De carácter previo.
El CES ha tratado de forma reiterada en sus Informes Anuales, preferentemente, el fenómeno de la pobreza y la exclusión social en Canarias, analizando
e identificando los problemas y aportando, en ocasiones, propuestas de actuaciones
y recomendaciones. Así, ya en nuestro primer Informe Anual sobre el año 1992 el CES expresaba lo siguiente:
"12. El Consejo muestra su preocupación por la degradación social, el grado
de marginación y la falta de oportunidades para la integración, que se muestra
agravada por la escasez de servicios y equipamientos sociales. Siendo tan
generalizada la situación, el Consejo llama particularmente la atención
sobre la escasa operatividad del salario social y los mecanismos de integración
ahí contemplados, recomendando una mayor información y agilización burocrática.
13. Los maltratos a niños y mujeres y la falta de centros de protección
y reforma exigen una mayor sensibilidad de la Administración. La situación
general de los mayores sin atención, de los niños sin guardería y de los
jóvenes sin orientación ocupacional son otras preocupaciones prioritarias
del Consejo.
En tal sentido, se recomienda el pleno desarrollo de la Ley de Servicios
Sociales."
Con el Informe Anual sobre la situación económica, social y laboral de Canarias
en 1993, el Consejo expuso:
"16ª. El Consejo Económico y Social, sugiere un esfuerzo a las administraciones
con nivel de corresponsabilidad, en la búsqueda de fórmulas para que los
mecanismos de acceso a las prestaciones y programas de reinserción social
se realicen con mayor celeridad. El Consejo apoyará la creación y urgente
constitución de la Comisión Especial de la Pobreza y Marginación, como instrumento
que contribuya a delimitar las necesidades de la población afectada y el
fomento, entre la misma, de los programas específicos de sanidad, educación
y empleo, con vocación esencialmente integradora y normalizadora."
O las consideraciones vertidas en nuestro Informe Anual sobre 1994.
"19.- El bienestar social y la calidad de vida no pueden ser considerados
de manera unidireccional observando aisladamente cada uno de sus componentes
(económico, sanitario, educacional, etc...), sino más bien como el equilibrio
en el desarrollo conjunto de todos ellos, lo que exige contemplar la política
social como un conjunto de medidas coherentes, coordinadas e integradas.
El CES valoraría como altamente positivo que la política social de la Comunidad
Autónoma se diseñara con una visión amplia e interrelacionada, más que como
un conjunto de acciones aisladas de efectos dudosos en el medio y largo
plazo.
20.- La base demográfica de Canarias juega un papel determinante en la caracterización
del problema social. El crecimiento de la población, los cambios en su estructura
y la distribución de los asentamientos en el territorio constituyen una
dimensión ineludible para la planificación de los servicios públicos. La
sensibilidad a este hecho lleva ya a la continua referencia a los "mapas"
de población, sanitario, de servicios sociales, etc."
En este mismo Informe Anual, el Consejo llamó la atención sobre la,
"... deficiente coordinación entre los distintos niveles de la Administración
actuantes en materia social que adquiere especial relevancia en los aspectos
relacionados con la protección social, siendo necesario un esfuerzo conjunto
entre la Comunidad Autónoma, los Cabildos y los Ayuntamientos para afrontar
y resolver este problema, que se agrava por la excesiva lentitud con que
son tramitadas algunas de las ayudas básicas concedidas y por la escasa
dotación de centros en las islas menores."
Además, señalamos:
"41.- En líneas generales este Consejo reconoce los significativos avances
que se han producido en la protección social en Canarias, aunque desea señalar
la existencia de múltiples carencias y deficiencias que impiden que la asistencia
llegue a aquellas personas que la necesitan, existiendo importantes bolsas
de marginación, especialmente en los barrios periféricos de las ciudades,
donde la actuación es limitada.
Las bolsas de marginalidad son difícilmente solubles sólo con la política
asistencial, puesto que la problemática social se encuentra muy vinculada
con las deficiencias en otros ámbitos como el cultural, el de la formación
y el económico. La existencia de elevadas tasas de desempleo, junto con
el alcoholismo y otras drogodependencias, generan un entorno que se autoalimenta
y que limita los efectos de la intervención.
