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(Aprobado por el Pleno del Consejo en sesión del 15 de julio de 1996)
.../... 15.1. CONCLUSIONES, RECOMENDACIONES Y PROPUESTAS GENERALES DE ACTUACIÓN I. El entorno exterior de la economía canaria. 1. El Consejo Económico y Social de Canarias (CES) ha valorado siempre, ya desde la formulación de sus anteriores informes anuales referidos a 1992, 1993 y 1994, la conveniencia de prestar un especial interés al contexto, a veces no tan próximo, en que se desenvuelve nuestra economía, y ello por dos razones. En primer lugar, el inconveniente que significa prescindir del análisis de esos entornos, para observar el comportamiento de nuestros principales indicadores económicos y sociales dado el creciente proceso de globalización. Además, la dimensión de la economía canaria, siempre muy volcada hacia el exterior, nos obliga a estar especialmente atentos a los cambios que se producen en el entorno. Por si todo ello no fuera suficiente, el importante peso que tiene la actividad turística dentro de la estructura productiva canaria, aconseja estar atento a la evolución del entorno exterior. En este sentido, el año 1995 estuvo caracterizado por la ralentización del crecimiento respecto de las tasas alcanzadas durante 1994, más moderada en EEUU y con mayor incidencia en Japón, mientras que en el seno de la Unión Europea, fue especialmente acusada en Alemania y con niveles inferiores en el resto de la UE. 2. El CES constata que, a propósito de la economía española, durante el ejercicio de 1995, la tasa del crecimiento del PIB se sitúa en cifras muy superiores a las registradas durante 1994 (3% frente al 1,9%, respectivamente), apreciándose, en relación a los datos de 1995, un importante ritmo de desaceleración a partir del segundo trimestre. Los precios. El año 1995 supone un cambio de tendencia, en especial en el segundo semestre, iniciándose una importante desaceleración: el 5% interanual frente al 4,3% al final del año. El mercado de trabajo. Durante 1995 se ha producido una mejora en lo que se refiere al aumento de la ocupación y descenso del número de parados. Como aspecto negativo a este respecto, el Consejo advierte sobre el alto porcentaje de empleo temporal, que afecta ya al 35% de los contratados, lo que significa cifras superiores a los 900.000 trabajadores sujetos a contratos temporales. La política monetaria y cambiaria. Otras políticas de signo horizontal como las de signo monetario y cambiario, practicadas por el Banco de España durante 1995, han sido de marcado carácter restrictivo, con una elevada dosis de disciplina monetaria en los mercados financieros ante la desfavorable evolución de los precios y la debilidad mostrada por la peseta en los mercado cambiarios. El sector exterior. Durante 1995 el sector exterior pierde gran parte del dinamismo observado en 1994, siendo reducida su aportación al crecimiento económico. La convergencia nominal de España con la Unón Europea. A pesar de las mejoras observadas durante 1995, la economía española aun está lejos de cumplir con los criterios de convergencia explicitados en el Tratado de Maastricht. En la actualidad, España no cumple ninguno de los criterios establecidos, pues, supera en 5,7 puntos porcentuales los establecidos para la deuda pública, en 1,8 el criterio de inflación, en 2,9 el del déficit público y, en definitiva, son 1,3 puntos porcentuales los que excedemos del criterio de los tipos de interés. 3. Las perspectivas económicas para 1996. Durante el actual ciclo es factible hablar de una cierta reactivación del consumo privado y del crecimiento de la formación bruta de capital. Puede, en consecuencia, esperarse para 1996 un importante crecimiento del PIB, aunque de dimensiones inferiores al registrado durante 1995. También se observa un descenso de los tipos de interés asociados al logro del descenso de la inflación. Puede empeorar el déficit exterior a medida que se reactive el consumo privado. 4. Los principales problemas del entorno exterior. El CES destaca, por la incidencia que podrían tener sobre la economía canaria, los siguientes problemas: Todos los análisis coinciden en señalar el desempleo como el mayor reto al que se enfrenta la economía mundial, europea y española; no existe, sin embargo, igual coincidencia sobre el conjunto de medidas, o la manera de priorizar las mismas, que deben tomarse para alcanzar o superar un umbral mínimo de crecimiento del PIB, sólo, a partir del cual puede entrarse en fases reales de crecimiento, también, del empleo. No es menor el problema, advertido, al que se enfrentan todas las economías para adoptar políticas estructurales que hagan posible equilibrar las finanzas públicas y el mantenimiento del Estado de Bienestar. |
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II. La economía canaria. 5. Con el presente Informe Anual 1995, el Consejo estructura el análisis de la coyuntura económica atendiendo, de un lado, la dinámica macroeconómica, incluyendo aquí el análisis de la renta y la producción, el empleo, el comportamiento de los precios, el del sector exterior o el de las inversiones exteriores; y de otro, no hemos desatendido el análisis de la coyuntura sectorial durante el,pasado ejercicio. 6. La dinámica macroeconómica. En 1995 Canarias ha registrado una tasa de crecimiento del PIB muy superior a la de la economía española en su conjunto, así como en relación a la de la mayoría de las restantes Comunidades Autónomas: crecimiento en Canarias del 4,6% frente al 3,2% del conjunto de la economía española. En relación a esta variable, el dinamismo mostrado por la economía, con un continuo aumento del PIB per cápita, no ha tenido reflejo proporcionado en los aumentos registrados en los niveles de incremento del PIB regional. Otro tanto sucede con la evolución de la renta regional bruta per capita, que se ha situado sistemáticamente por debajo del PIB per capita, lo que desde el CES se explica como consecuencia de una salida de recursos desde la región, destinados a remunerar aquellos factores productivos no residentes en Canarias. Esta salida de recursos puede ser interpretada como un reflejo de la contribución de los recursos exteriores, trabajo y capital, en el desarrollo económico canario, o, también, como un síntoma de debilidad, en la medida en que tal drenaje de recursos implica una minoración de la renta regional. 