INFORME ANUAL 1999 DEL CONSEJO ECONÓMICO Y SOCIAL SOBRE LA SITUACIÓN ECONÓMICA, SOCIAL Y LABORAL DE CANARIAS EN 1998
SUMARIO
Primera parte:
La economía, la sociedad y el empleo en Canarias durante 1998
Capítulo I
El Entorno Económico
1.1. La economía internacional
1.2. La economía de la Unión Europea
1.3. La economía española
Capítulo II
El Marco Institucional
2.1. La Zona Especial Canaria
2.2. La Reserva de Inversiones
2.3. La Organización Común de Mercado para el plátano
2.4. El registro de buques
2.5. El Árbitrio sobre la Producción y la Importación en las Islas Canarias (APIC)
Capítulo III
CICLO ECONÓMICO, CRECIMIENTO Y ANÁLISIS SECTORIAL
3.1. La economía canaria en el contexto de las comunidades autónomas españolas
3.2. La economía canarias: análisis sectorial
3.3. El desarrollo económico de Canarias en el período 1977-1988
Capítulo IV
El sector público canario
4.1. Evolución de los ingresos y gastos de la C.A.C.
4.2. El nivel de endeudamiento de la C.A.C.
4.3. El programa de Cooperación Económica Local
Capítulo V
Tecnología e innovación tecnológica en canarias
5.1. Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC). Sociedad de la Información
5.2. I+D e Innovación
5.3. El Plan Estratégico de Innovación de Canarias (PEINCA)
Capítulo VI
DEMOGRAFÍA Y MERCADO LABORAL
6.1. Demografía
6.2 El mercado laboral canario
Capítulo VII
PRECIOS Y SALARIOS
7.1. El Índice de Precios al Consumo (IPC)
7.2. Los salarios
7.3. El IPC y el Índice de Garantías medias por trabajador y mes en Canarias y España
Capítulo VIII
EDUCACIÓN
8.1. Introducción
8.2. Los niveles educativos de la población canaria
8.3. Los niveles de enseñanza no universitaria
8.4. La enseñanza universitaria
Capítulo IX
LA PROTECCIÓN SOCIAL Y LA ECONOMÍA SOCIAL EN CANARIAS
9.1. Pensiones del sistema de Seguridad Social
9.2. Las prestaciones por desempleo
9.3. Las pensiones no contributivas
9.4. Las pensiones asistenciales
9.5. Comparativa entre las pensiones contributivas y no contributivas
9.6. Otras prestaciones sociales
9.7. La Economía Social en Canarias
Capítulo X
Recursos naturales y medioambiente
10.1. Ordenación reciente de los recursos naturales y territoriales de Canarias y sus consecuencias
10.2. Aspectos medioambientales de especial relevancia para Canarias
10.3. Los peligros medioambientale exógenos: el desarrollo nuclear norteafricano
ANEXO 1
LA ASISTENCIA SANITARIA EN CANARIAS
Introducción
1. El marco normativo de la sanidad canaria. Organización y financiación
1.1. Marco normativo de referencia: la Ley General de Sanidad, el Decreto de transferencias sanitarias a Canarias y otras disposiciones de especial relevancia
1.2. La organización sanitaria de Canarias
1.3. Financiación sanitaria
2. Evaluación del estado de salud en Canarias mediante los indicadores propuestos por el programa "Salud para Todos" en el año 2000", al hilo de los objetivos y actuaciones del Plan de Salud de Canarias
2.1. El programa "Salud para todos en el año 2000" de la OMS: sus 38 objetivos regionales para Europa y sus indicadores
2.2. El Plan de Salud de Canarias: diagnóstico de problemas de salud, objetivos y actuaciones previstas
2.3. Evaluación
3. Recursos, actividad y utilización del sector sanitario. Dotación e innovación tecnológica
Introducción
3.1. Recursos humanos, capital humano y actividad profesional
3.2. Los recursos materiales de asistencia sanitaria en Canarias: atención primaria y atención especializada
3.3. Dotación e innovación tecnológica: los equipos de alta tecnología en Canarias
3.4. Otros proveedores sanitarios. Las oficinas de farmacia
3.5. El tejido empresarial sanitario de Canarias y su evolución desde las transferencias
3.6. Indicadores de actividad y de utilización. Programas de actuación sanitaria
4. Indicadores económicos. El gasto sanitario y su distribución. Proyecciones y tendencias de futuro
4.1. Evolución del gasto sanitario. Gasto público y privado
4.2. Un intento de explicación de los determinantes del aumento del gasto sanitario en Canarias: cobertura, precios, intensidad del uso de los recursos
4.3. La evolución de los precios del sector sanitario
4.4. Proyecciones y tendencias de futuro
ANEXO 2.
