INFORME ANUAL SOBRE LA SITUACIÓN ECONÓMICA, SOCIAL Y LABORAL DE CANARIAS EN 1996

(Aprobado por el Pleno del Consejo en sesión del 4 de julio de 1997)



SUMARIO

PRIMERA PARTE

LA ECONOMÍA, LA SOCIEDAD Y EL EMPLEO EN CANARIAS EN 1996

CAPÍTULO 1. EL ENTORNO ECONÓMICO

1.1. La economía internacional
1.2. La economía de la Unión Europea
1.3. La economía española
1.3.1. Producción y demanda
1.3.2. Precios
1.3.3. Mercado de trabajo
1.3.4. Política monetaria y cambiaria
1.3.5. Presupuesto y finanzas públicas
1.3.6. Sector exterior
1.3.7. Convergencia nominal con respecto a la UE
1.3.8. Perspectivas económicas para 1997

CAPÍTULO 2. LA ECONOMÍA CANARIA

2.1. Dinámica macroeconómica reciente de la economía canaria
2.2. La dinámica sectorial de la economía canaria
2.2.1. El sector agropecuario
2.2.2. El sector industrial
2.2.3. La construcción
2.2.4. El sector servicios
2.3. El marco institucional de la economía canaria
2.3.1. El Régimen Económico y Fiscal
2.3.2. El Régimen Específico de Abastecimiento
2.3.3. El Estatuto Permanente

CAPÍTULO 3. EL SECTOR PÚBLICO

3.1. La recaudación fiscal en Canarias
3.2. El balance fiscal de Canarias
3.3. El sector público autonómico
3.3.1. Los ingresos y los gastos
3.3.2. La distribución territorial del gasto autonómico
3.3.3. Déficit y deuda. Los planes de convergencia
3.4. Corporaciones Locales

CAPÍTULO 4. LA COYUNTURA LABORAL

4.1. Los resultados del mercado de trabajo
4.2. La contratación laboral
4.3. Salarios, negociación colectiva y la conflictividad laboral
4.4. Absentismo y siniestralidad laboral

CAPÍTULO 5. LA EMPRESA

5.1. Estructura empresarial
5.2. Las grandes empresas canarias
5.3. Las actitudes hacia la iniciativa

CAPÍTULO 6. LA POBLACIÓN

6.1. Los resultados provisionales del Padrón Municipal de 1996
6.2. Evaluación de los resultados provisionales del Padrón Municipal de 1996
6.3. Inmigración y mercado de trabajo

CAPÍTULO 7. LA EDUCACIÓN

7.1. La enseñanza no universitaria y la implantación de la LOGSE
7.2. El rendimiento escolar
7.3. La reforma de la Formación Profesional
7.3.1. Aspectos generales
7.3.2. La oferta insular de enseñanzas de Formación Profesional
7.3.3. Una visión de conjunto
7.4. El acceso a la universidad
7.5. La enseñanza universitaria

CAPÍTULO 8. LA SALUD

8.1. La situación de la salud
8.1.1. La mortalidad y sus causas
8.1.2. La morbilidad y sus causas
8.2. Los recursos sanitarios y su utilización
8.2.1. La atención primaria
8.2.2. La atención hospitalaria
8.2.3. Los recursos para la atención de enfermos mentales
8.2.4. El gasto sanitario general

CAPÍTULO 9. LA PROTECCIÓN SOCIAL

9.1. El sistema de pensiones de la Seguridad Social
9.2. Las pensiones no contributivas
9.3. Las Ayudas Económicas Básicas
9.4. La asistencia social a minusválidos
9.5. Acción Social en Áreas infradotadas
9.6. La atención a drogodependentes
9.7. Otras iniciativas y proyectos de protección y promoción social

CAPÍTULO 10. OTROS ASPECTOS SOCIALES

10.1. Caracterización socioeconómica de los municipios canarios
10.2. Los menores y la tercera edad
10.2.1. Los menores
10.2.2. La tercera edad
10.3. Distribución personal de la renta y pobreza
10.4. Otros temas relevantes en el ámbito social y cultural

CAPÍTULO 11. LA VIVIENDA Y EL CONSUMO

11.1. El III Plan Canario de Vivienda
11.2. Los precios de la vivienda en Canarias
11.3. El consumo
11.4. La protección del consumidor

CAPÍTULO 12. MEDIO AMBIENTE Y RECURSOS NATURALES

12.1. El territorio
12.2. Especies protegidas y espacios naturales
12.3. La calidad del entorno urbano
12.4. Energías renovables
12.5. El agua
12.6. Residuos sólidos urbanos
12.7. Los incendios forestales
12.8. Dos casos de especial incidencia ambiental

CAPÍTULO 13. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

13.1. El entorno exterior de la economía canaria
13.2. La economía canaria
13.3. El sector público
13.4. La coyuntura laboral
13.5. La empresa
13.6. La población
13.7. La educación
13.8. La salud
13.9. La protección social
13.10. Otros aspectos sociales
13.11. La vivienda y el consumo
13.12. Medio ambiente y recursos naturales
13.13. La estadística a nivel insular y municipal, una información estratégica que urge completar

SEGUNDA PARTE

CANARIAS REGIÓN INSULAR. ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN

ECONÓMICA Y SOCIAL DE LAS ISLAS DE

LANZAROTE Y FUERTEVENTURA

CAPÍTULO 1. LOS PERFILES INSULARES DEL ARCHIPIÉLAGO CANARIO

1.1. La insularidad como condicionante
1.2. Canarias, comunidad insular

CAPÍTULO 2. LA ISLA DE LANZAROTE

2.1. La población y la vivienda
2.2. El mercado de trabajo
2.3. La renta y su distribución municipal
2.4. Los sectores económicos
2.5. Infraestructuras y equipamientos económicos y sociales
2.6. Aspectos sociales
2.7. Los recursos naturales y el medio ambiente
2.8. El Archipiélago Chinijo

CAPÍTULO 3. LA ISLA DE FUERTEVENTURA

3.1. La población y la vivienda
3.2. El mercado de trabajo
3.3. La renta y su distribución municipal
3.4. Los sectores económicos
3.5. Infraestructuras y equipamientos económicos y sociales
3.6. Aspectos sociales
3.7. Los recursos naturales y el medio ambiente

ANEXOS

Índice de tablas, gráficos y cuadros
Índice de tablas
Índice de gráficos
Índice de cuadros

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

Primera parte
Segunda parte

.../...

13. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

13.1. El entorno exterior de la economía canaria.

1. Las previsiones económicas del Fondo Monetario Internacional señalan que en los próximos años tanto la economía mundial como las economías más desarrolladas, continuarán en sus respectivas sendas de expansión. Así, el crecimiento previsto del PIB de la economía mundial se situará en torno al 4,4% en 1997, mientras que los países más industrializados crecerán un 2,6%. La economía de la U.E. crecerá en 1997 un 2,4%, por debajo de la media de los países industrializados. Para 1998 se espera que supere a los primeros (2,9% de crecimiento del PIB frente a un 2,6%).

2. Las tensiones vividas en el seno de la U.E., en relación al compromiso expreso por parte de los Estados miembros para seguir adelante con el proceso de integración monetaria, han introducido también un determinado nivel de incertidumbre al que no es ajena la coyuntura política por la que han atravesado el Reino Unido y Francia especialmente, e Irlanda, estos tres países por cuestiones electorales, o Suecia, Dinamarca y Alemania, los dos primeros por traer un cierto nivel interno de contestación al proceso de integración en su globalidad, y el último que reproduce en su interior un fuerte debate entre las posiciones más "pro moneda única", y las que aconsejan cierto repliegue sobre el marco alemán. En la cumbre de Dublín, en diciembre de 1996, se establecieron los objetivos y líneas generales del Pacto de Estabilidad, que no son otros que garantizar la estabilidad macroeconómica no sólo como requisito de acceso a la tercera fase de la Unión Monetaria Europea, sino, aun, después de que ésta entre en funcionamiento.

A pesar de los esfuerzos y voluntades políticas demostrados, el punto más problemático es, en opinión del CES, que se puedan mantener esos equilibrios macroeconómicos una vez puesta en marcha el área monetaria europea. De no ser así, los sacrificios que impone la moneda única, entre ellos la pérdida de determinados instrumentos nacionales de política económica, harán que el necesario ajuste macroeconómico se busque a través de la modificación en los respectivos niveles de empleo.

3. La creciente liberalización de los intercambios comerciales a nivel mundial, propiciados por la Organización Mundial del Comercio (OMC) y los acuerdos alcanzados en la última ronda negociadora del Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT), han podido tener un impacto negativo sobre la dinámica reciente de la economía canaria; y no tanto por su efecto comercial directo, que posiblemente haya beneficiado al archipiélago, sino por sus efectos inducidos sobre el funcionamiento de la política Agrícola Comunitaria (PAC) y del Régimen Específico de Abastecimiento. Esta creciente liberalización se ha plasmado en un descenso de los precios en los mercados internacionales de las materias primas y productos agrarios, lo que ha propiciado reducciones en las restituciones proporcionadas por la Política Agrícola Comunitaria (PAC), que se han extendido a las ayudas proporcionadas por el Régimen Específico de Abastecimiento (REA) del que se beneficia Canarias. Sin embargo, hay que señalar que en la medida en que las restituciones y las ayudas REA son mecanismos que responden a fines totalmente diferenciados, el traslado de las reducciones ocurridas en las restituciones al mecanismo REA no es correcto; aunque sobre esta última interpretación la UE mantiene ciertas diferencias.

4. La atonía que está mostrando el consumo privado en la fase de recuperación actual de la economía española, que debilita la fase expansiva actual, así como la incertidumbre existente sobre el ciclo económico alemán, podrían tener un cierto efecto negativo sobre el ciclo económico canario debido a la elevada correlación que en el pasado ha mantenido tanto con respecto al ciclo económico español, como con el comunitario. Este hecho se podría traducir a que en un plazo no muy largo, la economía canaria podría registrar tasas de crecimiento de su PIB incluso inferiores a las alcanzadas en los últimos ejercicios, aspecto sobre el cual insistiremos más adelante.

13.2. La economía canaria.

5. Al igual que en anteriores ocasiones, el CES ofrece, con su Informe Anual, 1996, una visión en torno a los principales resultados macroeconómicos que se complementa con un mayor grado de detenimiento acerca de los principales sectores productivos de la economía canaria. Incluimos un epígrafe especial en el que analizamos algunas de las implicaciones económicas que se derivan de los cambios que está experimentando el marco institucional en el que se desenvuelve la economía y la sociedad canaria.

La economía canaria vuelve a ser una de las de mayor tasa de crecimiento durante 1996. Las estimaciones proporcionadas indican una tasa de crecimiento del 3,39% durante el pasado ejercicio. Mayor que la española y la comunitaria. Como hecho destacado señalamos que cuando se excluyen los sectores agrarios, los de mayor tasa de crecimiento durante 1996, Canarias fue la comunidad autónoma que registró mayor crecimiento. Especial valoración merecen los datos de crecimiento registrados para la economía canaria si los ponemos en relación con un contexto de estabilización de la entrada de turistas. Esta experiencia debe servir de referencia para, de cara al futuro, seguir introduciendo mejoras en productividad del trabajo y en el volumen de empleo que reduzcan la dependencia que han tenido tradicionalmente las tasas de crecimiento económico con respecto a la necesidad de aumentar continuamente la llegada de visitantes. A este respecto, constituyen elementos fundamentales la modernización de la agricultura y el sector industrial, el desarrollo de los servicios avanzados, así como la puesta en marcha de la Zona Especial Canaria, en la necesidad de conseguir que el crecimiento económico no dependa exclusivamente de la continua ampliación de la escala del sector turístico. En relación a dicho sector, los planes de mejora de la calidad y la cualificación de la mano de obra son elementos estratégicos en su aportación futura a la economía canaria.

