vienen jugando en Canarias un papel de tal relevancia que difícilmente podría explicarse sin ellas el desarrollo histórico de importantes segmentos de actividad económica, como la agricultura de exportación.. Junto al importante papel jugado por las Cooperativas, las formas de Trabajo Asociado y las Sociedades Anónimas Laborales, de mucho menor peso, se revelan como fórmulas que no son sólo el resultado de ideas creativas para refugio de desempleados, sino también como un instrumento de afloración de potencialidades insuficientemente exploradas para el mundo empresarial, en un contexto de grandes grupos multinacionales que operan en los mercados.

    El nivel de conocimiento sobre la Economía Social es extremadamente escaso, como lo es también el grado de asociacionismo para la defensa de sus intereses comunes. En 1998 se creó la Asociación de Empresas de Economía Social de Canarias, que viene desarrollando una importante labor de divulgación sobre las formas asociativas propias de la Economía Social.

    La carencia de datos sobre las empresas operativas en Economía Social aconseja la elaboración urgente de un censo con estudio de sus características y evolución empresarial. Junto a ello es necesario emprender acciones tendentes a: promover el reconocimiento de la Economía Social en los más amplios ámbitos sociales e institucionales; impulsar la participación, el fomento y la tutela de las empresas de Economía Social por parte de las corporaciones locales con el objeto de crear empleo, prestar servicios y realizar una política de redistribución de rentas; un mayor nivel de coordinación de las ayudas y líneas de apoyo; reformular y articular la oferta de formación; potenciar las formas societarias de la Economía Social en el diseño y ejecución de políticas activas de empleo; fomentar la existencia de empresas especializadas de subcontratación; fomentar el asociacionismo de directivos de empresas de Economía Social; mejorar los niveles de gestión y el dimensionamiento óptimo de las empresas.

     

CAPÍTULO 10.- RECURSOS NATURALES Y MEDIOAMBIENTE

  1. El debate iniciado en 1992 acerca de la necesidad de creación y desarrollo de un Pacto sobre el Territorio en nuestra Comunidad ha culminado el 14 de abril de 1999 con la aprobación unánime por parte del Parlamento Autonómico de La Ley de Ordenación del Territorio de Canarias, considerada como una de las de mayor importancia y repercusión para nuestro. El proceso ha requerido un gran esfuerzo de consenso, no en vano ha recibido más de 500 enmiendas. En el centro de la polémica se sitúan la distribución de competencias entre las tres administraciones públicas, el gobierno regional, los cabildos y los ayuntamientos. Además de la coordinación de competencias entre las administraciones, otro de los grandes inconvenientes habidos hasta ahora y que para una adecuada regulación ha de superar la nueva Ley es la dispersión y multiplicidad normativa para la ordenación de nuestro territorio. "La Ley pretende, mediante la ordenación integral, asumir, en mayor o menor medida, la actual legislación autonómica de incidencia territorial, terminando así con la indeseada dispersión de normas urbanísticas y medioambientales sectoriales, a fin de formar un cuerpo legal en el que de forma sistemática y coherente se relacionen entre sí,...". Otro elemento de La Ley destacable en este sentido es el establecimiento de una jerarquía de los planes urbanísticos donde predominan aquellos que ordenan los recursos naturales y de carácter medioambiental sobre los de ordenación y estricto contenido territorial y urbanístico.

  2. Uno de los principales problemas medioambientales de las sociedades modernas es la gestión de los residuos, especialmente en un territorio fragmentado y escaso como el nuestro. Un proceso de gestión de residuos eficaz requiere la corresponsabilidad de los agentes económicos y sociales en sus tres vertientes: la administración pública, la iniciativa privada y la participación y educación ciudadana. La coordinación del esfuerzo de las administraciones públicas con la iniciativa y participación privada es de suma importancia para que el proceso de gestión, tratamiento y reciclaje de residuos en nuestro archipiélago no sólo responda a necesidades vitales para nuestro entorno sino que, además, se configure como un sector de desarrollo dentro de nuestra economía, tanto desde la óptica de recolección y gestión, como desde la de participación en procesos de transformación o en la innovación de procesos.

  3. La nueva Ley de Residuos de Canarias (Ley 1/1999) debe configurarse como el elemento dinamizador que normalice y garantice una gestión de residuos –en su sentido más amplio- acorde a una gestión integral de desarrollo ambiental que haga frente a las necesidades y demandas de un entorno cada vez más agredido y deteriorado.