7. El comportamiento sectorial. La coyuntura de los sectores ha estado liderada por el sector de la construcción, con un crecimiento del 9,4% en relación a 1994, y frente al 4,6%, ya apuntado, de crecimiento global. La industria registró un crecimiento del 5,6% de su PIB. En relación a este sector, persisten problemas en torno a los cuales el CES ha tenido oportunidad de expresar sus propias reflexiones, e indicar determinadas propuestas de actuación, a la hora de dictaminar sobre el Plan de Desarrollo Industrial de Canarias. El CES advierte sobre los negativos efectos que sobre el empleo en el sector tendría la eliminación del APIC; informes de la propia Comisión Europea cifran en 5.200 empleos las pérdidas en el sector, además de una disminución de la producción local en torno al 2,1% y un aumento del 5,5% de las importaciones industriales. El sector servicios experimentó durante el año 1995 un crecimiento del 4,6% en Canarias, incremento que coincide con la media de todos los sectores. El subsector turismo, con un incremento del 5,3% en el número de turistas que visitaron Canarias, representó una cifra total de visitantes en torno a los 8.000.000, cifras que, por ser las únicas disponibles a mediados del año 1996 y que no incluyen a turistas procedentes de La Península, constituyen una infraestimación de aproximadamente 1.000.000 de turistas. En opinión del Consejo, admitiéndose que el incremento del número de visitantes, junto con la existencia de elevados índices de ocupación, han propiciado un aumento de los ingresos del sector, sería aconsejable para el futuro propiciar medidas que facilitaran el incremento del gasto per cápita de cada turista. Otra interesante línea de actuación que se sugiere, es la de profundizar en el análisis de la operativa financiera externa. En relación al comportamiento del sector primario, el CES constata en 1995 un descenso superior al 8%, y que nos explicamos por la incidencia de la sequía y como consecuencia del amarre forzoso de la flota pesquera, producto del conflicto entre el vecino alauita y la Unión Europea en torno al acuerdo pesquero. El clima de incertidumbre que rodea al sector agropecuario, en especial a los subsectores tomatero, platanero y pesquero, no parece claro que se disipe en un futuro próximo. El CES advierte, con el Informe Anual 1995, sobre el reto que habrán de asumir dichos subsectores, que tendrán que enfrentarse a cambios estructurales, a reestructuraciones importantes en el futuro inmediato, y a la conveniencia de diseñar estrategias que posibiliten la diversificación de actividades y producciones agrarias. 8. Durante 1995, el índice de precios de cosumo (IPC) creció en Canarias un 4,6% frente al 4,3% del conjunto de España, superando las previsiones oficiales hechas al principio del ejercicio que comentamos: Canarias se convirtió en 1995 en la segunda Comunidad Autónoma en tasa de inflación, sólo superada por Navarra, con un 5,7%. En el extremo opuesto, el CES recoge el comportamiento de la Comunidad Autónoma de Madrid, con un 3,7% de crecimiento de los precios. En cualquier caso, el CES constata la progresiva convergencia del IPC en Canarias con la media del resto del Estado. Esta, digamos, irregular senda del crecimiento de los precios en Canarias se explica, desde la perspectiva del CES, en ocasiones por la existencia de deficiencias en los canales internos de comercialización, que encarecen o impiden una correcta aplicación del régimen de ayudas públicas al precio de venta al público de los productos más sensibles, así como por la elevada dependencia del exterior. 9. El Consejo Económico y Social dedica, en relación al comportamiento del mercado de trabajo durante 1995, un capítulo en exclusiva, y las conclusiones que se vierten en el presente informe no son optimistas, ni en lo que se refiere al incremento del crecimiento de empleo, menor en 1995 que el registrado en el ejercicio anterior, ni, tampoco, en cuanto al comportamiento del desempleo, ya que si bien durante 1995 el número de parados descendió con respecto a 1994 en un 2,4%, con una cifra total de parados en torno a 146.870, durante el año 1994, el descenso había sido mucho mayor, 12,6%, con respecto a 1993. En definitiva, los datos valorados por el CES para 1995 reflejan una tasa de paro del 23,7%, según la Encuesta de Población Activa del INE, valores que según los datos facilitados por el Instituto Nacional de Empleo, se situaría en torno al 18,9%, lo que representa, para 1995, un número de personas en paro de 116.672 Las cifras expuestas arrojan, en opinión del Consejo, un cierto escepticismo sobre la posibilidad de que pueda soportarse en el futuro próximo el que, se señala en nuestro informe como uno de los problemas mas importantes que soporta la sociedad canaria: el elevado y persistente desempleo entre la población, de manera especial entre los jóvenes. |
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III. El sector público en Canarias. 10. Con el Informe Anual 1995, el CES analiza la situación de las Administraciones Públicas en Canarias, haciendo un breve recorrido por la estructura institucional del sector público, y concretando el análisis en la Administración Autonómica y en las Corporcaiones Locales. En definitiva, el CES extrae las siguientes conclusiones acerca de la problemática a la que se enfrenta el sector público en la economía y la sociedad canarias. En opinión del CES, la hacienda autonómica padece una elevada carga de gastos corrientes que parece muy improbable que sufra una corrección en el futuro. Este hecho, unido a que el creciente recurso a los ingresos corrientes es difícil de sostener en el futuro debido a su efecto sobre la presión fiscal (a pesar de que ésta se encuentra en Canarias en unos niveles inferiores a los del resto de Comunidades Autónomas españolas), hace que el ahorro y los recursos de capital sean insuficientes para financiar el gasto de capital. De ahí que el cumplimiento de los requisitos de déficit y deuda autonómicos enmarcados en los planes de convergencia exijan un ajuste en el futuro inmediato. El mantenimiento de un superávit de caja no financiero supuso una notable mejora respecto a 1994. Esto último permitió el mantenimiento de los niveles de deuda dentro de los límites previstos en los planes de convergencia e incluso reducir su porcentaje sobre el PIB regional. No obstante, en términos de contabilidad nacional se produce un empeoramiento en los resultados que harán difícil el sostenimiento de los niveles actuales de endeudamiento. 