A propósito de estos datos respecto del crecimiento de la economía canaria, el CES advierte de que, a pesar de que desde el año 1993 nuestra economía ha venido registrando mayores tasas de crecimiento económico que la media española, lo cierto es que ese crecimiento diferencial se ha venido reduciendo desde el máximo alcanzado en ese año.

Por último, al contrario de lo ocurrido en los años anteriores en los que el mayor dinamismo mostrado por la economía canaria venía acompañado de mayores tasas de crecimiento de los precios, durante 1996 estos registraron el menor incremento en el contexto nacional.

En términos de mercado de trabajo, los resultados alcanzados el pasado año pueden calificarse de excepcionales. Pero, no obstante haberse alcanzando logros importantes durante los últimos años, y de haberse situado incluso por debajo de la media nacional a finales de 1996, lo cierto es que uno de los principales problemas a los que se enfrenta la sociedad canaria es su elevada tasa de desempleo: la existencia de un 20% de población activa que se encuentra desempleada no es, precisamente, un dato para expresar triunfalismos.

El clima de incertidumbre en que, tras el ingreso de España en la entonces Comunidad Económica Europea, se viene desenvolviendo la economía canaria es otro de los más importantes retos que tiene planteados la sociedad canaria. Incertidumbres que convendría disipar cuando antes, por su especial trascendencia económica, entiéndase: la clarificación de los aspectos fiscales y económicos relativos al funcionamiento de la ZEC, el futuro del REA y la consolidación de los aspectos económicos y fiscales derivados del nuevo REF.

Respecto al funcionamiento de la ZEC, y después de haberse alcanzados diversos acuerdos en el tiempo que parecían definitivos, lo cierto es que todavía existen muchas incertidumbres que conviene aclarar. Entre ellas, podríamos mencionar:

a) su duración temporal;

b) sus ventajas y beneficios fiscales;

c) estanqueidad subjetiva; y

d) delimitación territorial de la zona ZEC, entre otras.

Durante 1996 han tenido continuidad las negociaciones y discusiones en torno a la necesidad de dotar a Canarias, aunque también para el resto de regiones ultraperiféricas de la Unión Europea, de un estatuto especial que asegure un tratamiento diferenciado a las especificidades económico-fiscales que históricamente han caracterizado a la economía canaria. Sobre esta cuestión, el CES ha elaborado recientemente un dictamen (Dictamen 2/1997, sobre el Estatuto Especial de las Regiones Ultraperiféricas de la Unión Europea).

La consecución de un Estatuto Especial, o Estatuto Permanente, tal y como se conoce entre la opinión pública, significaría un paso más adelante en la integración de Canarias en la UE pues ello contribuiría, a través del reconocimiento de sus especificidades, a la reducción de sus desequilibrios socioeconómicos, así como a un mayor nivel de progreso económico y social, tal y como ha señalado el propio CES en su Dictamen (pág. 5).

En opinión del CES, la no consideración de tales especificidades, no sólo no contribuiría a la reducción de los elevados niveles de desempleo y/o emigración a que conducen los condicionantes económicos de las regiones ultraperiféricas, sino que tampoco les permitiría aprovechar plenamente las ventajas derivadas de la plena realización del mercado interior europeo, contribuyendo de este modo a un mayor descuelgue económico y social del espacio común europeo (págs. 18-19 del Dictamen 2/1997).

Es por todo ello que resulta imprescindible, concluye el CES en el Dictamen citado, "que se establezca para Canarias y el resto de regiones utraperiféricas un Estatuto Especial en el derecho Primario de la Unión Europea, acompañado del correspondiente Protocolo". Sin duda alguna, constituye éste uno de los mayores retos al que se enfrenta la sociedad canaria, que podrá condicionar, en gran medida, la trayectoria económica de nuestra sociedad.

Concluida la Cumbre de Amsterdam, la forma en que la Unión Europea ha tratado el acervo histórico, fiscal y económico de Canarias, abre un nuevo marco de negociación sobre cuyos resultados el CES expresa su intención de continuar atento, promoviendo los pertinentes estudios y pronunciamientos.

13.3. El sector público.

6. El crecimiento más moderado de la presión fiscal en 1996, junto con el crecimiento de los gastos, ocasionó un fuerte déficit de caja. Los gastos de capital, concretamente las inversiones reales siguen siendo la partida de ajuste más utilizada mostrando, una vez más, cierta rigidez de los gastos corrientes.

El déficit originado, junto con la dispar evolución temporal de ingresos y gastos ha provocado un creciente recurso al endeudamiento, ocasionando que la Comunidad Autónoma incumpliese, por primera vez, los objetivos fijados en los planes de convergencia para las administraciones territoriales.

Si bien es difícil evaluar los desequilibrios insulares en el reparto de los fondos públicos, sí cabe afirmar que los pleitos y agravios comparativos que toda asignación parece generar, son perniciosos para la consecución de los objetivos de política económica y social de nuestra comunidad. El establecimiento de objetivos basados en la eficiencia, sobre una base equitativa, se ve dificultado por la carga que supone el coste político del pleito insular.

Las haciendas municipales han logrado un nivel aceptable de saneamiento hasta finales de 1995. Sin embargo, se mantiene la problemática sobre el reparto de los fondos municipales, lo que tiene que ver con la existencia de desequilibrios estructurales entre los municipios todavía no corregidos.

Continúa la polémica competencial entre Cabildos y Comunidad Autónoma por el traspaso de ciertas delegaciones y transferencias. No obstante, la aprobación de un nuevo marco jurídico puede favorecer el esclarecimiento de esta problemática en el futuro, siempre que su aplicación se instrumente de acuerdo con el espíritu de la ley.