  4. Mientras que el total de energías renovables (Eólica, Solar fotovoltáica, Residuos sólidos urbanos, Minihidraúlica) representan el 3,5% de la energía primaria en la UE, en el estado español representan el 5% mientras que en Canarias las energías renovables representan tan sólo el 1%. A través de sus dos centros de excelencia en la investigación e innovación de energías renovables, el Instituto Tecnológico de Canarias y el Instituto Tecnológico de energías Renovables, Canarias debe apostar decididamente por la explotación de fuentes energéticas endógenas y alternativas ya que, las centrales térmicas junto a la utilización de combustible para el transporte son las principales fuentes de nuestra contaminación atmosférica.

  5. En los últimos cinco años han ardido en nuestra comunidad 12.846. Tras 1994 en que se produjeron 97 incendios con el resultado de 4.769 hectáreas quemadas, en 1998 se ha vuelto a recrudecer el balance de incendios forestales en el que 85 incendios destruyeron 3.906 has. de superficie arbolada y no arbolada y que afectaron fundamentalmente a la isla de Tenerife.

    La necesidad de conservar, reforestar y cuidar las masas forestales de los territorios con el fin de propiciar una sostenibilidad ecológica, económica y social de los bosques ha sido un elemento determinante en la política de la UE, especialmente tras la Cumbre de Río 1992. Nuestra Comunidad no ha sido ajena a este proceso de preocupación y responsabilidad por el patrimonio forestal, así, la Consejería de Política Territorial y Medio Ambiente ha elaborado el Plan Forestal de Canarias 2000-2006 que debe ser la puerta hacia la futura Ley Forestal de Canarias. La situación de erosión de nuestra masa forestal no sólo es preocupante (en torno al 65% del territorio presenta problemas de erosión) sino que en muchos casos se clasifica como irreversible. La naturaleza volcánica, la particular orografía, la erosión hídrica y eólica, la salinización, o el abandono agrícola y ganadero se configuran entre otras como los determinantes de un nivel de erosión que el propio Plan Forestal califica de crítico.

  6. Si la situación geoestratégica de Canarias ha sido siempre un baluarte para nuestro desarrollo, ahora, cuando todo parece indicar que la expansión nuclear norteafricana obedece a un plan ambicioso de desarrollo y potenciación de este tipo de producción energética, esta histórica bendición puede transformarse en un auténtico riesgo. Que se argumente de una parte que los proyectos en marcha no son un salto cualitativo en el proceso de nuclearización de Marruecos o, desde la parte contraria, se abanderen los riegos de nuestra cercanía, no son, en ningún caso, respuestas a una cuestión de vital importancia que requeriría como mínimo una información detallada y una actitud decidida del gobierno regional, nacional y por supuesto europeo.

    Que se argumente de una parte que la instalación tenga como fin la desalinización del agua y su utilización agraria; que la potencia instalada es escasa; que este no es un salto cualitativo en el proceso de nuclearización de Marruecos o, desde la parte contraria, se abanderen los riegos de nuestra cercanía; que nuestro principal sector económico es y cada vez lo será más especialmente sensible a estas cuestiones; que las consecuencias puedan ser más o menos graves en un territorio insular, no son, en ningún caso, respuestas a una cuestión de vital importancia que requeriría como mínimo una información detallada y una actitud decidida del gobierno regional, nacional y por supuesto europeo.

     

ANEXO 1. LA ASISTENCIA SANITARIA EN CANARIAS

  1. La actividad reguladora de la Comunidad Autónoma en los años inmediatamente posteriores a las transferencias se ha centrado en la propia organización administrativa y financiera de la sanidad canaria. En los años más recientes se ha hecho un esfuerzo normativo notable en la regulación de actividades de docencia e investigación, en el sector farmacéutico y en las normas de autorización de centros, servicios y actividades como paso previo a una estrategia de acreditación más general y ambiciosa que ya han iniciado otras CCAA. No obstante, la regulación de estos últimos aspectos es una tarea pendiente de cierta urgencia para Canarias.

  2. Entre 1994 y 1999 Canarias ha aumentado su financiación sanitaria procedente de Insalud un 45.3%. Este aumento es superior al del total nacional y al de cinco de las otras seis Comunidades Autónomas con transferencias sanitarias .