11. Si bien se ha logrado una mejora notable con los planes de saneamiento, las haciendas locales sufren una situación de debilidad que puede verse en el futuro acentuada con la desaparición del APIM como consecuencia de la plena aplicación de las condiciones de integración en la UE. 12. Se constata que los gastos de personal son el principal componente de los empleos corrientes. A los más de 48.000 empleados públicos autonómicos, hay que añadir los de las Administraciones Central y Local. El problema se centra no tanto en los niveles de presión fiscal, como en el efecto negativo que sobre el comportamiento de los agentes económicos puede tener el paraguas público; sobre todo si nos centramos en las economías de las Islas menores. 13. Para el Consejo Económico y Social, y derivado de los puntos anteriores, uno de los problemas centrales del sector público en Canarias consiste en la delimitación de los objetivos que éste quiere alcanzar. Sólo una vez que esta definición o delimitación se haya hecho, se podrá juzgar los niveles de eficiencia de sus actuaciones. En este sentido, un problema clave es el de la superposición de competencias y la definición de las funciones de cada Administración. Se trata de un problema organizativo, más que de la gestión de los recursos, pero que adquiere más importancia si lo que queremos evaluar es el papel que tiene lo público en la sociedad y la economía canarias. 14. El crecimiento de la recaudación impositiva va a la par con el crecimiento económico de la región en 1995. 15. En lo referente a las cotizaciones sociales, Canarias se sitúa en el segundo puesto de las comunidades Autónomas en morosidad con la Seguridad Social. |
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IV. El mercado de trabajo en Canarias. 16. El CES analizó, en relación a 1995, la evolución y los resultados alcanzados en el mercado de trabajo, la evolución de la siniestralidad laboral y la evolución de los salarios. Se observa, especialmente, la dinámica seguida por la contratación, la negociación colectiva y la conflictividad laboral. En opinión del CES, estas son las conclusiones al respecto. Por un lado, la elevada tasa de paro que, como indican los registros estadísticos, es de las mayores entre las Comunidades Autónomas españolas y, una de las mayores también en el contexto de la Unión Europea. La resistencia a la baja mostrada por la tasa de paro en Canarias, a pesar del intenso crecimiento económico y de los muchos esfuerzos y recursos financieros destinados a su mitigación, arrojan un cierto pesimismo sobre la posibilidad de que en el corto plazo se pueda registrar una reducción considerable; además de abrir ciertas dudas sobre la eficacia de los fondos y programas que se han destinado en las últimas décadas para su eliminación. También, el paro en Canarias incide, especialmente, sobre el colectivo de la población joven y el de las mujeres, siendo además muy importante el denominado desempleo de larga duración. 17. Para el Consejo Económico y Social, un aspecto relacionado con el anterior es la extensión de la economía informal y, por ende, también del empleo que no se encuentra registrado en estadística oficial alguna; aspecto éste que es especialmente relevante en aquellas economías que, como la canaria, se encuentran muy especializadas hacia actividades con reducidas barreras de entrada, como puede ser el caso de determinados servicios. Asimismo, la mayor sensibilidad cíclica de los servicios y la construcción, dos actividades clave en la estructura productiva canaria, hacen que el proceso de generación/destrucción de empleo sea muy sensible a los ciclos económicos coyunturales. 18. En opinión del CES, otro problema laboral es la fuerte entrada de jóvenes en el mercado de trabajo con un perfil de cualificación elevada, lo que ha hecho que este colectivo adquiera cierta relevancia en términos de población desempleada. Este último aspecto se relaciona con la creciente inestabilidad laboral que se registra en el colectivo de jóvenes con elevada cualificación, tal y como se ha puesto de manifiesto en algunos trabajos del INEM. La formación de la juventud canaria se presenta, paradójicamente, como la de mayor nivel, en un contexto descrito como de enorme incapacidad para generar niveles razonables de creación de empleo. 19. Desde el año 1992, según ha apreciado el CES, se viene produciendo una reducción en la tasa de cobertura por desempleo; hecho que se relaciona con la reforma del mercado de trabajo iniciada en los años 1992 y 1993. Para algunos agentes sociales esta reducción es analizada como un aspecto positivo, pues entienden que ha sido la creación de empleo y la reducción del desempleo lo que explica el descenso en la cobertura. Para otros, sin embargo, la reducción de la cobertura se explica más por el endurecimiento de las exigencias para la concesión de prestaciones por desempleo. Para este último colectivo, además, la reforma laboral ha conducido a una mayor eventualidad y precarización del empleo, lo que es interpretado como uno de los principales problemas a los que se enfrenta la sociedad actualmente. 20. El CES ha detectado que el aumento de la siniestralidad laboral en los últimos años ha abierto, nuevamente, el debate en torno a la necesidad de mejorar las condiciones de higiene y seguridad en el puesto de trabajo. Ahora bien, tampoco debemos olvidar que este hecho (el aumento en el número de accidentes de trabajo) está relacionado con la expansión del sector de la construcción, y no sólo con un hipotético empeoramiento de las condiciones de seguridad de los trabajadores en sus puestos de trabajo. En este sentido, cabe mencionar que durante 1995 los sindicatos instaron al Gobierno de Canarias para que se crease el Consejo Canario de Seguridad y Salud Laboral. 21. Según los datos valorados por el CES, procedentes de la Encuesta de Salarios del INE, la ganancia media percibida por cada trabajador en Canarias durante el último trimestre de 1995 ascendió a 1.179 pesetas por hora. Por encima de Canarias se encuentran la mayoría de las Comunidades Autónomas. El salario medio por hora en nuestra Comunidad sólo es superior al de las Comunidades de Murcia, Extremadura y La Rioja. |