LA DIMENSION EXTERIOR DE LA ECONOMIA CANARIA
1. El marco institucional de las relaciones de Canarias con el exterior
2. El grado de atractivo exterior de Canarias y la presencia inversora canaria en el extranjero
3. Las relaciones comerciales canarias con el exterior
4. Turismo
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES Y PROPUESTAS DE ACTUACIÓN
SEGUNDA parte:
CANARIAS REGIÓN INSULAR:
LA ISLA DE GRAN CANARIA
/
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES Y PROPUESTAS DE ACTUACIÓN
CAPITULO 1. EL ENTORNO ECONÓMICO
CAPÍTULO 2.- EL MARCO INSTITUCIONAL
Después de la confirmación, en el mes de noviembre, de que Canarias no perdería el máximo nivel de Ayudas de Estado en el período 2000-2006, y no con carácter indefinido, como se requería, puesto que no se había vinculado la máxima intensidad de las ayudas a la condición de Región Ultraperiférica, sino a la permanencia por debajo del 75% del PIB medio Comunitario, medido en términos de PPC, se inicia una nueva ofensiva negociadora que no vio luz durante 1998.
CAPÍTULO 3: CICLO ECONÓMICO, CRECIMIENTO Y ANÁLISIS SECTORIAL
El análisis de los pocos indicadores disponibles para el agro canario en el año 1998 ofrecen una imagen claramente negativa con respecto al año 1997. En gran medida estos resultados se encuentran justificados por la mala climatología que tuvieron que soportar las islas sobre todo en el primer semestre del año. La presencia de una fuerte calima, con unas temperaturas muy elevadas y una gran sequía trajo como consecuencia una fuerte reducción de la producción de los principales productos, sobre todo en el semestre intermedio del año.
Este escenario poco favorable tiene una repercusión clara sobre el comportamiento del mercado laboral de la agricultura y la ganadería. El año 1997 se cierra con un total de 40900 ocupados de los cuales 25900 eran asalariados, mientras que el año 1998 finaliza con 35500 ocupados y 20600 asalariados, según los datos de la Encuesta de Población Activa. En términos medios, el año 1998 ha supuesto la pérdida del 15.6% de los puestos de trabajo que se tenían en el año 1997, y todos ellos se han reducido de la partida de asalariados. La situación en cuanto a datos de paro no es más favorable. En el año 1998 el sector ha registrado un 33.6% más de parados.
La evolución de los indicadores del sector pesquero puede estar poniendo de manifiesto dos posibles realidades, que están actuando conjuntamente o por separado. Por un lado, la falta de renovación del Acuerdo Pesquero con Marruecos y, de otro lado, la captación de nuevos operadores internacionales de pesca en el Puerto de Las Palmas, explican, en gran medida, los incrementos en los niveles de producción que se conjugan con pérdida en los niveles de empleo, derivados de la inactividad de la flota arrastrera.
La situación del sector en el año 1998, medida a través del Índice de Producción Industrial, ha sido positiva, alcanzando dicho índice una tasa de crecimiento anual del 4.9% para Canarias, frente al 4.5% del año 1997. Esta situación positiva debe ser matizada, en cuanto a las perspectivas futuras del sector, en el sentido que el año 1998 parece indicar un pico en la evolución del índice. Ese pico en el ámbito nacional está justificado por el hecho de que la tasa de variación del año 1998 es claramente inferior a la de 1997, un 6.85% en este último año frente a un 5.46% en 1998.
El sector industrial, en cuanto a su clima laboral, se puede afirmar que no es un sector generador de empleos netos y su crecimiento está claramente marcado por la mejora en las productividades. En cuanto a la coyuntura del año 1998, este año confirma la fase recesiva del ciclo del empleo en el sector y un considerable desánimo en los que buscan empleo industrial con un trasvase importante a la demanda de empleo en el sector servicios.
Por subsectores, únicamente el subsector de bienes de consumo ofrece un saldo positivo en cuanto a generación de empleo en el año 1998 con una tasa de crecimiento del 1.15% en términos medios. Los otros tres subsectores, energía (-4.62), la industria de bienes de equipo (-18.56%) y la de bienes intermedios (-3.98%) mantienen la tendencia a la baja propia del empleo en el sector.
Su evolución a o largo del año 1998, tomando como referencia el nivel de licitación oficial, el número de visados y la encuesta de Coyuntura Industrial de la Construcción, se puede definir como muy buena.
Además, en cuanto al mercado laboral, si tuviésemos que calificarlo de alguna forma diríamos que su comportamiento en el año 1998 ha sido explosivo. En los tres últimos años el sector ha creado en torno a los 30000 nuevos puestos de trabajo. En términos relativos esto supone un crecimiento del 53%. De este crecimiento, la mitad se ha producido en el año 1998. Sin embargo, la evolución de los parados, en cuanto a su reducción, no ha sido tan explosiva.
La combinación de la evolución del número de ocupados y parados indica que este sector se está nutriendo de mano de obra procedente de los excedentes de otros y de la incorporación de mano de obra del exterior de la comunidad. Por otra parte, el hecho de que en número de parados no descienda más rápidamente está indicando una disociación entre las habilidades de los parados del sector y las habilidades requeridas para ocupar los puestos de trabajo ofertados.
En conclusión, podemos afirmar por tercer año consecutivo, que la coyuntura del sector ha mostrado signos de recuperación, siendo el ejercicio que nos ocupa el mas relevante, con un perfil claramente expansivo a lo largo del año, esperando contar con una tendencia de desarrollo y estabilidad para 1.999.