    El nuevo modelo de financiación territorial sanitaria de 1998, basado en criterios per capita, benefició a Canarias incluso a pesar de ser una de las tres CCAA que no cuenta con la llamada "financiación mínima" para compensar parcialmente la pérdida de participación provocada por los cambios demográficos desfavorables. El crecimiento de recursos presupuestarios del Sistema Nacional de Salud en 1998 respecto a 1997 fue para Canarias del 12.48% frente al 8.97% del total nacional

  3. El paradigma subyacente a los contratos de gestión convenida es la separación fáctica entre las figuras del financiador-comprador (el Servicio Canario de Salud) y el Centro proveedor del propio Servicio Canario de Salud, para permitir mayores márgenes de autonomía a los Centros. Sin embargo, en la práctica no se ha conseguido materializar un grado suficiente de autonomía debido a un entramado de causas añadidas a las exigencias de control en los suministros y gastos de cualquier organismo público, como son la rigidez de la legislación laboral vigente y la normativa sobre personal estatutario; la contradicción inherente al propio pacto, que impone objetivos de gestión negando por definición cualquier autonomía en ese sentido; y el carácter político de los nombramientos, con el consiguiente juego de lealtades entre ambas partes del contrato.

  4. Otra limitación a la efectividad de los contratos de gestión convenida en Canarias se deriva del retraso sistemático en la firma, ya que suele hacerse a mediados del año al que se refieren los pactos. Sería muy necesario conseguir que se cerraran los acuerdos antes de comenzar el año y no cuando la mitad del presupuesto ya está ejecutado.

  5. El hecho de llevar las negociaciones con los hospitales y con Atención Primaria segregada e independientemente prejuzga y condiciona todo el modelo de asistencia sanitaria

  6. Entre 1994 y 1998, la evolución de los contratos-programa ha desplazado el énfasis de los objetivos desde la maximización de la actividad y de los productos intermedios hacia la mejora de indicadores de demora en el acceso; desde la relevancia de indicadores de gestión hacia los indicadores de calidad y resultados.

  7. El sector privado concertado tiene un peso considerable en la provisión pública de asistencia hospitalaria en las islas de Gran Canaria y Tenerife y mucho menor peso en Lanzarote (concierto con el hospital Insular del Cabildo) y La Palma. El resto de islas carece de concertación. En manos del sector privado concertado de Tenerife estaban en 1997 el 28.8% de las camas de agudos de la red de utilización pública, ingresaban al 31.7% de los procesos agudos financiados por el SCS y realizaban más de la tercera parte de las intervenciones quirúrgicas. En Gran Canaria, el peso cuantitativo en términos de porcentajes de camas, ingresos o intervenciones quirúrgicas era algo menor en 1997

    A partir de las inversiones de ampliación de planta ejecutadas recientemente en Tenerife, la diferencia de peso de los centros privados concertados entre ambas islas tiende a acentuarse.

  8. El perfil de la actividad privada concertada difiere entre ambas islas capitalinas. En Gran Canaria se conciertan más actividades de hemodiálisis, sesiones de rehabilitación, resonancias magnéticas o sesiones de cobaltoterapia que en Tenerife. Además, los conciertos con centros privados de Gran Canaria son de tipo complementario mientras que por el contrario algunos conciertos con clínicas privadas de Tenerife, en el Norte y en el Sur de la isla, son de facto, aunque no de iure, de carácter sustitutorio, es decir que cubren la asistencia especializada de una determinada zona geográfica más o menos delimitada. Además, al contar con un servicio de urgencias hospitalario de acceso directo por el usuario, proporciona en algunos casos al centro la posibilidad de seleccionar riesgos

  9. Los centros concertados han aumentado su fuertemente su actividad y rendimiento en los últimos años.

    El modelo de financiación de los centros concertados de Canarias responde a la herencia del pasado (Insalud pre-transferencias), introduce de facto una discriminación de precios con los centros públicos que limita las posibilidades de mejorar la eficiencia global vía competencia entre proveedores, al fijar diferentes reglas del juego para unos y otros centros. Los precios públicos aprobados por decreto incorporan fuertes incentivos a la ineficiencia técnica (alargar las longitudes de la estancia para cubrir costes en los procesos pagados por estancia a un precio menor que el coste marginal de la producción eficiente). También incorporan incentivos a la selección de riesgos –seleccionar los casos cuya atención sanitaria se paga por procedimiento. La situación actual presenta dos tipos de problemas fundamentales, por una parte dificulta la búsqueda de eficiencia de los centros mediante la competencia (los llamados "cuasi-mercados" sanitarios) entre centros públicos y privados y por otra parte beneficia a los centros concertados que tienen posibilidades –dentro de ciertos márgenes- de practicar la selección de riesgos, es decir, aquellos que ofrecen servicios "sustitutorios" de los públicos, en contra de los que ofrecen servicios "complementarios".