42.- De los estudios sobre distribución personal de la renta en Canarias
el CES deduce la persistencia de una pronunciada desigualdad: el 10% de
los hogares con mayores ingresos reúne más del 25% de los ingresos totales,
mientras que en el otro extremo el 10% de los hogares con menores ingresos
sólo cuenta con un 2,7% de los ingresos. Esta situación, correspondiente
a 1991, es consecuencia de un proceso de mejora hacia mayor igualdad en
la distribución de la renta durante la década de los sesenta y de los setenta,
que ha quedado interrumpida durante los años ochenta. Se detecta importantes
barreras de salida de la pobreza por la baja movilidad social ascendente
de los estratos de renta más baja.
Teniendo en cuenta que las Encuestas de Presupuestos Familiares se realizan
cada 10 años y que son las únicas fuentes para realizar este tipo de análisis
de la sociedad canaria, el CES sugiere al Gobierno de Canarias las gestiones
necesarias para elevar los tamaños de las muestras y resolver problemas
de metodología que dificultan análisis conclusivos. El Instituto de Estadística
de Canarias debe jugar en este proceso un papel determinante.
43.- Uno de los aspectos sobre los que el CES se muestra particularmente
sensible es en lo relativo al nivel de pobreza. Aún teniendo en cuenta las
distintas fuentes y metodologías existente para medirla y los dispares resultados
a que se llegan, Canarias ocupa uno de los lugares de mayor nivel de pobreza,
cualquiera que sea su conceptualización: pobreza severa o relativa, pobreza
tradicional o nuevas formas de pobreza, pobreza rural o urbana. Cada una
de esta formas de pobreza exige un conjunto particular de acciones integradas
que el Consejo reclama como necesario, al constatar la insuficiencia del
Plan de Lucha contra la Pobreza presentado en el Parlamento Canario, de
la ampliación de las infraestructuras destinadas a la prestación de servicios
sociales y de la fijación del salario social.
La fuerte relación existente entre los niveles de pobreza y los niveles
culturales-educativos, la situación de desempleo y los crecientes problemas
de vandalismo y delincuencia juvenil, así como el particular ensañamiento
de la pobreza con algunos colectivos como la Tercera Edad aconsejan un análisis
pormenorizado y continuado de esta temática en el que de nuevo el ISTAC
y las organizaciones implicadas deben aunar esfuerzos y cumplir una función
metodológica y analítica de primer orden."
Sobre estas ideas básicas expuestas, el CES insistió en el Informe Anual sobre 1995:
"La protección social se enfrenta en sistemas de referencia y a finales
del siglo XX, a una situación difícil debido a la necesidad de reducir los
déficits públicos y a la creciente demanda de recursos hacia las prestaciones
sociales. Por ello, son prioritarias las labores de sensibilización social
acerca de la importancia de la protección social, así como fomentar las
tareas de planificación y coordinación a fin de incrementar la eficiencia
en la utilización de los recursos disponibles.
El Consejo Económico y Social extrae de su Informe Anual, 1995, las siguientes
conclusiones sobre el sistema de protección social en nuestra Comunidad:
"1. A pesar de los avances realizados a lo largo de los últimos años tanto
en lo referente al incremento en el número de pensiones, contributivas y
no contributivas, como en las ayudas a la integración social de determinados
colectivos desfavorecidos, es preciso destacar que el importe de estas prestaciones
es relativamente bajo y su gestión, en el caso de las que corresponden a
la Comunidad Autónoma, excesivamente lenta.
2.Para el CES, el volumen de infraestructuras vinculadas a los servicios
sociales existentes en Canarias no es tan escaso como las deficiencias que
se observan en la gestión de dichos recursos, la escasez de personal, la
falta de planificación y de coordinación entre los diferentes ámbitos de
la administración involucrada y entre estos ámbitos y otros agentes de intervención.