Los gastos comunitarios de la vivienda en propiedad, la contribución urbana, los arbitrios municipales y las tasas ligadas a la propiedad de una vivienda (tasa por recogida de basura) precios derivados, mayoritariamente, de actuaciones de carácter administrativo tributario- han grabado adicionalmente al ciudadano que deseó acceder a una vivienda, lo que unido a la escasez de suelo propia de nuestra comunidad autónoma, a la dificultad para encontrar mano de obra cualificada y al incremento de las rentas de las familias derivado de la bonanza del ciclo económico, constituye la argumentación básica del incremento de los precios de la vivienda en propiedad.
Se requiere, por tanto, la adopción de los mecanismos administrativos necesarios que permitan determinar el suelo liberalizado que puede afluir al mercado, y atemperar así la presión que ejerce la demanda, y un menor nivel de presión fiscal de las Administraciones vinculada a impuestos, arbitrios y tasas sobre la adquisición o tenencia de una vivienda en propiedad, como queda de manifiesto tras el análisis de la subclase viviendas en propiedad del IPC, que alcanzan un exagerado incremento del 40% desde 1992
La economía canaria presenta un sector servicios muy sobredimensionado. Por la parte privada, la sobredimensión se sustenta en la importancia de la actividad turística, y por la parte pública, en la necesidad de suministrar unos servicios básicos de educación, sanidad y prestaciones sociales de calidad y que además deben de prestarse en un territorio fragmentado, lo que aún incide más en el tamaño de los mismos.
Dada esta dimensión de sector, uno esperaría disponer de un volumen de indicadores proporcional al tamaño del sector. Sin embargo, esto no es así. De hecho, no hay información global sobre la evolución del comercio en las islas, ni sobre el negocio inmobiliario, ni sobre la restauración. Esto significa que cerca del 40% de la economía canaria, tanto en cuanto a empleo como en producción, tiene un seguimiento difícil y, en todo caso, incompleto. Además, un sector productivo tan importante como el turístico no dispone, en algunos caso, de datos fiables sobre los niveles de actividad en todos los tipos de establecimientos destinados a este fin, como es el caso del uso de los apartamentos. En otros casos, como es el de los establecimientos hoteleros, se dispone de dos estadísticas oficiales, una regional y otra nacional, cuyas interpretaciones en muchos casos son contradictorias como instrumento de seguimiento de la actividad del sector en ese tipo de alojamiento turístico.
El indicador más completo de la actividad turística de las islas es el Indicador Sintético de la Actividad Turística elaborado por el Instituto Canario de Estadística. De su análisis se pueden destacar tres características: Lo primero es el carácter creciente en todas y cada una de las islas. En segundo lugar, el comportamiento diferencial de la isla de La Palma que presenta una variabilidad muy superior al resto de las islas. En tercer lugar, el 'boom' tan fuerte que ha soportado Lanzarote en el tercer trimestre del año 1997 y, sobre todo, en el año 1998, año en el cual se supera el nivel de 164. Si se tiene en cuenta que la base 100 se fija para la media del año 1996, esto significa que en menos de dos años la actividad turística se ha incrementado en un 64%.
En cuanto al mercado laboral, tomando como cifras de referencia los datos de la Encuesta de Población Activa, y trabajando sobre valores medios anuales, el sector servicios ha creado en el año 1998 un 2.8% de empleos más de los que había en el año 1997. El comportamiento dentro del sector ha sido desigual. Parte del sector público, el comercio y la hostelería han sido los responsables de este incremento. Por el contrario, transportes y comunicaciones, intermediación financiera y actividades inmobiliarias han visto decrecer el número d ocupados en el año 1998.
En definitiva, podemos decir que la actividad productiva en el sector servicios ha mostrado signos claros durante todo el año 1998 de gran dinamicidad. Bien es verdad que la misma se ha sustentado sobre la evolución del subsector turístico, para el cual el año 1998 se ha manifestado como el mejor año de la última década del siglo XX, a falta de cómo se comporte el año 1999.
Una última consideración hace el CES, específicamente dirigida al subsector del comercio en nuestra comunidad autónoma, y es que, entendemos, procedería una conveniente reconsideración respecto a la insuficiente dotación que al sector comercio le destina, en su política de gastos, el Gobierno de Canarias y, en general, los recursos que a dicho subsector se atribuyen en los Presupuestos de la Comunidad Autónoma, nada acordes con la aportación del comercio al PIB regional. La significación e importancia que, en estos momentos, tiene el debate abierto sobre la conveniencia o no de la apertura de nuevas "grandes superficies comerciales" y sus efectos y compatibilidad con la estructura del pequeño y mediano comercio en Canarias, requeriría, en opinión del Consejo, un análisis institucional al máximo nivel.
El estudio de los datos procedentes de la estadística de Sociedades Mercantiles y Suspensión de Pagos y Quiebras, de la estadística de Efectos Impagados y Devueltos, ponen de manifiesto la buena salud que ha disfrutado la economía canaria en el año 1998 y cuyos efectos se han visto reflejados en la actuación de los empresarios canarios.
El comportamiento en cuanto a la capacidad para llegar a fin de mes desde el punto de vista económico es claro en cuanto a su relación con España. En Canarias hay mucho más porcentaje de familias que declaran tener muchas dificultades para llegar a fin de mes que en España.
La estadística de Hipotecas muestra que el volumen de hipotecas, en cuanto a su importe, ha crecido en Canarias casi un 32% en el año 1998 con respecto al año 1997, fundamentalmente debido al comportamiento de la provincia de Las Palmas.