  10. Consideramos que introducir un componente estructural en la financiación en la línea de la reforma de 1997 de Cataluña representaría un avance, puesto que, como se ha contrastado empíricamente, el case-mix explica una parte muy reducida de los costes medios justificables (en frontera) de los hospitales. Los avances ulteriores en este sentido están sin embargo limitados y condicionados por los estudios de costes basados en datos contables de los hospitales, que distan mucho todavía de proveer de una base sólida para fundamentar las tarifas y también por las limitaciones metodológicas y de datos para estudiar empíricamente la eficiencia relativa de los Centros y cuantificar la parte justificable de los costes en que se incurre.

  11. A pesar de sus limitaciones, el Plan de Salud de Canarias es un primer paso hacia ulteriores avances en el proceso de planificación y racionalización de los recursos para la salud y un instrumento de co-responsabilidad entre el sector sanitario y otros sectores. Los veinticinco "productos" del Plan de Salud son ilustrativos a este respecto, si bien solamente hay evaluaciones parciales de cinco de ellos.

  12. El ratio ATS/médicos, que ya es alarmantemente bajo en España respecto a Europa, es todavía menor en Canarias, donde hay aproximadamente el mismo número de ATS y Diplomados en Enfermería colegiados que médicos colegiados (el ratio europeo es 3.2 y el español es 1.08)

  13. El paro médico en Canarias parece ser inferior al nacional y el porcentaje de médicos pluriempleados sin embargo es mayor en Canarias.

    La reciente convocatoria de oferta de empleo público dará estabilidad en el empleo a más de 3.000 trabajadores del sector

  14. Las transferencias sanitarias parecen haber animado la actividad en el sector sanitario de la región y haber impulsado la creación de empresas y la revitalización del tejido empresarial sanitario de Canarias. Desde las transferencias, ha aumentado un 30% el número de empresas dedicadas a actividades sanitarias que cotizan a la seguridad social. Este crecimiento porcentual duplica el aumento de empresas en el conjunto de los sectores en Canarias. En 1998 había 3210 empresas de este tipo en Canarias. Si bien la tendencia creciente afecta a todos los estratos, es particularmente intensa en las empresas de tamaño intermedio.

  15. El optimismo de los datos de actividad asistencial de los centros públicos, tanto en atención primaria como especializada, no debe ocultar el problema crónico y persistente de la falta de vinculación fáctica entre niveles asistenciales. Uno de los retos pendientes en Canarias es la articulación de mecanismos de coordinación entre atención primaria y especializada, la realización de protocolos de actuación clínica conjunta y la comunicación bidireccional entre el hospital y el Centro de Salud.

  16. Es difícil que el gasto sanitario cambie su tendencia creciente en los próximos años. Por una parte, tanto los precios como el gasto en medicamentos del Sistema Canario de Salud moderarán probablemente su crecimiento gracias a las políticas del gobierno español relacionadas con los precios de referencia de los medicamentos y con el mercado de genéricos (actualmente, un borrador de Decreto está en trámite).

    Sin embargo, en el otro lado de la balanza, que impulsa hacia arriba al gasto, están las recientes inversiones en infraestructura que requerirán un mantenimiento costoso y que, en virtud de la evidencia empírica del mercado sanitario en el que la oferta tiene cierta capacidad de crear su propia demanda, harán presión ascendente sobre el gasto.

  17. El difícil e inestable equilibrio entre la oferta pública y la privada de verá alterado en los próximos años, porque, dado el carácter complementario de la actividad concertada privada en Gran Canaria respecto a la pública y habiendo aumentado fuertemente el dispositivo público , se crearán necesariamente tensiones que van a exigir soluciones ponderadas y sensatas y acuerdos a largo plazo que definan reglas del juego más explícitas que las actuales. Se necesita un cambio en el modelo de relación entre el Servicio Canario de Salud y los centros concertados que va mas allá de la necesaria reforma de las fórmulas de financiación.

     

ANEXO II. LA DIMENSIÓN EXTERIOR DE LA ECONOMÍA CANARIA

  1. En los últimos años, se detectan unas fluctuaciones coyunturales de las inversiones extranjeras en Canarias que no nos permite definir una pauta temporal de las mismas dentro del contexto nacional.