13.4. La coyuntura laboral.

7. Uno de los hechos más destacados registrados en el mercado de trabajo canario durante 1996 ha sido que la tasa de paro se ha situado, por primera vez en muchos años, por debajo de la media estatal. A pesar de este dato positivo, el desempleo, por su magnitud, sigue siendo el principal problema socioeconómico en Canarias. Lo cierto es que en el contexto nacional la región canaria se encuentra todavía en el octavo lugar de un hipotético ranking nacional entre las diferentes regiones españolas cuando éstas son ordenadas, en forma decreciente, atendiendo a sus respectivas tasas de desempleo. Esta evidencia, además, ofrece una oportunidad para reflexionar sobre la débil relación que ha existido en Canarias entre el crecimiento diferencial de la actividad económica y la creación de empleo en términos netos, lo que viene a confirmar la creencia de que para reducir o eliminar la situación de desempleo, no basta simplemente con alcanzar mayores tasas de crecimiento económico.

Junto con el desempleo, y como ya se ha mencionado, la creciente precarización del empleo constituye otro de los problemas más importantes del mercado de trabajo en Canarias (más del 95% de los contratos firmados en 1996 eran de tipo temporal). Esta situación pretende ser modificada con la reciente reforma del mercado de trabajo, firmada a nivel estatal de forma consensuada entre las principales centrales sindicales y organizaciones patronales de ámbito estatal. No obstante, la experiencia reciente nos advierte que debemos ser muy cautos a la hora de adelantarnos a efectuar previsiones demasiados optimistas en torno a los avances y mejoras que tal reforma podría traer consigo.

8. Otro problema adicional que se registra en el mercado laboral canario, aunque no es exclusivo del mismo, es que el desempleo se concentra en determinados colectivos (mujeres y jóvenes), por lo que su reducción requiere la introducción de medidas de carácter selectivo de modo que se puedan ofrecer las soluciones precisas que tales colectivos demanden.

Ahora bien, y al igual que como ha venido siendo habitual en años anteriores, la mayoría de las contrataciones realizadas durante 1996 se han correspondido con contratos temporales (algo más del 95% del total de contrataciones), mientras que sólo un porcentaje muy minoritario se corresponde con contratos indefinidos. De este modo, el recurso creciente que se ha venido haciendo en el mercado laboral canario en lo que respecta a la utilización de los contratos temporales ha significado que, con datos el tercer trimestre de 1996, el porcentaje de trabajadores con este tipo de contratos ha pasado a significar aproximadamente el 40,5% del total de efectivos laborales (alrededor de 106.400 trabajadores: 67.300 hombres y 39.100 mujeres), magnitud que sólo es superada por la Comunidad de Extremadura entre las regiones españolas.

En el ámbito de las retribuciones cabe señalar que Canarias, a pesar del intenso proceso de expansión económica que ha experimentado en los últimos años, sigue situándose entre las regiones españolas con menores salarios en términos absolutos.

9. Otro hecho laboral que podría ser interpretado como preocupante es el aumento que se ha venido registrando en los años 1995 y 1996 en la siniestralidad laboral, rompiéndose así con la tendencia descendente iniciada en el año 1990 y que se continuó hasta 1994. No obstante, en este caso hemos de advertir que tanto la recuperación económica que se da entre esos años, así como la mayor concienciación por parte de los trabajadores y empresarios respecto a la necesidad de declarar los accidentes ocurrido, podrían explicar parte del aumento observado en la siniestralidad.

No obstante, ninguna de estas dos explicaciones debe convertirse en excusa para no abordar el análisis de tal fenómeno, a fin de introducir las medidas correctoras requeridas para mejorar la seguridad en el desempeño del puesto de trabajo. En este sentido, resulta relevante considerar que la mayoría de los accidentes laborales se concentran en el colectivo de trabajadores con contratos temporales (alrededor del 75% de los accidentes se concentran en este colectivo), lo que constituye un excelente punto de partida para la reflexión en torno a esta cuestión.

10.Uno de los temas más relevantes en lo referente al mercado de trabajo en Canarias durante 1996 ha sido la firma del Plan Integral de Empleo de Canarias, después de algunos años de continua e intensa negociación con la Administración Central del Estado. Sin duda alguna, tanto por la magnitud presupuestaria que el plan implica (alrededor de 140 mil millones de pesetas durante el período 1997-2001), así como por los ambiciosos objetivos que persigue, son grandes las expectativas en él depositadas. Sin embargo, hemos de ser conscientes de que en la lucha contra el desempleo resultará muy difícil conseguir avances espectaculares en períodos de tiempo muy cortos.

13.5. La empresa.

11.La escasa generación de valor añadido por trabajador en un amplio sector de las empresas canarias revela una estructura técnico-organizativa poco productiva. Este hecho genera un efecto negativo al reducir, por un lado, la remuneración del factor trabajo y por otro, los márgenes de beneficio que pueden ser reinvertidos en el futuro. No obstante, este hecho debe ser matizado por la existencia en Canarias de un sector servicios de elevada dimensión que puede aumentar el número de trabajadores por producto.

12.Un tamaño reducido en términos absolutos, aunque situado en la media de las empresas del resto de Comunidades Autónomas. El reducido tamaño en un mercado fragmentado impone una doble restricción al crecimiento empresarial. Además, la empresa canaria es, por término medio, joven, surgida en la década de la explosión turística, lo que puede estar relacionado con cierta preferencia por el negocio a corto plazo. Junto con esto, la existencia de algunas carencias formativas tanto del empresariado como del trabajador, puede ejercer un efecto negativo sobre la capacidad competitiva de la empresa.

13.Los factores anteriores provocan que el ámbito de actuación empresarial sea limitado, orientándose a los mercados insulares y con escasa dinamicidad exportadora. Este hecho va en detrimento de la ampliación del tamaño del mercado canario a través de una mayor integración, articulación y cooperación estratégica.