3.Existen focos de marginalidad en las zonas periféricas de las grandes
ciudades que requieren una mayor atención y una coordinación entre las diferentes
vías de intervención. Los problemas de estas zonas no se resuelven mediante
intervenciones puntuales de tipo asistencial, siendo necesario un trabajo
social continuado con un fomento de las labores preventivas.
4.Es necesaria una mayor coordinación de los servicios sociales con los
educativos y sanitarios. Existe una duplicación de intervenciones y una
deficiente utilización de los recursos debido a que las deficiencias en
la calidad de alguno de estos servicios incide negativamente en los demás.
Además, la transferencia de información entre ellos es escasa.
5. La sociedad canaria debe incrementar su sensibilización en torno a la
problemática que padecen todos los colectivos que sufren problemas de integración
social. Esta toma de conciencia podrá plasmarse en una mayor contribución
económica de la Administración Pública. No obstante, a fin de que los resultados
globales sean satisfactorios, esta mayor contribución de la administración
no debe significar una reducción en la participación de las familias, vecinos,
amistades u Organizaciones no Gubernamentales en la atenuación de los problemas
que padecen colectivos como los ancianos, menores, minusválidos, drogodependientes,
etc."
Además, la Distribución de la Renta y la Pobreza en Canarias fue objeto
de un especial seguimiento en el Informe Anual sobre 1995:
"En opinión del CES, ya expresada con las precisiones metodológicas que
se incluyeron en nuestro anterior Informe Anual sobre Canarias, 1994, al
tratar de estos aspectos, la pronunciada desigualdad en la distribución
personal de la renta y los elevados niveles de pobreza, están vinculados
con la mayoría de los problemas sociales existentes en la sociedad canaria:
un nivel económico suficiente para satisfacer las necesidades personales,
familiares y sociales, es una de las categorías definitorias del bienestar
social."
Con el Informe Anual sobre 1995, el CES se centró en los aspectos relacionados
con la distribución personal y territorial de la renta, la primera sólo
brevemente, en la medida en que ya fue tratada en nuestro Informe sobre
1994, y al no disponer entonces de información estadística más reciente.
El CES analizó la evolución de la pobreza y sus características en Canarias,
extrayendo, en aquel momento, las siguientes conclusiones:
"1. En opinión del Consejo, la distribución personal de la renta tiene una
pronunciada desigualdad, que se ha resistido, a pesar del desarrollo del
Estado de Bienestar Social, a bajar de forma substancial: existe un riesgo
de empobrecimiento de la clase media-baja, especialmente en las familias
que sufren el impacto del paro de larga duración.
2. El CES constata, también, una desigual distribución territorial de la
renta, contando los municipios turísticos y capitalinos con mayores niveles
de renta. Sin embargo, el CES advierte sobre el inconveniente de orientar,
exclusivamente, por estas diferencias en las rentas estimadas, las cuestiones
de la solidaridad interterritorial, con sus consecuentes transferencias
de renta: la problemática y las necesidades de los distintos municipios
no se pueden reducir a este único indicador.
3. El CES constata que el alcance cuantitativo de la pobreza relativa en
Canarias es amplio y que, además, muestra una pronunciada resistencia a
la baja.
4. En opinión del Consejo Económico y Social, la estimación de dicha alcance
cuantitativo sigue sufriendo los efectos de serios problemas metodológicos,
siendo, además, los datos disponibles más aptos para caracterizar la pobreza
que para estimar su cuantía absoluta. En este sentido, el CES concluye indicando
que las metodologías empleadas tienden a sobrestimar el porcentaje de la
población pobre en Canarias.
5. Para el Consejo, el binomio cualificación-ocupación constituye el principal
eje explicativo de la pobreza. Los elevados niveles de desempleo, la escasa
formación de los pobres y la importancia de la economía informal en este
colectivo, contribuyen de forma destacada a los fenómenos de marginación
social.
6. El progresivo envejecimiento de la población canaria incrementará la
demanda de servicios sociales del colectivo de ancianos que ya constituyen
uno de los principales colectivos de la población pobre.