    Destaca como un hecho significativo dentro de la reciente entrada de inversiones exteriores en Canarias, el descenso de la participación relativa de los flujos procedentes de los países de la Unión Europea. La explicación de este hecho es la entrada de flujos financieros procedentes de EE.UU. En el año 1998 esta situación se agudiza, las inversiones procedentes de la U.E. disminuyeron en 34.097 millones de pesetas respecto al año anterior, mientras que los flujos norteamericanos se duplicaron.

  2. La adquisición de la segunda vivienda en Canarias por ciudadanos alemanes ha cogido auge en los últimos años, las estadísticas oficiales alemanas sitúan a las Islas Canarias a la cabeza de la elección como lugar preferido por los alemanes para tener su segunda vivienda en el extranjero.

  3. La contratación de no residentes se concentra mayoritariamente en el sector servicios. Sin embargo, en las no capitalinas de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, en las que el modelo de desarrollo no esta ligado al turismo de masas, la contratación de no residente está menos concentrada en torno al sector servicio, por ejemplo, en la isla de la Palma la agricultura genera un tercio de los contratos a extranjeros.

  4. Es significativo el hecho de la escasa formación de los empresarios foráneos que ejercen su actividad en Canarias, la mitad de ellos no tienen más que estudios primarios, solamente el 18% tienen formación universitaria.

  5. La inmigración procedente de la España continental es la más importante desde la vertiente laboral, la mayoría de los inmigrantes exteriores nacionales proceden de las comunidades más pobres del Estado, con un ligero predominio de la baja cualificación profesional y de niveles de estudios

  6. Los flujos de inversiones hacia el extranjero en el año 1997 se dirigieron, sobre todo, a Países Bajos que con un total de 64.312 millones de pesetas absorbió el 89% de las inversiones canarias en el exterior, ese capital se dirigió a la constitución de sociedades holdings (conjunto de empresas que forman un grupo financiero) y actividades inmobiliarias.

  7. En la actualidad, no se ha concluido el proceso de integración. Canarias ha justificado en la U.E., la necesidad vital de contar una Zona Especial, que de alguna forma le permita combinar su tradición librecambista en el Archipiélago con el modelo del mercado único.

  8. Cabe destacar la valiosa contribución que para Canarias puede significar su condición de zona ultraperiferica si ello le permite alcanzar el Estatuto Permanente, mediante el cual se garantizará una batería de ayudas y ventajas independientes del criterio europeo del nivel de renta.

  9. Canarias siempre ha estado inmersa en la corriente de los flujos internacionales. La oferta exportadora Canarias siempre ha estado liderada por escasos productos: agricultura y pesca, combustibles y avituallamientos a naves. En ocasiones aparecen nuevos productos pero no suelen consolidarse, terminan perdiendo competitividad y siendo desplazados de los mercados exteriores.

    La oferta exportadora canaria está concentrada en pocas partidas, en las que existen ventajas comparativas al amparo de medidas proteccionistas, sin cuales, es probable que nuestra oferta exportadora se desmorone frente a los competidores internacionales. Fuera de la órbita proteccionista de la U.E., Canarias carece de productos que sean capaces de competir en las corrientes de los flujos internacionales.

    La tendencia a la concentración de las exportaciones a la Península. Durante el año 1998 el 70,6% de las exportaciones Canarias se dirigieron a los paises de la U.E., de este porcentaje el 45,8% correpondió a los envios a Peninsula y el restante 25,8% a los países de la U.E.-14.

  10. El 81% de las importaciones totales canarias proceden de los países de la U.E.-15, a su vez, de este porcentaje el 64,7% son envios de Península. El elevado peso que tiene el resto de España sobre las compras exteriores de Canarias se viene incrementando cada año.

  11. Más de la mitad de las empresas exportadoras de nuestra muestra tienen como mercado objetivo la U.E., el segundo destino más frecuente es África.

  12. Existe un elevado índice de concentración, casi todas las empresas de la muestra (89%), venden en un único mercado exterior son pequeñas empresas familiares comerciales y de aprovisionamiento, con escaso volumen de negocios. Además, la cuarta parte de ellas no exportan más de 10 millones de pesetas anuales y casi la mitad no llegan a los 50 millones de pesetas anuales.

  13. En Canarias existen muchos motivos por los que hay que adaptarse a los nuevos retos de la internacionalización empresarial. La formula de comercio exterior que, tradicionalmente, ha mantenido el grueso de pequeñas empresas con África es la del comercio de "bazar" y el comercio de "maletas".

    Canarias podría jugar un papel importante si tuviese empresas capaces de competir en licitaciones internacionales en sectores como: construcción, carreteras, tratamientos de agua, energía, sanidad, turismo, y alimentación.