14.Por último existe una actitud poco positiva de la población ante la iniciativa empresarial. Este hecho va en detrimento del alcance de una masa crítica del sector productivo que permita generar un tejido empresarial sólido y dinámico, así como de la alternativa del autoempleo ante las elevadas tasas de paro.

15.Está por determinar el alcance real de lo que ha venido en denominarse la economía sumergida en sectores como la construcción, el metal, comercio y servicios, etc., cuya influencia en los volúmenes de recaudación del IGIC e IAE, en los niveles de cotización a los regímenes de la Seguridad Social, en la generación del empleo, y en la competitividad de las empresas, pueden ser determinantes para la propia estructura empresarial.

El CES recomienda expresamente al Gobierno de Canarias, promueva la realización de un estudio riguroso sobre el alcance real de la economía sumergida en Canarias.

13.6. La población.

16.La publicación de los resultados provisionales del Padrón Municipal del año 1996 ha levantado un debate en la opinión pública sobre los efectos de la inmigración en el mercado de trabajo de Canarias, dándose algunos posicionamientos difícilmente compatibles con la libre circulación de trabajadores en el Mercado Único Europeo y en el mercado español.

La tasa de crecimiento medio anual acumulativo correspondiente es de un 1,45%. La distribución territorial de este elevado ritmo de crecimiento varía a nivel municipal entre un mínimo de -2,35% en Villa de Mazo (La Palma) y un 9,67% en San Bartolomé (Lanzarote). De los 87 municipios canarios, 13 tienen tasas negativas de crecimiento y, con una sola excepción, todos están situados en las islas de La Palma, Tenerife y La Gomera, y pueden caracterizarse como municipios con un fuerte peso del ámbito rural. En el otro extremo, los municipios que han crecido por encima de un 5% anual (8 municipios) se sitúan en Lanzarote, Fuerteventura, Gran Canaria y Tenerife, tratándose en buena medida de municipios turísticos o suburbanos. En este sentido, los resultados provisionales del Padrón Municipal encajan en las tendencias generales detectadas por el ISTAC ("El modelo migratorio interior", 1996), con un mayor crecimiento de los municipios turísticos y suburbanos, y un estancamiento (con excepciones) de los municipios capitalinos y muchos de los municipios rurales. Sin embargo, a pesar de esta concordancia surge la duda sobre la fiabilidad de los niveles de crecimiento detectados por el Padrón Municipal del año 1996.

En opinión del CES, la reciente cuantificación realizada sobre la población canaria, con datos del último Padrón de Habitantes que, no nos olvidemos, no están todavía definitivamente aprobados ,así como las "reflexiones" que de tal cuantificación se han derivado, no parece que hayan sido acompañadas de las necesarias reflexiones sobre los instrumentos que han dado lugar a esa medida: convendría un análisis más detallado de lo que significa el Padrón de Habitantes como registro administrativo, de la finalidad del mismo y de las prácticas administrativas para su conformación.

En resumen, parece que el cálculo de saldos migratorios a través de comparaciones entre Censos y Padrones no constituye un procedimiento adecuado, porque no se trata de "fuentes perfectamente comparables". El manejo exclusivo de resultados provisionales de los registros municipales en el debate sobre los efectos laborales de la inmigración resulta improcedente y puede dar lugar a un alarmismo social, sin contar con una base empírica de una suficiente fiabilidad.

13.7. La educación.

17.La implantación del modelo educativo derivado de la LOGSE ha generado diversos problemas que inciden sobre la calidad de la enseñanza. Por una parte, el Gobierno Autónomo se encuentra con dificultades presupuestarias que ponen en peligro la implantación de algunas enseñanzas, al menos en los plazos establecidos. Por su parte, los profesores se han visto afectados, especialmente en el caso de los maestros, por un proceso de readscripción a otros centros que ha generado una importante incertidumbre e insatisfacción en muchos casos. Además, a pesar de los esfuerzos realizados, el espíritu del nuevo modelo educativo aún no ha calado de forma suficiente en los centros, lo que provoca inseguridad en el profesorado en el cumplimiento de sus nuevas funciones o el mantenimiento, en la práctica, de los mismos parámetros que caracterizaban al modelo anterior.

18.El problema del elevado fracaso escolar viene a reflejar la existencia de problemas en la educación en Canarias, si bien las causas últimas no son fácilmente detectables. Además de la parte de responsabilidad que puede corresponder a la Administración y el profesorado, algunos aspectos relacionados con la familia y los valores prevalecientes parecen tener gran importancia. Así, el grado de implicación de los padres de los alumnos sigue siendo insuficiente, lo cual se manifiesta en aspectos como la baja participación en las elecciones para los consejos escolares de centro. También los valores sobre el papel de la educación que se transmiten en la familia juegan un papel fundamental.

19.El sistema educativo en Canarias ha adolecido tradicionalmente de una articulación con las demandas laborales. A este respecto, la potenciación de la calidad y el prestigio social de la formación profesional constituye uno de los principales desafíos que tiene planteada la sociedad canaria, puesto que la escasez de profesionales de grado medio con suficiente cualificación es una rasgo muy característico del mercado de trabajo. En este sentido, la propuesta del nuevo Mapa Escolar de la Formación Profesional en Canarias, proyecto que en la actualidad dictamina el CES, significa un claro esfuerzo por adecuar perfiles profesionales y demandas económicas y sociales.

20.La universidad, como etapa superior de la educación y en su función investigadora, debe incrementar sus esfuerzos por mejorar la calidad del servicio público que presta. Además, el mayor conocimiento por parte de la sociedad de la actividad desarrollada por las universidades posibilitará una mayor valoración del trabajo de esta institución que sigue siendo bastante poco conocida por la opinión pública, abundando los tópicos y juicios parciales en las valoraciones que se realizan de su labor. La implantación de nuevos planes de estudio en todos los centros universitarios debe servir de estímulo para favorecer un proceso de reflexión sobre la calidad docente y poner a las instituciones educativas canarias a la altura de lo que demandan los usuarios de los servicios universitarios y la sociedad en general. Especialmente importante para las dos Universidades es la revisión del modelo de financiación con objeto de que se puedan acomodar los ingresos a los programas de gasto necesarios y obtener mayores cotas de equidad en la política de tasas y becas. La sensibilidad institucional ante el coste universitario es un reto que está exigiendo respuestas urgentes.