Por último, la evolución de otros indicadores relacionados con las familias como pueden ser el consumo de gases licuados del petróleo, el consumo de gasolina o la matriculación de vehículos, muestran comportamientos positivos.
El elemento más negativo para las familias, desde el punto de vista económico, se centra en el comportamiento de los precios, y, dentro de estos, en los de alquiler y compra de vivienda.
Los dos valles comentados van seguidos de dos picos que sitúan al desarrollo económico en los niveles más altos de las dos décadas. El primer pico se alcanza en el año 1987 para la producción y en 1988 para el empleo. Los niveles de crecimiento tanto de la producción como del empleo superan el 6%. El segundo pico aún está sin definir en el tiempo puesto que nos encontramos sobre él. Lo que sí está claro es que la economía canaria se encuentra en una fuerte fase expansiva que se ve materializada tanto en la producción como en el empleo.
Existe un elemento que diferencia esta última fase desde el año 1994 al 1997 de casi todos los demás años. Este hecho es que las tasas de crecimiento del empleo se encuentran por encima de las tasas de crecimiento de la producción y esto no parece soportable, al menos a largo plazo, puesto que ello supondría que la productividad aparente del trabajo está decreciendo.
En el año 1998 este fenómeno se invierte y se vuelve a una situación llamémosle 'normal'. Según las estimaciones de Hispalink, en el año 1998 el valor añadido bruto a precios de mercado en pesetas constantes del año 1986 ha crecido un 4.48% frente a un crecimiento medio de los ocupados del 2.84%, tomando como dato de empleo la media de los valores trimestrales de la Encuesta de Población Activa.
La evolución de la productividad se puede llegar a convertir en el elemento más preocupante de la evolución económica de las islas. No olvidemos que la reducción o estancamiento de la productividad del trabajo puede estar detrás de las presiones inflacionistas, pueden reducir el período de crecimiento y pueden aumentar los riesgos de desaceleraciones fuertes de la actividad económica. El proceso de crecimiento que ha seguido la economía canaria desde el año 1994 se ha obtenido mediante el incremento de la cantidad de factores productivos, tanto capital como trabajo, sin embargo, esta economía ha sido muy pobre en el objetivo de mejorar la calidad de estos factores. Gran parte de la futura evolución de esta economía se centra en la capacidad que la misma tenga para convertir los esfuerzos en la mejora del capital humano, en la incorporación de los recursos de investigación y desarrollo en incrementos de productividad en unos niveles que superen a los de Europa.
El sector servicios destinados a la venta ha aportado de forma acumulada desde el año 1977 hasta 1998 casi el 50% del crecimiento de la economía global. En segundo lugar se encuentra los servicios no destinados a la venta con un 28.61% y, en tercer lugar, la construcción aporta el 12.85%. Por último la industria alcanza el 6.78% y el sector primario solamente el 1.81%. Aunque sea un tópico el decirlo, el sector servicios ha sido el motor de crecimiento de la economía canaria en los últimos veinte años.
Los datos disponibles a junio de 1999 llevan a cerrar el año 1998 con una tasa de crecimiento del valor añadido bruto total del 4.48%, siendo los principales responsables de esa cifra el sector de servicios destinados a la venta y el sector construcción. El primero por su importancia relativa en el valor añadido bruto total y el segundo por el gran crecimiento que presenta para este año, un 12.5%. El resto de sectores, excepto el primario que presenta una tasa negativa, tienen un comportamiento también muy positivo, pero su menor peso en la estructura productiva canaria produce una incidencia menor en la cifra global.
Sobre la base del análisis realizado podemos concluir que la economía canaria se encuentra inmersa en una dinámica de crecimiento mantenido desde el año 1994 que hace que el período de cinco años que abarca desde dicho año hasta el año 1998 se puede considerar como uno de los mejores que ha vivido la economía insular a lo largo de las últimas décadas, comparable a los años del 'boom' turístico de mediados de la década anterior. De hecho, el cumplimiento de las predicciones de Hispalink para los años 1999 a 2001 convertiría al período 1994-2001 como el mejor, en términos del comportamiento del valor añadido bruto a precios de mercado, desde principios de los años 70, con una tasa media de crecimiento anual del 3.3%.
CAPÍTULO 4. EL SECTOR PÚBLICO CANARIO
La evolución acumulada del sector, para el período que se dispone de datos homogéneos de contabilidad regional, ha sido la más dinámica sectorialmente del conjunto de sectores alcanzando un crecimiento acumulado en valores corrientes del 134% durante el período 1986-1996.
Como resumen se puede decir que los datos de pagos e ingresos de la comunidad autónoma muestran en el año 1998 una clara tendencia a controlar los gastos corrientes y destinar más recursos a la faceta inversora. Por parte de los ingresos, destacan los ingresos corrientes por su volumen, como era de esperar, y dentro de ellos los tres primeros capítulos, los impuestos directos, los indirectos y las transferencias de corrientes.
La tendencia de la comunidad autónoma de Canarias es de incremento del peso de la deuda a corto plazo, medida como porcentaje de los gastos totales. Sin embargo, debemos destacar dos aspectos: en primer lugar, la fuerte reducción que se produce en el año 1997, y, en segundo lugar, la comunidad autónoma de Canarias es una de las comunidades que presentan un menor peso de su deuda a corto plazo sobre los gastos totales.