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V. El tejido empresarial en Canarias. 22. El Informe Anual 1995 del CES recoge que la empresa es, sin duda, de primordial importancia en la creación del empleo y de la rentas que fundamentan el bienestar material. Por ello se introduce, como particularidad este año, un análisis, expresamente recogido en capítulo aparte, sobre las características de la empresa canaria, que describe sus niveles de competitividad, los de formación de sus activos humanos, sus niveles de implicación con el uso de las nuevas tecnologías y de su interacción con el entorno social e institucional. Ahora sintetizamos las que hemos considerado conclusiones al respecto. El nivel formativo del empresariado ha estado, tradicionalmente, adaptado a un entorno centrado en actividades no muy exigentes en cuanto a la calificación de la mano de obra. Hoy, los cambios efectuados en la economía mundial y, especialmente, el aumento de la competitividad exigen un perfil de empresario capaz de enfrentarse a situaciones cambiantes: la formación se convierte en un elemento esencial. De otro lado, la formación de los propios trabajadores exige y depende también de la política y capacidad de formación interna existentes en las empresas. La reducida dimensión media y la enorme atomización del tejido empresarial canario, dificultan la mejora de ese proceso. 23. Salvo excepciones, la empresa canaria ha tenido, tradicionalmente, un campo de actuación frecuentemente reducido al espacio insular; ello ha obstaculizado no sólo el propio desarrollo económico, sino que, en relación a lo anteriormente descrito, ha impedido el aprendizaje empresarial a través de operaciones en otros mercados, fomentando, además, estrategias defensivas del mercado local. 24. La expansión económica de Canarias durante las últimas décadas, ha favorecido las oportunidades de ganancias a corto plazo, que han traído un importante volumen de recursos, limitando, de esta forma, el desarrollo de una capacidad productiva más propensa a la creación de empleo estable. El tejido empresarial canario cuenta con una amplia presencia de capital extranjero en sectores claves como el turismo. 25. La relevancia que toda sociedad debe asignarle al mundo empresarial, vertebrador en el proceso de creación de riqueza y bienestar social, no se corresponde con el bajo nivel de la sociedad canaria al expresar la vocación empresarial de su población. 26. La empresa en Canarias se enfrenta a una serie de problemas que condicionan enormemente su desarrollo, tales como su propia dimensión reducida y la dificultad de acceso a las novedades exteriores, debido a los elevados costes de transporte. A lo que habría que añadir la escasa vertebración del mercado insular, lo que agrava los problemas de tamaño mínimo eficiente. Tampoco parece contarse con un marco institucional estable, lo que genera incertidumbres, al menos, para un correcto funcionamiento del tejido empresarial, necesitado siempre de horizontes despejados que permitan una correcta planificación a medio y largo plazo. La escasa cooperación entre las empresas canarias agudiza y acentúa los problemas derivados de la fragmentación empresarial. Por último, otro serio inconveniente al que se enfrenta la empresa canaria es el de la limitada capacidad innovadora, no sólo en lo que respecta a nuevos productos y procesos productivos, sino también en relación a la capacidad para crear estructuras organizativas más adecuadas a la realidad cambiante. |
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VI. La educación y el sistema educativo canarios. 27. La Comunidad Autónoma de Canarias ha desplegado un importantísimo esfuerzo en materia educativa a lo largo de la última década. Este esfuerzo se ha plasmado en la asignación del 31% del gasto presupuestario. No obstante los logros alcanzados, la mejora de la calidad educativa constituye una de las grandes prioridades, por su relación con el mercado laboral, por sus aspectos motivadores de la formación integral y la madurez cultural de la población, o las posibilidades de autorealización profesional y aportación a la actividad económica. En opinión del CES, del Informe Anual 1995 se extraen, a este respecto, las siguientes conclusiones. 28. El modelo educativo derivado de la LOGSE apuesta por el fomento de habilidades procedimentales y actitudes, frente al énfasis tradicional en los contendidos. Si bien el espíritu de este modelo puede ser ampliamente compartido, existen dificultades para que de forma efectiva se produzca este cambio, debido a la inercia existente entre el profesorado y, en menor medida, entre los alumnos y los padres. La implantación de la LOGSE, como todo proceso de reforma, está generando problemas de adaptación en todos los segmentos involucrados. 29. Persisten igualmente las quejas por parte del profesorado en relación a las dificultades metodológicas y pedagógicas en la implantación del nuevo modelo. En este sentido, es razonable la demanda de un incremento en los apoyos externos (asesoramiento, formación, equipos de orientación psicopedagógica) y la adecuación de los horarios de docencia directa, con el fin de disponer de espacios de coordinación y para el trabajo colectivo en los centros, con el objetivo último de facilitar las tareas que el nuevo sistema implica. 30. Para el Consejo, uno de los principales problemas de la educación en Canarias es su deficiente vínculo con respecto a las demandas del mercado de trabajo. Esta falta de adecuación no se refiere sólo a los conocimientos adquiridos, sino también a una serie de habilidades y actitudes, como la flexibilidad, la iniciativa, la capacidad para tomar decisiones o la autonomía, que se requieren en el mercado laboral y que son insuficientemente promovidas dentro del sistema educativo. En este sentido, el Consejo no ha dejado de referirse a esta cuestión en otros momentos, y en relación a la formulación de dictámenes sobre determinados aspectos sectoriales. 31. El fracaso escolar presenta en Canarias unas cifras elevadas, lo cual es el resultado, entre otros, de factores como la existencia de un profesorado insuficientemente motivado, la falta de medios, la escasez de incentivos que tienen los alumnos y las deficiencias existentes en el entorno social de muchos estudiantes. 32. En cuanto a los recursos dedicados a la educación, una de las deficiencias que más se manifiestan por los diferentes agentes sociales involucrados es la insuficiencia de los medios materiales, que es especialmente problemática en aquellas enseñanzas profesionales que requieren de mayor dotación de equipos. La financiación del sistema educativo ha generando una presión importante sobre los escasos recursos públicos. En este sentido, en los próximos años será necesario un incremento de las dotaciones presupuestarias, pero también y de forma paralela, una mejora de tipo cualitativo que incremente la eficiencia en el uso de los recursos. 33. La formación profesional, a pesar de los esfuerzos realizados, no termina de cumplir su función de preparar a técnicos intermedios con un grado elevado de especialización. El CES ya ha formulado, pertinentemente, durante 1995, una clara línea de actuación al respecto que ha incluido en sus pronunciamientos sobre el PIEC, la política industrial y comercial, o en anteriores informes anuales. 34. El CES considera que la universidad cuenta aún con un amplio margen para mejorar su eficiencia en el cumplimiento de sus funciones, tanto en lo referente a la mejora en la calidad docente y la formación de los futuros graduados, como en la vinculación de su investigación a las necesidades sociales. Las universidades canarias cuentan con los ratios de alumnos por profesor más bajos del Estado, siendo éste un potencial que debe aprovecharse para incrementar su eficacia. |