21.En anteriores ediciones del Informe Anual se ha señalado que, si bien se vienen produciendo avances, una de las deficiencias en materia social en Canarias se vincula con la actitud poco exigente y pasiva por parte de los consumidores y usuarios. Este tipo de actitud es especialmente marcada con relación a los servicios públicos. En el caso de la enseñanza, el carácter semigratuito de la mayor parte de los servicios educativos no puede ser un elemento que limite el nivel de exigencia. Al contrario, debería servir de acicate para mejorar la calidad de un servicio al que se destina un elevado porcentaje de la contribución fiscal que realizan los ciudadanos.

13.8. La salud.

22.La cultura sanitaria de la población es deficiente, hecho que se observa no sólo en la escasa participación ciudadana en los mecanismos que legalmente tiene a su alcance para canalizar sus demandas y quejas al sistema sanitario, sino también entendida a nivel individual. Esta deficiente cultura sanitaria individual hace referencia el hecho de que la sociedad canaria tiene escasa información sobre la correlación existente entre determinados hábitos de vida y ciertos perfiles de morbilidad, y sobre la importancia de la prevención de enfermedades, más que la curación de éstas. Aún siguen existiendo déficits en determinados servicios e infraestructuras, sobre todo en relación con las necesidades de los grupos marginados, la asistencia psiquiátrica y los servicios que demanda la población en edad avanzada.

23.Aún no se ha logrado la plena integración de los recursos e infraestructuras sanitarias bajo la única supervisión del SCS, objetivo establecido por el Plan de Salud.

La población aún sigue manifestando un bajo nivel de satisfacción en relación con los servicios sanitarios públicos, que se explica por los déficits aún existentes, la escasez de personal, el tiempo excesivamente largo de espera para la atención médica y la necesidad de realizar largos desplazamientos para recibir atención especializada.

El Consejo Económico y Social expresa su preocupación por la falta de puesta en funcionamiento de los sistemas de participación social en la gestión del Servicio Canario de Salud.

13.9. La protección social.

24.En el ámbito de la protección social se constata la existencia de bolsas de marginación social en los cinturones de las grandes ciudades, donde el nivel de cobertura de las prestaciones sociales y económicas es muy escaso.

La desigual distribución insular de las solicitudes y acciones en materia de protección social favorece la acumulación de las ayudas en aquellas zonas en que el nivel de bienestar alcanzado ha superado el mínimo necesario para acceder independientemente al amplio abanico de programas sociales existente, en detrimento de las que, por su situación de precariedad extrema, desconocen y desestiman este tipo de ayudas, lo que indica la necesidad de acciones encaminadas a dar a conocer este tipo de ayudas a la población más marginada.

Además, la existencia de deficiencias tanto en la dotación como en el número de centros geriátricos, situación que, con el envejecimiento poblacional paulatino, puede alcanzar mayor gravedad.

25.Además de la insuficiente dotación económica y técnica de los servicios de asistencia social, se siguen observando carencias en la gestión de los recursos, planificación de los programas y coordinación entre y dentro de los diferentes niveles administrativos.

La necesaria integración o coordinación de los programas de protección social con los de educación, sanidad, empleo y vivienda, tanto desde la perspectiva de la transferencia de información como desde la de realización de acciones conjuntas, permitiría la activación de una política social integral y con una perspectiva multifocal, así como la mejor gestión de los recursos y mayor calidad de los servicios.

13.10. Otros aspectos sociales.

26.En relación a la articulación social y la cultura, el CES sostiene que el desempleo constituye el principal problema que afecta a la articulación social. Una sociedad en la que, especialmente en el caso de los jóvenes, las expectativas de acceso a un empleo estable son escasas, pagará un alto coste en términos de rechazo o desinterés por parte de los jóvenes hacia los valores básicos en los que se fundamenta la convivencia, lo que se traduce frecuentemente en problemas más concretos de delincuencia y marginación.

27.La situación de los menores en Canarias se ha visto afectada de forma negativa en los últimos años por el aumento de la precariedad socioeconómica de segmentos de población en las zonas periféricas urbanas, así como por los modelos de trabajo y ocio que se observan en torno a las zonas turísticas. A este respecto, es urgente la puesta en marcha de medidas de prevención y de promoción de las condiciones de vida de los menores y de las familias a las que pertenecen. Los menores afectados por problemas graves debido al abandono de las obligaciones paternas constituyen un segmento social que debe ser especialmente protegido, debido a la posible indefensión jurídica en el ejercicio de sus derechos en que pueden quedar estos ciudadanos y a las consecuencias que ello acarreará para el resto de sus vidas.

Los ancianos constituyen otro segmento de población especialmente vulnerable, siendo precarias en muchos casos sus condiciones de vida. Esta precariedad se relaciona con los bajos niveles de ingreso, pero también con la insuficiencia de medios materiales y humanos para llevar a cabo las tareas asistenciales.

28.A pesar de los avances que se han producido en los últimos años (por ejemplo, hay un mayor número de mujeres en el sistema educativo que hombres), la mujer sigue padeciendo una importante discriminación en la sociedad, que se manifiesta en múltiples ámbitos como el laboral, el de la representación política, la cultura o el hogar. El CES ha acordado recientemente acometer la elaboración de un dictamen sobre la problemática de la mujer en Canarias.

29.La rápida transformación de la economía y la sociedad canaria a lo largo de las últimas décadas ha provocado situaciones de desarraigo cultural y marginalidad social, especialmente en las zonas periféricas de las grandes ciudades. Asimismo, las mejoras en la educación de la población no han permitido una asimilación suficiente de determinados hábitos de asistencia a manifestaciones culturales y artísticas.