En consecuencia, el comportamiento de la deuda pública en Canarias, a falta de los datos correspondientes al año 1998, no parece que sea un problema para la salud financiera de las cuentas de la comunidad autónoma. Durante todos los años analizados la disciplina presupuestaria ha permitido mantenerse a unos niveles de endeudamiento muy por debajo de lo que se establece en la LOFCA y cumpliendo en todos ellos la regla de genérica aceptación por la cual el endeudamiento tiene como finalidad la financiación de inversiones.
Las dos islas capitalinas presentan un peso que se sitúa alrededor del 25% para cada una de ellas en cuanto al volumen de las subvenciones aprobadas. En cuanto a la contratación, el comportamiento en ambas islas es coherente con su peso en cuento al peso de las obras aprobadas, pero, sin embargo, destaca el bajo volumen de obra ejecutada en Tenerife en el año 1996, solo un 18.59% frente a un peso de la obra contratada del 23.98%, y en Gran Canaria en los años 1997 y 1998. En estos dos años el peso de la obra contratada es del 21.1% y 25.11% para los años 1997 y 1998 y, solo se ha ejecutado un 16.59% en el primer año y un 16.07% en el segundo. Por el contrario, el ritmo de ejecución en Tenerife en el año 1998 es del 44.36%, casi triplica a la siguiente isla con mayor nivel de ejecución.
CAPÍTULO 5. TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN TECNOLÓGICA EN CANARIAS
La innovación y el desarrollo tecnológico requiere un gran esfuerzo inversor, tanto público como privado y Canarias no puede desaprovechar el impulso inversor facilitado por la UE a las regiones ultraperiféricas en particular.
CAPÍTULO 6.- DEMOGRAFÍA Y MERCADO LABORAL
Los hogares canarios destacaban en 1991 por ser los de mayor tamaño medio del Estado (más de 3,5 miembros por término medio). Según datos de la Encuesta de Población de Canarias de 1996 el tamaño medio de los hogares canarios ha caído a 3,38 miembros lo cual está relacionado con la reducción de las tasas de fecundidad y del aumento de la participación de los hogares unipersonales.
No obstante lo dicho, el problema del paro ataca a colectivos concretos de manera persistente como son los jóvenes, las mujeres y los parados de larga duración. A los problemas individuales que éste y cualquier otro tipo de paro genera habría que añadir la problemática social inherente por los fenómenos de exclusión que lleva aparejado. No es una cuestión baladí que, del total de parados en el segundo trimestre de 1998, un 30,5% llevaba en esta situación de paro más de dos años a los que hay que unir otro 17,6% que lo había estado entre 1 y 2 años. No se puede hablar pues, del paro en Canarias como un paro de episodios o de `pasos temporales por situaciones de desempleo. Actúa en este tipo de paro el denominado efecto trinquete del paro de larga duración que perpetúa a los parados en esta situación.
Hay características demográficas que discriminan perfectamente los colectivos que se ven afectados mayoritariamente por el paro y es en ellos en los que hay que focalizar los apoyos institucionales. A saber, estos colectivos son las mujeres, los jóvenes y los de edades de entre 30 y 44 años y aquéllos con niveles de estudios más bajos.
Vistos los datos de este capítulo, es imprescindible reseñar la inquietur que este epígrafe genera, evidenciándose la necesidad de un riguroso análisis de las causas detonantes de la accidentabilidad, de tal forma que se valore, no solo la causa directa que la propicia, sino los antecedentes que llevan a la causa.
Los datos barajados a nivel nacional denotan un mayor índice estadístico de los accidentes en los contratos temporales, sin que, sin embargo, se analicen factores como la cualificación, tipología de contrato, sectores económicos, porcentage sobre total, etc
Es estrictamente necesario que la base analítica sobre la que se sustenta la siniestralidad se amplie, de tal forma que se desgranen las variables contenidas en el accidente de trabajo, con el fin de contar con un plan de objetivos sobre el que sustentar los esfuerzos necesarios para la minimización, hasta lo anecdótico, de la siniestralidad.
Es conveniente también recordar, que las Administraciones Públicas tienen no sólo responsabilidades directas marcadas por la Ley en materia de promoción de la prevención y del asesoramiento, sino que también tiene la obligación de cumplirla. Cabe preguntarnos ¿Qué dotación presupuestaria tiene nuestra Comunidad Autónoma para la prevención, la información y el asesoramiento en esta materia?. El Instituto de Seguridad Laboral acaba de crearse ¿Qué medios tiene a disposición? ¿Están dotados los Gabinetes de Seguridad e Higiene en recursos económicos y humanos?, pues de todos es sabido que un instrumento de máximo calado en materia preventiva y de asesoramiento como son los Gabinetes, ven cada vez más mermados sus recursos financieros, técnicos y humanos.
CAPÍTULO 7. PRECIOS Y SALARIOS
España finalizó el año 1997 con una tasa del 2% y el 1998 con una del 1.44%, mientras que en Canarias para el primer año la tasa se cifra en un 2.55% y para el segundo en un 2.34%.