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VII. La salud y el sistema sanitario canarios. 35. Los gastos del sistema sanitario representaron en 1995 aproximadamente la tercera parte del presupuesto de la Comunidad Autónoma para dicho año, con un importe global de 140.000 millones de pesetas. Además, los aspectos sanitarios tienen una especial relevancia social y económica. Advertimos en nuestro Informe Anual 1995 cómo el CES, en el referido al año 1994, destacó los determinantes demográficos y socioeconómicos de la situación de la salud en Canarias. En lugar de repetir este enfoque, en la medida en que incluye esas consideraciones sobre aspectos de tipo estructural, que continúan vigentes en gran medida, este año hemos valorado la conveniencia de atender, con mayor detalle y precisión, las causas de mortalidad y morbilidad de la población canaria. Además, también analizamos los recursos sanitarios y su utilización, el gasto farmacéutico y sanitario general, e iniciamos una aproximación al Plan de Salud de la Comunidad Autónoma de Canarias, instrumento de carácter estratégico incluido en la Ley 11/1994, de 26 de Julio, de Ordenación Sanitaria de Canarias. De todo ello, extrae el CES las siguientes conclusiones. En opinión del CES, muchos de los problemas sanitarios de Canarias provienen de la deficiente cultura de la salud existente entre los ciudadanos. Valoramos especialmente, desde el CES, la importancia del objetivo del Servicio Canario de Salud de fomentar la involucración activa de la población en el cuidado de la salud, con el fin de modificar los hábitos de vida negativos para la misma. 36. Según valora el CES, habría que armonizar la imprescindible orientación del sistema de salud hacia el combate de la enfermedad con una apuesta más decidida hacia los aspectos preventivos y de promoción de la salud. Dicha deficiencia, según se recoge de los datos analizados por el Consejo, se pretende suplir a través del Plan Canario de Salud 1996-2000, que contempla medidas referidas a los aspectos preventivos de la salud. 37. El CES detecta ciertos déficits en infraestructuras, en determinadas áreas, como las referidas a los enfermos mentales y a las personas mayores. En este contexto deficitario, destacamos la conveniencia de ampliar los servicios destinados a enfermedades crónico-degenerativas y a las medidas de rehabilitación. 38. La consolidación del Servicio Canario de Salud, con un presupuesto de 140.000 millones de pesetas y un plan de inversión de 40.000 millones de pesetas para el período 1994-1998, debe constituir un auténtico reto para la capacidad de gestión de la Comunidad Autónoma de Canarias. Las actuaciones del Servicio Canario de Salud sobre las listas de espera, la racionalización del gasto farmacéutico, la consolidación del 061, las inversiones en las mejoras y reformas de los dispositivos hospitalarios, la finalización de la red de centros de salud y de los consultorios locales y, en fin, la culminación de las nuevas inversiones para el primer establecimiento de las nuevas dotaciones en Gran Canaria y La Palma, nos darán la valoración en los próximos meses. |
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VIII. La protección social en Canarias. 39. La protección social se enfrenta, en sistemas de referencia y a finales del siglo XX, a una situación difícil debido a la necesidad de reducir los déficits públicos y a la creciente demanda de recursos hacia las prestaciones sociales. Por ello, son prioritarias las labores de sensibilización social acerca de la importancia de la protección social, así como fomentar las tareas de planificación y coordinación a fin de incrementar la eficiencia en la utilización de los recursos disponibles. El Consejo Económico y Social extrae de su Informe Anual 1995 las siguientes conclusiones sobre el sistema de protección social en nuestra Comunidad. 40. A pesar de los avances realizados a lo largo de los últimos años tanto en lo referente al incremento en el número de pensiones, contributivas y no contributivas, como en las ayudas a la integración social de determinados colectivos desfavorecidos, es preciso destacar que el importe de estas prestaciones es relativamente bajo y su gestión, en el caso de las que corresponden a la Comunidad Autónoma, excesivamente lenta. 41. Para el CES, el volumen de infraestructuras vinculadas a los servicios sociales existentes en Canarias no es tan escaso como las deficiencias que se observan en la gestión de dichos recursos, la escasez de personal, la falta de planificación y de coordinación entre los diferentes ámbitos de la administración involucrada y entre estos ámbitos y otros agentes de intervención. 42. Existen focos de marginalidad en las zonas periféricas de las grandes ciudades que requieren una mayor atención y una coordinación entre las diferentes vías de intervención. Los problemas de estas zonas no se resuelven mediante intervenciones puntuales de tipo asistencial, siendo necesario un trabajo social continuado con un fomento de las labores preventivas. 43. Es necesaria una mayor coordinación de los servicios sociales con los educativos y sanitarios. Existe una duplicación de intervenciones y una deficiente utilización de los recursos debido a que las deficiencias en la calidad de alguno de estos servicios incide negativamente en los demás. Además, la transferencia de información entre ellos es escasa. 44. La sociedad canaria debe incrementar su sensibilización en torno a la problemática que padecen todos los colectivos que sufren problemas de integración social. Esta toma de conciencia podrá plasmarse en una mayor contribución económica de la Administración Pública. No obstante, a fin de que los resultados globales sean satisfactorios, esta mayor contribución de la Administración no debe significar una reducción en la participación de las familias, vecinos, amistades u Organizaciones no Gubernamentales en la atenuación de los problemas que padecen colectivos como los ancianos, menores, minusválidos, drogodependientes, etc. |