30.El acceso de los ciudadanos canarios a la producción artística y al disfrute de los servicios culturales es relativamente escaso. La insularidad y el escaso hábito de consumo de servicios culturales son dos factores que deberían tomarse en consideración a la hora de implementar una política cultural que llegue al conjunto de la sociedad.

El aumento de la exclusión social puede tener efectos desarticuladores sobre determinados grupos sociales que desemboquen en una mayor incidencia de las conductas delictivas y antisociales. Conviene, en este sentido, promover políticas públicas que articulen, en coordinación con los poderes del estado, mecanismos que permitan una correcta evaluación y diagnosis de las situaciones potencialmente delictivas, y la concreción de medidas preventivas y reparadoras de los efectos de la delincuencia.

13.11. La vivienda y el consumo.

31.La oferta de vivienda en Canarias sigue siendo escasa frente al número de familias que desean acceder a una, sobre todo si atendemos a las viviendas nuevas. Esta situación ha dado lugar a fenómenos como la autoconstrucción ilegal y, en las zonas más deprimidas, el chabolismo, que son problemáticas de difícil solución. El III Plan Canario de Viviendas no parece encaminado hacia una política expansiva y menos aún cuando ha de asumir los elevados déficits de financiación dejados por el plan anterior.

Tampoco parece clara la implementación de políticas destinadas a rehabilitación de viviendas. El grado de desocupación elevado y la escasa calidad de algunas de las edificaciones realizadas en décadas anteriores, reclaman una política activa de rehabilitación del parque de viviendas. El CES llama la atención sobre el hecho de que Canarias es una de las autonomías más inflacionistas en el capítulo de vivienda.

32.Uno de los problemas con los que se viene enfrentando el sector comercial canario en los últimos años es el referido a su inevitable reestructuración; reestructuración que se debe a los cambios estructurales que se vienen sucediendo en el seno del mismo (hábitos de consumo, grandes superficies, etc.). La necesidad y urgencia de reestructurar al sector comercial canario se ha plasmado en la presentación de un Plan Integral de Comercio de Canarias por parte del Gobierno de Canarias 1996-1999, ya dictaminado por el CES, y respecto del cual llamamos la atención sobre la conveniencia de reestructurar el plan de financiación del mismo, calificado entonces por el CES como insuficiente.

33.El aumento en los niveles de renta y consumo que ha experimentado Canarias en las últimas décadas, así como el cambio en los hábitos de gasto, no ha ido acompañado de un aumento de la misma magnitud en nivel de protección del consumidor. No obstante, Canarias cuenta con una legislación avanzada en esta materia, lo que hace dirigir la atención hacia dos restricciones fundamentales. Por un lado, la ineficiencia en las respuestas y resultados administrativos que elevan el tiempo y el coste personal de iniciar un proceso de queja. Por otro, una actitud de los ciudadanos que resulta, en ocasiones, excesivamente pasiva, lo que no contribuye a la generación de un clima de opinión favorable a las actitudes de los consumidores exigentes. El incremento en la utilización de los medios de protección disponibles en la legislación pasa por la concienciación del consumidor de sus responsabilidades como denunciante de prácticas ilegales o abusivas. Además, es general la demanda a la Administración Canaria, por parte del movimiento asociativo de consumidores y usuarios, de mayores dotaciones materiales y personales que promuevan un mejor articulación del sistema de promoción y defensa del los consumidores. De la misma forma, las organizaciones de consumidores presentes en el CES, advierten de un progresivo acortamiento de las subvenciones directas al funcionamiento del conjunto de dichas organizaciones.

Especial consideración hace el Consejo de la nula aportación de datos por la administración competente en relación al estado actual de la protección de los Consumidores y Usuarios en el ámbito de la Comunidad Canaria.

13.12. Medio ambiente y recursos naturales.

34.En el Informe de 1995 ya se señalaron como problemas ambientales algunos aspectos como los efectos del desarrollo turístico, la alteración del paisaje y la escasez de agua, que desafortunadamente siguen presentes y cuya resolución exige periodos bastante extensos. La consideración de los problemas ambientales proviene de la vinculación recíproca entre los entornos urbano y natural que ya hemos puesto de manifiesto, por lo que debemos concebirlos como consecuencias de factores incidentes. Así, el creciente interés por la evaluación del estado ambiental en Canarias ha de centrarse tanto en los contenidos estrictamente ecológicos como en los procesos de producción y consumo que repercuten en el medio ambiente, ya que esta perspectiva podría ayudarnos a comprender correctamente el deterioro general de nuestra naturaleza y a concebir las posibles soluciones.

La indisciplina urbanística, la saturación productiva del litoral, la alteración de los paisajes tradicionales y la erosión de los suelos se manifiestan como uno de los principales problemas ambientales de las islas, máxime teniendo en cuenta nuestro reducido tamaño, orografía accidentada y la estructura productiva basada en el turismo y la agricultura de exportación. Se hace necesaria, por tanto, una actuación conjunta de todas las administraciones públicas a fin de adecuar el crecimiento urbanístico, la sobreexplotación costera, erradicar las viviendas ilegales y regular las incidencias paisajísticas, así como promover entre los ciudadanos una mayor cultura urbanística.

35.La tradicional escasez de agua de las islas, se ve acentuada por la perdida progresiva de la cultura del agua y por la falta de medidas para la reducción de las perdidas en la distribución, que fluctúan entre un 10% y un 60% según municipios. Las perspectivas en la administración de dichos recursos parecen incluir progresivamente aspectos tales como enfoques de gestión de la demanda y la introducción de mejoras tecnológicas en busca de la eficiencia y ahorro hídricos, como los referentes para actuaciones futuras. Es por ello, que debemos realizar esfuerzos encaminados al incremento de la dotación hídrica mediante procesos técnicos, así como mejorar su calidad, buscando la menor incidencia ambiental y, de forma complementaria, la aplicación de medidas en busca de la eficiencia en el consumo y la reducción de las perdidas en las redes de distribución.