En un segundo grupo se encuentran los productos correspondientes a alimentación, bebidas y tabaco, transporte y comunicaciones y otros bienes y servicios. Todos ellos finalizan el año 1998 con un índice próximo al 130%.
El tercer grupo lo forman los productos de medicina y conservación de la salud, esparcimiento, enseñanza y cultura y menaje y servicios para el hogar. El valor de sus índices en el mes de diciembre del año 1998 son 124.5%, 122.8% y 118.2% para medicina y conservación de la salud, esparcimiento, enseñanza y cultura y menaje y servicios para el hogar respectivamente.
Por último, el grupo de menor inflación en Canarias es el de vestido y calzado el cual únicamente alcanza el nivel de 112.1% en su índice en diciembre de 1998, lo cual supone que sus artículos por término medio han incrementado sus precios en un 12.1%, solamente un 30% de lo que lo ha hecho el grupo de vivienda.
En el grupo de vestido y calzado, el elemento a destacar es que únicamente la rúbrica correspondiente a la reparación de calzado supera el nivel del índice general y lo hace por una décima. El índice general toma el valor 127.4 y el de reparación de calzado 127.85. Además, en términos de crecimiento, también un solo concepto supera la tasa de crecimiento del índice general, el calzado de niño, siendo su nivel de partida claramente inferior al índice general.
El siguiente grupo a analizar es el grupo de vivienda que como ya hemos visto es el que presenta un nivel más elevado en el valor del índice. Solamente el grupo de calefacción y alumbrado tiene un valor del índice por debajo del índice general. La razón se encuentra en el comportamiento del precio de la electricidad, lo cual, a su vez, permite alcanzar una tasa de variación negativa para el grupo de -4.38%. Por el contrario, todos los demás subgrupos se encuentran claramente por encima del valor 127.4 del índice general y las tasas de variación se encuentran por encima de la del índice general.
El grupo de medicina y cuidado de la salud se caracteriza en términos generales por tener un índice que supera el valor del índice general de toda la economía. Únicamente las rúbricas de medicamentos y otros productos farmacéuticos y aparatos y material terapéutico se encuentran por debajo de dicho nivel. Por el contrario, la rúbrica más inflacionista de este grupo, medida de forma acumulada desde el año 1992 hasta diciembre de 1998, es el apartado de seguros médicos, con un valor que roza el 160 lo cual supone que en los seis últimos años los precios de estos se han incrementado en un 60%, más del doble de lo que se ha incrementado el índice general de precios. En cuanto a la evolución dentro del año 1998, el apartado más inflacionista ha sido el de servicios médicos y similares, y, dentro de estos, destaca el de servicios médicos, enfermeras y otros con una tasa de crecimiento a lo largo del año 1998 que casi multiplica por 2.5 a la tasa de crecimiento del índice general.
El grupo de menaje y servicios para el hogar es el segundo grupo menos inflacionista después del de vestido y calzado. Analizando su evolución acumulada se observa que los precios de los artículos textiles para el hogar, accesorios y reparaciones junto con servicios, superan el valor del índice general. Por el contrario, los precios de los electrodomésticos, los artículos no duraderos para el hogar y bienes y servicios de la vivienda, excepto domésticos presentan un nivel de inflación acumulado desde el año 1992 que no llega al 10%. En cuanto al comportamiento en el año 1998, la rúbrica correspondiente a los artículos textiles y accesorios para el hogar es la que se ha mostrado más inflacionista presentando una tasa de crecimiento del 3.86% a lo largo de dicho año. El resto de artículos del grupo tienen un crecimiento de sus precios por debajo del 2.33% de crecimiento del índice general e incluso los artículos no duraderos para el hogar y los bienes y servicios de la vivienda, excepto doméstico, presentan una disminución de sus precios del 2.13% en el primer caso y del 1.87% para el segundo, siempre calculado sobre el dato de diciembre del año 1997.
Los productos que forman el grupo de transportes y comunicaciones se sitúan a mes de diciembre de 1998, desde el punto de vista acumulado, en torno al nivel del índice general y su comportamiento dentro del año 1998 se ha caracterizado por la estabilidad de sus precios, incluso con una ligera reducción de los mismos. Del análisis por rúbricas destaca la evolución de los precios del transporte público urbano, los cuales han crecido un 65% desde el año 1992 frente a un crecimiento de los precios del transporte público interurbano del 26% o del personal de un 24%. Es evidente que estas cifras no favorecen en absoluto la tendencia deseada de intercambio de transporte personal por transporte público que permitiese alcanzar una mayor fluidez en las carreteras. Por el contrario, la rúbrica con menor índice es la correspondiente a los productos relacionados con la utilización de vehículos que, además, presenta en el año 1998 una caída del 4% en sus precios.
El séptimo grupo que forma el Índice de Precios al Consumo es el que contiene los productos relacionados con el ocio, la enseñanza y la cultura. El aspecto más relevante es el comportamiento de los precios de la enseñanza frente al resto de rúbricas del grupo, relacionadas todas ellas con productos destinados al ocio y la cultura. Los niveles de crecimiento de los precios de la enseñanza se sitúan entre el 159.8% de la enseñanza secundaria y el 149.8% de la universitaria. Además, la evolución en el último año de los precios de la enseñanza secundaria claramente ha sido muy superior a la de los precios en general.