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IX. La articulación social y la cultura en Canarias. 45. En opinión del CES, los aspectos más relevantes en relación a la articulación social y a la cultura se sintetizan en las siguientes conclusiones. La insularidad confiere unas características diferenciales en términos económicos y sociales a cada Isla, dificultando a veces la convergencia de intereses. Por ello, la cohesión social se ha visto en determinados momentos limitada por conflictos interinsulares. En este sentido, la actuación de la Administración debe ser muy sensible a las particularidades insulares. 46. El desempleo constituye el principal problema que afecta a la articulación social. Una sociedad en la que, especialmente en el caso de los jóvenes, las expectativas de acceso a un empleo estable son limitadas, pagará un alto coste en términos de rechazo o desinterés por parte de los jóvenes hacia los valores básicos en los que se fundamenta la convivencia social, que se traduce frecuentemente en problemas más concretos de delincuencia y marginación. 47. Las condiciones de vida de muchos ancianos son precarias por la insuficientes rentas que reciben y la insuficiencia de medios materiales y humanos para llevar a cabo las tareas asistenciales. Asimismo, en el ámbito de los menores, si bien los problemas son más puntuales y cuantitativamente menos importantes, la problemática tiene una gran relevancia cualitativa por la discriminación que supone para muchos de ellos, que viven en ambientes marginales donde las perspectivas de realización personal son escasas. 48. A pesar de los avances que se han producido en los últimos años, hay un mayor número de mujeres en el sistema educativo que hombres, la mujer sigue padeciendo una discriminación importantes en la sociedad, que se manifiesta en múltiples ámbitos como el ámbito laboral, la representación política, la cultura y el hogar. 49. En opinión del CES, las migraciones interiores en Canarias han modificado la estructura de edades de las poblaciones insulares y municipales. Así, algunas zonas rurales se han visto afectadas por una emigración masiva de la población más joven, lo cual les afecta negativamente en términos de dinamicidad económica. A su vez, la concentración de la población en torno a las zonas metropolitanas ha generado problemas de congestión que han favorecido el desarrollo de situaciones de precariedad y marginación. 50. La rápida transformación de la economía y la sociedad canaria a lo largo de las últimas décadas ha provocado situaciones de desarraigo cultural y marginalidad social, especialmente en las zonas periféricas de las grandes ciudades. Asimismo, las mejoras en la educación de la población no han permitido una asimilación suficiente de determinados hábitos de asistencia a manifestaciones culturales y artísticas. 51. La promoción de actividades culturales en Canarias depende excesivamente del sector público. Existe una escasa participación de la iniciativa privada, de fundaciones o de otras instituciones sin ánimo de lucro. Este hecho supone un sesgo en la oferta cultural existente. 52. El acceso de los ciudadanos canarios a la producción artística y al disfrute de los servicios culturales es relativamente escaso. La insularidad y la falta de hábito en el consumo de servicios culturales son dos factores que deberían tomarse en consideración a la hora de implementar una política cultural que llegue al conjunto de la sociedad. 53. Si bien las influencias foráneas han sido una constante en la historia de Canarias, el impacto cultural que generan unos medios de comunicación globalizados, la presencia en la actualidad de un elevado porcentaje de residentes de origen foráneo y la influencia de los turistas que nos visitan, introducen elementos de relevancia en la definición de la identidad cultural canaria. Este aspecto se ha visto también condicionado por la rápida transformación de la economía y el empleo a lo largo de las últimas décadas, que ha provocado que una sociedad cuya cultura hasta hace no mucho tiempo tenía una base agraria y rural se haya transformado en una sociedad urbana y de servicios. 54. El debate público en torno a la presentación en marzo de 1995 del Primer Informe Extraordinario del Diputado del Común al Parlamento sobre la Situación Jurídico-Asistencial del Menor en Canarias, ha generado una importante polémica y una mayor sensibilidad social hacia el tema, que se ha plasmado en diversas iniciativas puestas en práctica por la Administración Autonómica, en concreto, la elaboración en 1996 del Plan Integral del Menor en Canarias. 55. Por último, en el ámbito de las políticas de fomento de la igualdad, destaca la elaboración de dos planes que persiguen alcanzar un mayor grado de igualdad entre ambos sexos. Por una parte, el Instituto Canario de la Mujer ha elaborado el primer plan de igualdad de oportunidades para 1995-1996. De otra parte, la Consejería de Educación ha elaborado el Plan Educativo Canario para la Igualdad de Oportunidades de Ambos Sexos. Por cierto, todos ellos, planes y programas generales de actuación que, en la medida en que se refieren y contienen aspectos de relevancia social, sin excluir sus consideraciones económicas, deberían ser sometidos a la valoración del Consejo Económico y Social de Canarias, como expresión, no sólo del cumplimiento de un deber al que vienen obligados los Departamentos Autonómicos proponentes, sino por la oportunidad de potenciar la necesaria participación de las organizaciones sociales en la definición de aquéllos. |
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X. La distribución de la renta y la pobreza en Canarias. 56. En opinión del CES, ya expresada con las precisiones metodológicas que se incluyeron en nuestro anterior Informe Anual 1994, al tratar de estos aspectos, la pronunciada desigualdad en la distribución personal de la renta y los elevados niveles de pobreza, están vinculados con la mayoría de los problemas sociales existentes en la sociedad canaria: un nivel económico suficiente para satisfacer las necesidades personales, familiares y sociales, es una de las categorías definitorias del bienestar social. Con el Informe Anual 1995, el CES se centra en los aspectos relacionados con la distribución personal y territorial de la renta, la primera sólo brevemente, en la medida en que ya fue tratada en nuestro informe anterior, y al no disponerse de información estadística más reciente. Además, analizamos la evolución de la pobreza y sus características en Canarias. De todo ello extraemos las siguientes conclusiones: 57. En opinión del Consejo, la distribución personal de la renta tiene una pronunciada desigualdad, que se ha resistido, a pesar del desarrollo del Estado de Bienestar Social, a bajar de forma substancial: existe un riesgo de empobrecimiento de la clase media-baja, especialmente en las familias que sufren el impacto del paro de larga duración. 