36.La puesta en marcha de los respectivos instrumentos de planeamiento que han de surgir del desarrollo de la Ley de Espacios Naturales Protegidos de Canarias de 1994, ha de repercutir de forma efectivamente en la protección de los valores naturales de las islas, la recuperación de los mismos y, en última instancia, promover una actitud de los ciudadanos compatible con nuestros espacios protegidos, que ocupan más del 40% del territorio del Archipiélago.

Una de las formas tradicionales en que se manifiesta el crecimiento es la generación de residuos (sólidos, líquidos y gaseosos), procedentes de los distintos procesos productivos y de consumo. Sin embargo, el peso de los gastos en la gestión de las basuras dentro de los presupuestos públicos (el 20% de los recursos de los Ayuntamientos), el despilfarro de recursos que no poseemos en abundancia, la futura saturación de los vertederos insulares, la proliferación de los vertidos incontrolados, y, sobre todo, su incidencia sobre la salud y la calidad ambiental de los entornos urbanos, nos llevan a la necesidad de aumentar la sensibilización pública por la materia. Dicho cambio debe favorecer una reorientación de los procesos de producción y consumo en busca de la progresiva reducción de los volúmenes de residuos, la reutilización en los casos posibles y, por último, el reciclaje de aquéllos donde los medios tecnológicos permitan la recuperación de los materiales.

37.La mejora de los niveles de calidad de vida en los núcleos urbanos de las islas es una tarea que incumbe tanto a las instituciones públicas como al conjunto de los ciudadanos. El crecimiento no planeado, la contaminación atmosférica y acústica, la saturación del tráfico rodado y el deterioro del paisaje urbano, así como deficientes dotaciones de espacios libres, zonas de ocio y otros servicios, son las valoraciones ambientales que repercuten negativamente en la calidad ambiental de nuestras ciudades. Estos problemas han de actuar como referentes de unas actuaciones integrales, públicas y privadas, que repercutan en el incremento de los niveles de bienestar de los canarios, a través de una regulación de las actividades contaminantes, la potenciación de las actividades y servicios con menor impacto ambiental y la regulación urbanística de los espacios urbanos.

La incertidumbre respecto a los efectos de buena parte de los problemas ambientales, supone actualmente un doble reto. Por un lado, a fin de romper la restricción que supone la escasa información existente, se hace necesaria la elaboración de estadísticas e indicadores ambientales que permitan el avance en el conocimiento científico sobre la materia y que fundamenten la toma de decisiones, aspectos sobre los que ya insistió el CES en el Informe Anual sobre 1995. Por otro lado, se han de poner en marcha nuevas formas de participación conjunta en la gestión ambiental (que en buena medida se corresponde con bienes públicos e interés general), así como la atención de todos los ciudadanos a estos problemas. La puesta en funcionamiento, ya en el años 1997, del Consejo Asesor en materia de medio ambiente, puede significar un excelente punto de partida.

38.Por último, hemos de indicar que buena parte de los problemas ambientales son externalidades negativas del estilo de vida existente en las islas y, por lo tanto, comunes con las sociedades occidentales. Es por ello que la mejora de los problemas por los que hoy pasa el medio ambiente canario depende de un cambio en las pautas de consumo, una renovación de los procesos productivos que incluya criterios de eficiencia ambiental y la concesión de incentivos públicos que potencien estos cambios y promuevan la mejora de la calidad de vida de la población canaria, así como la suficiente concienciación ciudadana ante la problemática ambiental.

13.13. La estadística a nivel insular y municipal, una información estratégica que urge completar.

39.Desde su constitución inicial, el CES ha venido apostando y predicando con el ejemplo en sus informes anuales y dictámenes, y siempre que la ocasión y el tema lo precisara, en incluir la casuística, situación o problemática que tienen las distintas islas que configuran nuestro Archipiélago Canario. Ese tratamiento singularizado y extensivo a las islas, lo ha valorado el CES como una prueba de simple realismo y evidencia a lo cual debe procurar ajustarse nuestro compromiso institucional, ya que representamos a colectivos e intereses de toda la ciudadanía canaria.

40.Cumplimentar seriamente ese objetivo integrador de ciudadanos, representaciones y territorios, exige el poder disponer de una información de calidad en los planteamientos y resoluciones. Ahora bien, está justificado en el caso canario que la información estadística tenga el detalle insular y municipal en una buena parte de la misma, por eso hemos reconocido en diversos momentos, el positivo esfuerzo que en los últimos años han realizado organismos como el ISTAC y otras entidades del organigrama institucional canario. Sin embargo, también es justo seguir insistiendo y advirtiendo, que aún existen numerosas carencias de cuantificación sobre importantes aspectos concretos, y de creación de variables primarias socioeconómicas, en el actual acervo estadístico de islas y municipios de Canarias. En este sentido, el CES expresa, a las entidades competentes en el tema, que vuelquen una atención suplementaria a este reto que sentimos todos los que estamos empeñados en poner al servicio de nuestra sociedad un conocimiento y unas propuestas con verdadero y sustancial contenido informativo.

41.En los Informe Anuales sobre 1995 y 1996, se ha redoblado ese enfoque en la observación y estudio de las islas. En algunos casos, ha sido posible, en otros, seguimos padeciendo la ausencia de datos y de estimaciones fiables. En los capítulos especiales dedicados a Lanzarote y Fuerteventura, nos hemos beneficiado, y por ello queremos explicitarlo, de la encomiable labor que sus Cabildos están haciendo para mejorar el cuadro de datos disponibles sobre sus respectivos territorios. Un agradecimiento que hacemos extensivo a los medios de comunicación, y especialmente a aquellos profesionales que en su ejercicio han sido capaces de acompañar las opiniones, juicios y descripciones, con puntuales e inéditos datos.