7. El CES observa que en la atención a la pobreza severa se han conseguido
mejoras, reduciéndose el porcentaje de la población canaria que se encuentran
en esta situación claramente deficitaria. Sin embargo, en la pobreza moderada
se observa una resistencia a la baja, existiendo el riesgo de un empobrecimiento
progresivo de las familias afectadas especialmente por el desempleo de larga
duración."
Por último, también en nuestro Informe Anual sobre 1996 el CES expresó, entre otras cuestiones, a propósito de la protección social que:
"24. ... constata la existencia de bolsas de marginación social en los cinturones
de las grandes ciudades, donde el nivel de cobertura de las prestaciones
sociales y económicas es muy escaso.
La desigual distribución insular de las solicitudes y acciones en materia
de protección social favorece la acumulación de las ayudas en aquellas zonas
en que el nivel de bienestar alcanzado ha superado el mínimo necesario para
acceder independientemente al amplio abanico de programas sociales existente,
en detrimento de las que, por su situación de precariedad extrema, desconocen
y desestiman este tipo de ayudas, lo que indica la necesidad de acciones
encaminadas a dar a conocer este tipo de ayudas a la población más marginada.
Además, la existencia de deficiencias tanto en la dotación como en el número
de centros geriátricos, situación que, con el envejecimiento poblacional
paulatino, puede alcanzar mayor gravedad.
25.Además de la insuficiente dotación económica y técnica de los servicios
de asistencia social, se siguen observando carencias en la gestión de los
recursos, planificación de los programas y coordinación entre y dentro de
los diferentes niveles administrativos.
La necesaria integración o coordinación de los programas de protección social
con los de educación, sanidad, empleo y vivienda, tanto desde la perspectiva
de la transferencia de información como desde la de realización de acciones
conjuntas, permitiría la activación de una política social integral y con
una perspectiva multifocal, así como la mejor gestión de los recursos y
mayor calidad de los servicios."
El Consejo, en relación a la articulación social y la cultura en Canarias, sostuvo (Informe Anual sobre 1996) que:
"... el desempleo constituye el principal problema que afecta a la articulación
social. Una sociedad en la que, especialmente en el caso de los jóvenes,
las expectativas de acceso a un empleo estable son escasas, pagará un alto
coste en términos de rechazo o desinterés por parte de los jóvenes hacia
los valores básicos en los que se fundamenta la convivencia, lo que se traduce
frecuentemente en problemas más concretos de delincuencia y marginación."
Igualmente llamamos la atención sobre la situación de los menores en Canarias, afectada de forma negativa en los últimos años por el aumento de la precariedad socioeconómica de los segmentos de población en las zonas periféricas urbanas, así como
por los modelos de ocio y trabajo observados en las zonas turísticas. En
este sentido, ya entonces el CES destacó la conveniencia de la urgente puesta en marcha de medidas de prevención y de promoción de las
condiciones de vida de los menores y de sus familias (recomendación 27, Informe Anual 1996).
El Consejo, por último, llamó la atención sobre el hecho de que:
"Los ancianos constituyen otro segmento de población especialmente vulnerable,
siendo precarias en muchos casos sus condiciones de vida. Esta precariedad
se relaciona con los bajos niveles de ingreso, pero también con la insuficiencia
de medios materiales y humanos para llevar a cabo las tareas asistenciales."
Además, a pesar de los avances de los últimos años,
"... la mujer sigue padeciendo una importante discriminación en la sociedad,
que se manifiesta en múltiples ámbitos como el laboral, el de la representación
política, la cultura o el hogar. El CES ha acordado recientemente acometer
la elaboración de un dictamen sobre la problemática de la mujer en Canarias.
29. La rápida transformación de la economía y la sociedad canaria a lo largo
de las últimas décadas ha provocado situaciones de desarraigo cultural y
marginalidad social, especialmente en las zonas periféricas de las grandes
ciudades. Asimismo, las mejoras en la educación de la población no han permitido
una asimilación suficiente de determinados hábitos de asistencia a manifestaciones
culturales y artísticas."