58. El CES constata, también, una desigual distribución territorial de la renta, contando los municipios turísticos y capitalinos con mayores niveles de renta. Sin embargo, el CES advierte sobre el inconveniente de orientar, exclusivamente, por estas diferencias en las rentas estimadas, las cuestiones de la solidaridad interterritorial, con sus consecuentes transferencias de renta: la problemática y las necesidades de los distintos municipios no se pueden reducir a este único indicador. 59. El CES constata que el alcance cuantitativo de la pobreza relativa en Canarias es amplio y que, además, muestra una pronunciada resistencia a la baja. 60. En opinión del Consejo Económico y Social, la estimación de dicha alcance cuantitativo sigue sufriendo los efectos de serios problemas metodológicos, siendo, además, los datos disponibles más aptos para caracterizar la pobreza que para estimar su cuantía absoluta. En este sentido, el CES concluye indicando que las metodologías empleadas tienden a sobrestimar el porcentaje de la población pobre en Canarias. 61. Para el Consejo, el binomio cualificación-ocupación constituye el principal eje explicativo de la pobreza. Los elevados niveles de desempleo, la escasa formación de los pobres y la importancia de la economía informal en este colectivo, contribuyen de forma destacada a los fenómenos de marginación social. 62. El progresivo envejecimiento de la población canaria incrementará la demanda de servicios sociales del colectivo de ancianos que ya constituyen uno de los principales colectivos de la población pobre. 63. El CES observa que en la atención a la pobreza severa se han conseguido mejoras, reduciéndose el porcentaje de la población canaria que se encuentran en esta situación claramente deficitaria. Sin embargo, en la pobreza moderada se observa una resistencia a la baja, existiendo el riesgo de un empobrecimiento progresivo de las familias afectadas especialmente por el desempleo de larga duración. |
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XI. El consumo en Canarias. 64. El CES estructura su análisis sobre los cambios registrados en el consumo durante 1995, atendiendo a los que operan en la estructura comercial del Archipiélago y a los patrones de comportamiento de los consumidores canarios. En opinión del CES, los aspectos más relevantes al respecto se sintetizan en los siguientes. En términos generales, los aspectos más problemáticos siguen siendo los reflejados en nuestro Informe Anual 1994, recogidos en la conclusión 44, especialmente. 65. A la relativa pasividad y el reducido nivel de información del consumidor canario, se añade un perfil de intervenciones del sector público que es claramente mejorable en términos de eficiencia; en especial en lo que se refiere a la implantación y el cumplimiento de las normas vigentes en el ámbito del consumo privado. 66. El incumplimiento de las normas comerciales básicas por parte de los establecimientos es frecuente. 67. Las restricciones de horario y las limitaciones impuestas al establecimiento de nuevas formas comerciales han producido durante 1995 un intenso debate en el conjunto de la sociedad canaria. 68. Mientras que la renta de las familias canarias no supera la media estatal, el coste de la vida sí. En este sentido, el poder adquisitivo se ve mermado por el efecto de unos niveles de precios relativamente elevados. 69. El CES ya expresó, en marzo de 1996 y con ocasión de haber aprobado un dictamen por iniciativa propia sobre el Régimen Específico de Abastecimiento en Canarias, que el REA, y como consecuencia de la perdida del anterior sistema de restituciones a la exportación comunitaria, se ha convertido en un instrumento relevante y fundamental a la hora de establecer mecanismos compensatorios para adaptar la economía de Canarias a los nuevos contextos. Con el Dictamen 1/1996 de referencia, el Consejo Económico y Social recomendó se adoptaran mecanismos que garantizasen una mayor eficiencia en la gestión. Además, exigió transparencia en el funcionamiento del REA, y recomendó se flexibilizaran los criterios interpretativos para garantizar las posibilidades de reexportación o reexpedición para productos transformados en la Islas con materia primas REA. Por último, entre otras consideraciones, el CES valoró la conveniencia de que se considerara la posibilidad de incorporar al REA nuevos productos, de tal forma que tuviera una influencia más decisiva en el mantenimiento del diferencial de precios al consumo entre Canarias y el resto de la Unión Europea. 70. Así mismo, el CES se pronuncia por la derogación de las tarifas de derechos sanitarios sobre tráfico marítimo y aéreo, sustituidas por las inferiores tasas de controles de sanidad exterior realizados a carnes y productos de origen animal de países no comunitarios. A las mercancías destinadas exclusivamente al mercado canario se les aplica sólo un 25% de la tasa utilizada en el resto del territorio español. 71. El Consejo valora la puesta en funcionamiento de las Juntas Arbitrales de Consumo el 1 enero de 1995, con la reducción correspondiente en el número de denuncias de los consumidores ante las instituciones públicas, y adelanta su intención de proceder a la evaluación del sistema arbitral de consumo, al que, ya en el Informe Anual 1994, le concedió una gran importancia. |
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XII. La vivienda en Canarias 72. El CES se ha centrado, con el Informe Anual 1995, en establecer una caracterización del equipamiento del parque de viviendas. Además, hemos analizado el segundo y tercer plan de vivienda en Canarias, y, por último, se indican los que se han detectado como aspectos más problemáticos de la vivienda en Canarias. El CES constata el difícil acceso de los estratos jóvenes de población a la vivienda, y no sólo debido a las limitaciones de renta; la escasez y carestía del suelo urbanizable en las ciudades y áreas metropolitanas son otros factores relevantes. 73. El aumento del precio de la vivienda en Canarias se sitúa por encima de la media estatal: un 5,3% frente al 3,7%. Aun así, según fuentes valoradas por el CES provenientes de la Sociedad de Tasación, el precio medio de la vivienda se mantuvo en 1995 muy por debajo de la media española. 74. Canarias es una Comunidad Autónoma singular, según constata el Consejo Económico y Social, en cuanto a disparidades en la distribución de la propiedad de la vivienda: posee un elevado índice de viviendas desocupadas y secundarias y, al mismo tiempo, es una de las regiones con mayor número de personas por habitación. 75. En relación a la pobreza, el Consejo señala que la escasa calidad de la vivienda y las condiciones de vida en los barrios marginales forman parte de la polipatología de la pobreza. La baja calidad de los equipamientos incide negativamente, en opinión del CES, en las posibilidades de integración social, por lo que son una fuente de problemas de desarraigo y conflictividad. 76. El Consejo reclama una actuación decidida del Gobierno de Canarias en relación al, todavía, importante volumen de viviendas afectadas por aluminosis, que casi alcanza las 2.000. Hasta septiembre de 1995, los recursos destinados a paliar tal situación, los calificamos de escasos, sólo fueron de 1.011 millones de pesetas. |