El último grupo a analizar es el de otros bienes y servicios. Contiene a todos aquellos bienes y servicios que no han sido incluidos e uno de los siete grupos anteriores y en concreto forman parte del mismo todos los productos y servicios relacionados con la hostelería y el turismo. Un análisis realizado al mayor nivel de desagregación disponible nos muestra un comportamiento claramente diferenciado dentro de alguna de las rúbricas comentadas. En concreto cabe resalta el comportamiento de dos conjuntos de bienes y servicios de este grupo. El primero, el correspondiente a los servicios turísticos. Este grupo de productos han incrementado sus precios en un 67% desde el año 1992. Es el conjunto de servicios y productos que más han incrementado su precio de forma acumulada desde el año 1992 después del tabaco. Pero, además, su comportamiento en el año 1998 ha sido el más inflacionista con una tasa de crecimiento del 11.8% de todos las rúbricas después de los servicios financieros y el ya comentado tabaco. Por el contrario, los precios de los productos y servicios ofertados por los restaurantes, los bares y las cafeterías mantienen un nivel de precios ligeramente superior al del índice general, un 131.5%, y en el año 1998 sus precios han crecido por término medio en un 1.8%, medio punto por debajo del crecimiento del índice general. Por último, el índice de precios al consumo de los servicios financieros durante el año 1998 es el que presenta la mayor tasa de crecimiento, excluyendo tabaco, en este año. Crece un 14%.
En términos de globales, para ambas variables, los crecimientos que han tenido lugar en el año 1998 han sido sensiblemente inferiores a los obtenidos en el año 1997, produciéndose no obstante ganancias en términos de poder adquisitivo en todos los casos, por cuanto los incrementos salariales se situaron por encima del IPC.
Por sectores, lo primero que destaca es la forma en que se han disparado los salarios en el sector construcción. En el año 1998 en Canarias la ganancia media por hora trabajada ha crecido un 11.08% y, si lo medimos por ganancia media por trabajador y mes, la cifra se sitúa en el 10.48%. Sin embargo, debemos tener en cuenta que los salarios del sector construcción en el año 1996 eran el 76.6% del correspondiente valor para la media de la economía canaria. Los años 1997 y 1998 elevan relativamente más sus ganancias .Así, en el año 1998 el trabajador medio de la construcción gana por hora trabajada un 84,6% de lo que gana un trabajador medio de la economía insular, esto es 1,7 puntos porcentuales por encima de la cifra que se calcula como media del territorio nacional (82,9%).
Si se trata de analizar el comportamiento acumulado desde el año 1990, entonces, es favorable a los residentes canarios. En términos absolutos podemos ver que de manera acumulada desde el año 1990 los precios en Canarias han crecido en 1998 un 38,44% mientras que la Ganancia Media por trabajador y mes lo ha hecho en un 51,37%. Si además lo comparamos con la evolución en España vemos que se produce un mejor comportamiento en la economía regional, en términos de ganancia de poder adquisitivo. Para el conjunto del Estado español, en el mismo período los precios han crecido un 38,31% y los salarios medidos mediante la Ganancia Media por trabajador y mes lo han hecho en un 48,84%. Mientras España recupera 10,53 puntos porcentuales, Canarias gana 12,92 puntos más, lo que produce una mayor ganancia en términos de capacidad de compra para los residentes en Canarias
CAPÍTULO 8.- EDUCACIÓN
Este hecho hace que sea indispensable continuar e intensificar la inversión en educación hasta la edad adulta ya que, la reposición del acervo formativo es fundamental, además de para el propio enriquecimiento del individuo, dadas las características de los nuevos requerimientos del mercado de trabajo.
Canarias ha pasado de una tasa de escolarización en Enseñanza Infantil y Preescolar (3-5 años) 85,1% en el curso 1995-96 a una del 92,9% en el curso 1997-98
CAPÍTULO 9.- LA PROTECCIÓN SOCIAL Y LA ECONOMÍA SOCIAL EN CANARIAS
El nivel de conocimiento sobre la Economía Social es extremadamente escaso, como lo es también el grado de asociacionismo para la defensa de sus intereses comunes. En 1998 se creó la Asociación de Empresas de Economía Social de Canarias, que viene desarrollando una importante labor de divulgación sobre las formas asociativas propias de la Economía Social.
La carencia de datos sobre las empresas operativas en Economía Social aconseja la elaboración urgente de un censo con estudio de sus características y evolución empresarial. Junto a ello es necesario emprender acciones tendentes a: promover el reconocimiento de la Economía Social en los más amplios ámbitos sociales e institucionales; impulsar la participación, el fomento y la tutela de las empresas de Economía Social por parte de las corporaciones locales con el objeto de crear empleo, prestar servicios y realizar una política de redistribución de rentas; un mayor nivel de coordinación de las ayudas y líneas de apoyo; reformular y articular la oferta de formación; potenciar las formas societarias de la Economía Social en el diseño y ejecución de políticas activas de empleo; fomentar la existencia de empresas especializadas de subcontratación; fomentar el asociacionismo de directivos de empresas de Economía Social; mejorar los niveles de gestión y el dimensionamiento óptimo de las empresas.