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XIII. El medio ambiente en Canarias. 77. Con el Informe Anual 1994 se hacía un repaso de las determinantes de la situación medioambiental de Canarias y se exponía, además, un balance de la situación de la calidad del aire, de la disponibilidad de agua, de la utilización del suelo y de la presión de la actividad económica sobre costas y paisaje. Estos aspectos de indudable importancia no han sido reiterados, al menos con la profundidad con que lo hicimos entonces, y hemos centrado nuestro análisis en los incendios forestales, problema que no sólo despierta gran sensibilidad, sino que, además, ha afectado de manera importante durante el año 1995.Así mismo, se analiza la situación de los residuos sólidos, de los espacios naturales, de la calidad del medio ambiente urbano y de un conjunto de factores que, generalmente agrupadas bajo el epígrafe de otros aspectos medioambientales, han marcado la actuación del CES, y que, en síntesis, han permitido al Consejo extraer las siguientes conclusiones. El desarrollo turístico ha supuesto un grave deterioro en determinadas zonas, siendo por ello necesaria una reorientación del sector hacia una mejora cualitativa de la oferta, que suponga una menor presión sobre el medio. El CES reclama una actuación vigilante al respecto. 78. La escasez y la baja calidad del agua, la degradación de las costas, el impacto medioambiental de la construcción de infraestructuras y la gestión de los residuos, son problemas fundamentales para la sociedad canaria. Es necesario introducir en estos ámbitos criterios que impliquen una mayor racionalidad en las actuaciones futuras y que favorezcan una regeneración de las zonas que han padecido mayores impactos en los últimos tiempos. La fragmentación territorial del Archipiélago amplifica la incidencia de estos aspectos, y confiere matices diferenciales a la situación de cada Isla al respecto. 79. El Consejo Económico y Social constata que existe una escasa información en la opinión pública acerca de los efectos potenciales de determinados impactos medioambientales, como los originados por determinadas industrias o por la producción de energía eléctrica. En este sentido, las Administraciones Públicas canarias no han elaborado un sistema de indicadores medioambientales que permitan realizar un seguimiento de la problemática medioambiental por parte de los ciudadanos. El CES reclama una actuación decidida del Gobierno de Canarias en ese sentido, y recuerda que ya se pronunció en términos similares nuestro Informe Anual sobre 1994. 80. La distribución de las competencias en materia medioambiental está excesivamente fragmentada entre administraciones y departamentos de una misma administración. En opinión del Consejo, debe avanzarse en el diseño de una política integradora de esfuerzos al respecto. Los incendios forestales de Tenerife, El Hierro y La Palma, supusieron la quema de un importante volumen de masa forestal, y pusieron de manifiesto las deficiencias existentes en cuanto a descoordinación entre administraciones y la insuficiencia de medios materiales para hacer frente a estos fenómenos. 81. Existe una insuficiente sensibilización de la población canaria y de las administraciones ante determinados aspectos de la calidad medioambiental urbana, como el ruido, el depósito de residuos domiciliarios, el cuidado del mobiliario urbano o la selección de residuos para el reciclaje. En general, puede señalarse que la población canaria tiene una cultura medioambiental sesgada hacia la necesidad de preservar los espacios naturales, pero escasamente orientada a la protección del medio ambiente y la salud desde ámbitos más cercanos a su propia realidad cotidiana. 82. El mantenimiento del paisaje rural y agrario, así como la viabilidad económica y social de estas zonas, tiene efectos positivos sobre la población afectada y limita la degradación medioambiental. En opinión del CES, es necesario desarrollar programas que articulen las dimensiones sociales, económicas y medioambientales a fin de conseguir un desarrollo sostenible de estas zonas. 83. La entrada en vigor de la Ley de Espacios Naturales permitirá una mejor conservación de los espacios naturales protegidos. Aproximadamente un 40% de la superficie canaria está sujeta a alguna figura de protección. 84. El CES valora la elaboración del Plan Integral de Residuos de Canarias por parte de la Consejería de Política Territorial del Gobierno Canario. |
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15.2. VOTO PARTICULAR Que formulan los Consejeros D. Ignacio Jiménez Sánchez y Dª. María del Rosario Ramos Díaz, en representación de Comisiones Obreras (CC.OO). Compartiendo la globalidad del Informe Anual 1995 del Consejo Económico y Social de Canarias, admitiendo, como hace el Informe, que la Comunidad Autónoma ha desplegado un importantísimo esfuerzo en materia educativa a lo largo de la última década, esfuerzo que se ha plasmado en la gestión del 31% del gasto presupuestario; coincidiendo con la valoración que hace el Consejo en el Informe Anual sobre 1995, de que el modelo educativo derivado de la LOGSE apuesta por el fomento de habilidades procedimentales y actitudes, frente al énfasis tradicional en los contenidos y que existen dificultades para que, de forma efectiva, se produzca este cambio, los Consejeros signatarios del presente Voto Particular, expresan que, en su opinión, uno de los factores a considerar como no favorecedores del proceso de cambio, se refiere a la situación de los profesores, que se ven sometidos a una incertidumbre laboral que no favorece un cumplimiento eficaz de sus funciones. |