CAPÍTULO 10.- RECURSOS NATURALES Y MEDIOAMBIENTE
La necesidad de conservar, reforestar y cuidar las masas forestales de los territorios con el fin de propiciar una sostenibilidad ecológica, económica y social de los bosques ha sido un elemento determinante en la política de la UE, especialmente tras la Cumbre de Río 1992. Nuestra Comunidad no ha sido ajena a este proceso de preocupación y responsabilidad por el patrimonio forestal, así, la Consejería de Política Territorial y Medio Ambiente ha elaborado el Plan Forestal de Canarias 2000-2006 que debe ser la puerta hacia la futura Ley Forestal de Canarias. La situación de erosión de nuestra masa forestal no sólo es preocupante (en torno al 65% del territorio presenta problemas de erosión) sino que en muchos casos se clasifica como irreversible. La naturaleza volcánica, la particular orografía, la erosión hídrica y eólica, la salinización, o el abandono agrícola y ganadero se configuran entre otras como los determinantes de un nivel de erosión que el propio Plan Forestal califica de crítico.
Que se argumente de una parte que la instalación tenga como fin la desalinización del agua y su utilización agraria; que la potencia instalada es escasa; que este no es un salto cualitativo en el proceso de nuclearización de Marruecos o, desde la parte contraria, se abanderen los riegos de nuestra cercanía; que nuestro principal sector económico es y cada vez lo será más especialmente sensible a estas cuestiones; que las consecuencias puedan ser más o menos graves en un territorio insular, no son, en ningún caso, respuestas a una cuestión de vital importancia que requeriría como mínimo una información detallada y una actitud decidida del gobierno regional, nacional y por supuesto europeo.
ANEXO 1. LA ASISTENCIA SANITARIA EN CANARIAS
El nuevo modelo de financiación territorial sanitaria de 1998, basado en criterios per capita, benefició a Canarias incluso a pesar de ser una de las tres CCAA que no cuenta con la llamada "financiación mínima" para compensar parcialmente la pérdida de participación provocada por los cambios demográficos desfavorables. El crecimiento de recursos presupuestarios del Sistema Nacional de Salud en 1998 respecto a 1997 fue para Canarias del 12.48% frente al 8.97% del total nacional
A partir de las inversiones de ampliación de planta ejecutadas recientemente en Tenerife, la diferencia de peso de los centros privados concertados entre ambas islas tiende a acentuarse.
El modelo de financiación de los centros concertados de Canarias responde a la herencia del pasado (Insalud pre-transferencias), introduce de facto una discriminación de precios con los centros públicos que limita las posibilidades de mejorar la eficiencia global vía competencia entre proveedores, al fijar diferentes reglas del juego para unos y otros centros. Los precios públicos aprobados por decreto incorporan fuertes incentivos a la ineficiencia técnica (alargar las longitudes de la estancia para cubrir costes en los procesos pagados por estancia a un precio menor que el coste marginal de la producción eficiente). También incorporan incentivos a la selección de riesgos seleccionar los casos cuya atención sanitaria se paga por procedimiento. La situación actual presenta dos tipos de problemas fundamentales, por una parte dificulta la búsqueda de eficiencia de los centros mediante la competencia (los llamados "cuasi-mercados" sanitarios) entre centros públicos y privados y por otra parte beneficia a los centros concertados que tienen posibilidades dentro de ciertos márgenes- de practicar la selección de riesgos, es decir, aquellos que ofrecen servicios "sustitutorios" de los públicos, en contra de los que ofrecen servicios "complementarios".
La reciente convocatoria de oferta de empleo público dará estabilidad en el empleo a más de 3.000 trabajadores del sector
Sin embargo, en el otro lado de la balanza, que impulsa hacia arriba al gasto, están las recientes inversiones en infraestructura que requerirán un mantenimiento costoso y que, en virtud de la evidencia empírica del mercado sanitario en el que la oferta tiene cierta capacidad de crear su propia demanda, harán presión ascendente sobre el gasto.
ANEXO II. LA DIMENSIÓN EXTERIOR DE LA ECONOMÍA CANARIA
Destaca como un hecho significativo dentro de la reciente entrada de inversiones exteriores en Canarias, el descenso de la participación relativa de los flujos procedentes de los países de la Unión Europea. La explicación de este hecho es la entrada de flujos financieros procedentes de EE.UU. En el año 1998 esta situación se agudiza, las inversiones procedentes de la U.E. disminuyeron en 34.097 millones de pesetas respecto al año anterior, mientras que los flujos norteamericanos se duplicaron.
La oferta exportadora canaria está concentrada en pocas partidas, en las que existen ventajas comparativas al amparo de medidas proteccionistas, sin cuales, es probable que nuestra oferta exportadora se desmorone frente a los competidores internacionales. Fuera de la órbita proteccionista de la U.E., Canarias carece de productos que sean capaces de competir en las corrientes de los flujos internacionales.
La tendencia a la concentración de las exportaciones a la Península. Durante el año 1998 el 70,6% de las exportaciones Canarias se dirigieron a los paises de la U.E., de este porcentaje el 45,8% correpondió a los envios a Peninsula y el restante 25,8% a los países de la U.E.-14.
Canarias podría jugar un papel importante si tuviese empresas capaces de competir en licitaciones internacionales en sectores como: construcción, carreteras, tratamientos de agua, energía, sanidad, turismo, y alimentación.